Todo es un Remix

Uno de los problemas cuando eres niño y te aficionas a cierto tipo de películas y libros e historietas, es que quieres imitar a toda costa a tus héroes. Y no me refiero a aventarte como idiota por la ventana –vieja leyenda urbana la del chamaco que se creyó Superman y se mató desde un tercer piso–, sino a emular a los creadores de los relatos. O así me funcionaba la golová cuando era un pequeño nerdito que se incendiaba a grados histéricos con cuentos de Indy Jones, piratas espaciales esquivando asteroides y criaturas gigerianas asesinando mineros a bordo de la Nostromo. Luego vi Apocalypse Now y dije: quiero coverear esa madre. Luego leí Heart of Darkness y dije: lo de Coppola es un cover, diablos. No estaba tan errado. (Ahora quiero coverear ambas.) Luego supe que todo Shakespeare es un cover de algo más: leyendas, cuentos tradicionales, chismarrajos de la época. El quehacer literario como un largo, largo trip de remixes. Siempre me valió madres, en realidad. Me refiero al “qué dirán”. No tengo un pelo de originalidad, pero ustedes tampoco. Nadie. Hasta el pobre diablo que escribió el Eclesiastés lo sabía. Entonces, nunca me resultó un problema. Nunca me confundí, ni nada. Toda mi vida he escrito con pedacería de otros (cine, literatura, cómics, hasta videojuegos), me he autofusilado y me he robado las historias vividas en carne propia y las de mis amigos –con permisos de autoría solicitados con chela en mano, por lo general. Mi trabajo actual de ficción tiene ese feeling también: retazos generosos de Apocalypse Now, Aliens (“game over, man!”), Blade RunnerX-Men, Leone, Kurosawa, you name it. Probablemente nunca gane un pomposo premio literario así es que, ¿para qué preocuparme? ¿Por qué no divertirme?

Y las referencias, claro. Mientras haya lectores que las cachen, todo estará bien. The lioness has rejoined her cub, and all is right in the jungle. Esa bella magia entre la obra y el lector. Sí.

Un video sobre Tarantino y el arte del remix que me topé por ahí:

<p>Everything Is A Remix: KILL BILL from robgwilson.com on Vimeo.</p>

Y la despedida, deseando que la pasen bomba en los Santos Días, jeje.