Yesterday… (y no, no es un post sobre la canción de The Beatles)
Los ecos del examen profesional de quién esto escribe, acaecido la tarde de ayer…
Ø “Casi no llegamos a tiempo. Es que es bien difícil encontrar la entradita a la universidad, escondida como está detrás de tres cantinas, una tienda de licores, una gasolinera, una tapicería, un azulejero y dos hoteles de paso…”
Ø “¿Te sobran boletos para el examen, güero?”
Ø “¡Mira papá, en esta universidad ofrecen titularte en tres meses o tu pizza es gratis!”
Ø “Lo que sí creo que es excesivo e insultante es dividir el área del público en zonas Gold, Preferente, Porra Rebel, Plateas, Familiares y Xodidaje…”
Ø “¡No puede ser! ¿OTRO retén de seguridad?”
Ø “Jamás había visto una tesis ‘para colorear’…”
Ø “No, en serio, ¿quién le dedica una tesis a ‘el hombre más influyente de mi vida, mi modelo a seguir y un mexicano ejemplar: el diputado Julio César Godoy’?”
Ø “Mmmmta… ya lo jodieron. Uno de los miembros del jurado es Diego Schoening.”
Ø “Tesis no se escribe con ‘z’, ¿o estoy mal?”
Ø “Y sí, la tesis es de 240 páginas… pero hay que tomar en cuenta que una es la de la portada, otra es la dedicatoria, otra más es el índice, tres son de contenido y el resto son fotos de lesbianas besándose…”
Ø “Pensé que nos íbamos a tener que chutar una de esas horribles presentaciones en Power Point. Qué bueno que Gerardo eligió hacer la suya en teatro guiñol.”
Ø “Con esta ya van cuatro preguntas de los sinodales que se ha negado a contestar diciendo que no habla sin su abogado presente…”
Ø “Esto va para largo. Ahora que vuelva a pasar el señor de las Maruchan pídele que te venda dos, por favor…”
Ø “En mi papel de presidente del jurado, tengo el deber de informar al sustentante que decir ‘está escrito en la tesis y así’ no es considerado una respuesta válida…”
Ø “¿45 pesos por una cerveza? Ya qué, déme dos…”
Ø “Hagas lo que hagas, NO vayas a entrar a los baños. Acabo de ver a la Chica Dorada inhalando rayas de coca sobre la taza del excusado, metiéndole balas a un revolver…”
Ø “No, el sustentante no puede llamar a un ‘testigo sorpresa’, pues no estamos en un juicio. Y no importa que el testigo sorpresa sea César Bono. Lo siento mucho, señor Bono, le suplico abandonar el presidium…”
Ø “Pues yo creo que tendría muchas más posibilidades de aprobar si usara las manos para gesticular con ademanes de orador, y no para rascarse la entrepierna cada once segundos…”
Ø “No, señor Bono, no tengo cambio para el estacionamiento. Abandone el presidium, por favor…”
Ø “Se le informa al sustentante que una foto suya donde aparece sacando a un minero chileno de la cápsula Fénix no le acredita ninguna clase de puntos a favor. De hecho deberíamos restárselos, pues se ve claramente que es un inepto para hacer montajes en Photoshop…”
Ø “Hubiéramos acabado hace horas si no interrumpieran al Gerardo cada dos minutos para entregarle demandas de paternidad.”
Ø “Por enésima vez, el sustentante no puede negarse a responder amparado por un fuero constitucional que de por sí no tiene…”
Ø “¡Aistálasudaderalagorralaplayeraaaaa!”
Ø “Señor secretario, le agradeceré me asista para remover al señor César Bono del presidium. Aquí tiene unas monedas, por favor cómprele un Boing de durazno y unos Chocorroles de la máquina del pasillo y pídale que no regrese…”
Ø “Había visto que le echasen porras a alguien para apoyarlo en su examen profesional, pero nunca había escuchado tantos abucheos. Y menos aún de la familia del sustentante…”
Ø “¿Cómo? ¿Se puede alegar demencia temporal en estos casos?”
Ø “No sé qué es peor: el examen que está presentando este idiota o que los derechos de transmisión de la NFL hayan sido vendidos a TV Azteca, y que Enrique Garay esté narrando…”
Ø “Pues el jurado ya lleva una hora y media deliberando. No se ve bien la cosa. Uno de los sinodales se asomó para preguntar si alguien tiene una soga a la mano…”
Ø “¿Gerardo ya es licenciado? Díganle a Marcelo Ebrard que contacte a los de los récords Guinness para decirles que en el D.F. se acaba de lograr el fraude más grande del mundo.”
Ø “Por última vez, señor César Bono, me consta que usted NO me cuidó el coche…”