You must be Kinect me
Soy un hombre de principios: me gusta la cerveza fría, la tele fuerte, ver cine en el cine, las caritas cumshoteras y el lado fresco de la almohada. Me gustan que los zombies no corran; soy fan de que sean lentos y putrefactos e inagotables, pero entiendo que una película como Zombieland tienda a funcionar más con zombies correlones y lo celebro (en 28 Days Later... técnicamente no hay zombies, sino gente enferma. Muy enferma), lo que les da una idea de que también soy un hombre flexible para ciertas cuestiones. Y es que al final del día: quién soy yo para decir que no se deben romper los cánones de vez en cuando? Pero eso no aplica a todo.
Verán, en aquél invierno, de... eh, déjenme recordar, 2006, el mundo se convulsionaba por una cosa llamada Wii. Bueh, no todo el mundo, claro esta.Yo, por ejemplo, veía a aquella cosa más parecida a control remoto de un DVD Naoki que a control de videojuegos con la misma desconfianza que un púber ochentero enamorado de su Atari 2600 veía aquella cosa llamada Famicom, hecha por japoneses. Qué sabían los japoneses de videojuegos? Pero bueh, pronto caí en la cuenta de que el Wii era, según decían, la onda para el videojugador casual, aunque yo le daba un año de vida a lo sumo. Nintendo supo manejar muy bien su consola y la hizo líder de la guerra, al menos en lo que a ventas se refiere. Y es que esa era la idea: cambiar la concepción original del videojuego y, porque no, del videojugador. Hay que decir que, con todo, vivimos en una época un poco más abierta y tolerante para lo geek. Verán, en los ochenta si un wey que se veía ya medio huevudo decía ser fan de Star Treek o alguien lo veía leyendo un comic, inmediatamente era catalogado como un reprimido sin amigos que posiblemente terminaría descargando el contenido de una Magnum calibre .45 sobre los clientes de algún Taco Bell. Ahora si alguien dice ser fan de Star Treek solo es considerado interesante o a lo mucho raro. Y después de determinada edad la gente ya no lee comics, sino novelas gráficas. Los tiempos han cambiado y ahora hasta jugar videojuegos es una gran actividad social. El Wii es para jugar bolos o box o lo que fuera acompañado y de pie y con pizza y cerveza (fría). Nada más. Ya bien entrado el 2007 yo jugaba mucho Guitar Hero en el PS2. Fue en la época en la que tuve mis primeros contactos con los Wii de algunos amigos y aunque mis experiencias con dicha consola nunca fueron malas (sí, solo jugaba Wii Sports y un poco de SSB Brawl), tampoco le vi el chiste. Para mi jugar videojuegos era solo sentarte en un sillón a apretar botones hasta hartarte o pasar al siguiente nivel. Siempre fueron eso y supongo que siempre lo serán. Seguí y sigo siendo fan de Guitar Hero, pero no así de Rock Band, ya que la verdad me frustra de más tener compañero tan idiotas, aunque claro, RB es algo diseñado exclusivamente para fiestas. Fiestas en las que haya alcohol, de preferencia. Lo mismo que el karaoke para los bares (soy un hombre interesado en tecnisismos, pero no en esos tecnicismos).He jugado videojuegos desde los 7 años y supongo que lo seguiré haciendo hasta que la muerte o la artritis me lo impidan. Pero nunca he sido fan de la interacción con algo más que un simple joystick. Nunca fui adepto de Dance Dance Revolution y muchas veces la sensibilidad al movimiento del control del PS3 me ha hecho lanzar varios improperios (aunque acepto que hizo que romper cuellos en MGS4 no solo fuera más fácil, sino algo absolutamente disfrutable). Siempre he sido un gamer algo clavado, ya ven, por lo que ahora el objeto de mis sospechas es esa cosa llamada Kinect, lanzada ayer en Estados Unidos y algunos otros países de América. El Kinect, para los tipos que acaban de despertar del coma, es un dispositivo para el Xbox 360 que te permite controlar ciertos juegos usando solo tus brazos, piernas y movimientos corporales. Ahora no solo agitarás un control como idiota frente a tu televisor, sino que serás tú el que se agite como gusano en comal caliente para jugar. Ok, creo que el futuro ya nos alcanzó. Demás esta decir que el catálogo de juegos para el Kinect esta repleto de juegos simples y perfectos para la interacción social, por lo que esto no es más que un ataque directo al Wii, casi 4 años después.Por una parte sé que yo jamás compraría un Kinect, así que en cierta medida me vale un poco. Por otra sé que los videojuegos simples diseñados exclusivamente para el videojugador casual tiene el merito de ayudar a la industria a solventar la producción de un The Legend of Zelda o un Metal Gear Solid, que son juegos más complejos y caros de producir y que muchas veces no se venden tan rápido para que sean rentables o al menos tan rentables como una nueva versión de Wii Sports. Pero esos son los juegos que los gamers amamos, así como amamos solo sentarnos en el sillón para jugar. Y bueh, el caso más importante es que cosas como Wii o Kinect ayudan a cambiar esta percepción o al menos lo intentan. Ahora jugar es como hacer ejercicio, pero más divertido, ven? Ósea que el videojugador, de hecho, solo se esta entrenando o algo así. Y digo, no estoy en contra de eso, pero siento que no es sustituto para salir y hacer ejercicio o simplemente correr en exteriores como lo hacen las personas normales. Ahora los morrillos se conformarán con hacer el ridículo frente a su Kinect en lugar de disfrutar de los exteriores.Yo no estoy posición moral de juzgar a un chavo que se pasa 30 horas metido en un mundo virtual creado por Rockstar Games en lugar de, no sé, meterse a un equipo de americano o algo. Digo, yo me he pasado 30 horas metido en un mundo virtual creado por Rockstar Games o por Nintendo. Pero al menos en mi caso eso nunca me impidió hacer otras cosas. Y digo, siempre existirán los vaguitos, pero lo verdaderamente malo es que la inmensa mayoría de los vaguitos no terminarán siendo unos cabroncitos como Matt Dillon en Rumble Fish, sino que tienen más probabilidades de convertirse en nerds antisociales con sobrepeso que a los 30 años no han cogido una vez en su vida, se masturban compulsivamente y hablan klingon o alguna pendejada por el estilo. La cosa es el equilibrio, amiguitos, ya lo dijo el pomposo Juvenal: Mens sana in corpore sano. Para mi lo mejor siempre fue combinar las artes nerdaceas con el deporte. Y digo, es chingón terminar un juego, lo sé, pero también es una lástima que un chamaco no aproveche los días y salga a correr o a andar en bici, ensuciarse con lodo, tocar timbres, patear pelotas, fumar a escondidas, hacer hasta lo imposible para verle los calzones a las niñas… ya saben, las cosas bonitas de la infancia. Además, el cielo sigue siendo azul. Todavía.