Whip It
Esta es la primera película como diretora de la ahijada de Steven Spielberg, la niña de E.T., la actríz que apareció desnuda en una edición noventera de Playboy adquirida por mi en los albores de la secundaria, la que confesó haber consumido alcohol a los 8 años y cocaína a los 11, la que últimamente nos habia llenado la pupila con sus papeles de mujer madura y divertida y gordibuena, una de las 3 nuevas Ángeles de Charlie. De Drew Barrymore pues. Yo la ví porque estaba aburrido y por Gatito Orgullo, la verdad. Poco me interesaba el debút como directora del mentado personaje femenino del chou-bisnes gringo, pero la verdad me sorprendió muy gratamente esta ópera prima.
Whip It (que aquí en México se llamó Chicas sin Freno o algo así) cuenta la historia de Bliss (Ellen Page), una chica de 16 años que vive en un pueblo rascuacho a las afueras de Austin, a quién su mamá pone a competir en cuanto estúpido concurso de belleza haya, quién tiene un padre completamente afuera de la foto, una hermana pequeña que sí se tragó hasta la última gota de filosofía materna, una amiga con la que trabaja en un dinner y un sentimiento de no pertenencia 24/7. Ella es una outsider, alguien que no encaja en ninguna clasificación de su pueblo, en ningún lado. Pero el destino (personificado en una propaganda puesta en un local de mala muerte donde lleva a su madre a comprarle zapatos) la lleva a conocer el roller derby y a encontrar su elemento. Este básicamente se trata de un deporte rudo, en la que patinadoras con minifalda tratan de bloquear a otras patinadoras con minifalda (aunque ademas con estrellas en el casco) que intentan pasarlas para anotar puntos. Y aquí tenemos golpes, velocidad, adrenalina y carne en un solo paquete. Bliss se siente en casa con sus amigas mayores, con su equipo acostumbrado y contento de ser el número 2 de todas las competencias (que son solo entre 2 equipos, por cierto) con su entrenador desesperado porque alguien lo escuche, por los gritos del público y por la vida que respira en cada ronda del derby. Claro está que para entrar en el equipo debe decir un montón de mentiras (a sus padres, a sus compañeras, a su novio rockstar...) que tarde o temprano terminarán explotandole en la cara, pero el guión (escrito por una tal Shauna Cross, quién tambien escribió la novela original) nos presenta esto como un proceso de autodescubrimiento sumamente natural, que todo el mundo ha experimentado. La película, que bien pudo haber resultado una basura digna de televisión abierta, extrañamente se coloca en un buen nivel, principalmente por la actuación de Page (cuyo nombre en el derby es Babe Ruthless). Su confusión es casi palpable y su alegria es contagiosa; en realidad la vez como una chava de 16. El guión es completamente humano, completamente normal; las discusiones con los padres no son morbosas, sino cotidianas, creo que todo el mundo ha dicho o a recibido ese tipo de palabras. La fotografía es excelente (cortresía del maese Robert D. Yeoman, otrora colaborador de cabezera de Wes Anderson). La forma de filmar las competencias es acertada, inclinandose más por la acción y la velocidad que por la sensualidad involuntaria (que tambien hay, por que no). En realidad la dirección es sobria y de buen gusto, dejando que los colores y los personajes pongan la admósfera y decidan hacia dónde se debe mover el plano. Y, por cierto, los personajes son encantadores. No solo Bliss, sino tambien su amiga gordita y obsesionada con su educación o sus compañeras de equipo, cada una con una motivación especial y una actitud completamente cool que hace que hasta la villana (Juliette Lewis) resulte simpática.Al final la cinta cumple su objetivo de ser un gran entretenimiento y ademas ser una de esas películas que te dejan contento sinceramente. El ultimo shot de una Babe Ruthless sonriente nos habla de su perceptible crecimiento, de su evolución. Ella ya es alguien que ha encontrado su lugar en la vida, su pequeña esquina en el mundo, y eso es algo que mucha gente jamás logra. No hace falta ir a la universidad, trabajar, tener hijos, trabajar más, retirarte y morirte para ser una persona completa; lo único que hace falta es ser felíz. Y en el gran orden de las cosas eso es lo único que importa. Es muy recomendable. Y el soundtrack es bastante bueno. Un win.