The Expendables

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Es difícil hacer una reseña a Los Indestructibles (circa 2010). Y es que la película es... bueno, una basura. Simple y sencillamente.

La cinta es mala por donde la vean. La cámara esta manejada con las patas. Digo, esas tomas de cámara-en-mano sin tener ni puta idea de donde esta el plano es bueno en cintas como The Blair Witch Project, pero porque la idea de esa movie era que estaba hecha por weyes aterrados y en peligro de muerte. Y que eran, además, estudiantes de cine. Aquí no hay pretexto. Las tomas son horriblemente caóticas. Duele la cabeza de solo verlas. También la mezcla de sonido esta del caraxo. Y ya no digamos el hecho de que cada cabrón mamado que sale aquí (y vaya que salen muchos) habla con el peor acento que se puedan imaginar. Supongo que esto era para burlarse de ellos mismos y de sus papeles anteriores, pero en realidad no resultó de esa forma. En realidad funcionó para que quedaran como retrasados mentales armados con un chíngo de músculos. Y el humor superidiota no hizo más que acrecentar esta percepción.

La historia es una pendejada de proporciones épicas, pero bueh, yo no esperaba otra cosa así que esto no es una queja. La queja es que la película no funciona al nivel que yo esperaba y que supongo que otros muchos también esperaban: ser divertida. The Expendables no lo es. Es estúpida, pero de una forma que te provoca pena ajena. Ahora en verdad nos damos cuenta de que el buen Rocky, después de tantas peleas y golpes de Iván Drago, quedó peor de lo que imaginábamos. Los cameos de Bruce Willis y Arnold Sch-lo-que-sea-negger son un poco cagados, eso sí, pero sus personajes no hacen más que complicar una historia que ni siquiera tendría que ser complicada. Y son complicaciones de un nivel que... ay Dios! Hasta los nombres de los personajes reflejan la poca imaginación de los guionistas.

Pero al salir de la sala extrañamente no sentí que me habían robado. No me daban ganas de ir y exigir la devolución de mi dinero. No me enojé como tantas otras veces  por haber visto tal pedazo de cala. Todavía no logro averiguar porqué. Quizá fue el ver una nueva película de acción 100%, lo que me recordó por un momento las sesiones en VHS con mi familia durante mi infancia. Quizá. Y digo, ni siquiera la acción de aquí es buena. El CGI de infinidad de películas de los noventa es mucho mejor que el de esta cosa y eso es francamente vergonzoso. Pero, como les digo, yo no sentí que fuera un robo.

No me cabe la menor duda de que Los Indestructibles es una película mala como pocas, pero tampoco es de lo peor que verán en su vida, se los puedo asegurar. Es cierto que no es pretenciosa y que incluso puede entretener por momentos, pero ni siquiera es digna de verse en el cine por todos los errores antes mencionados. Es para verse en el Cinco, en un domingo de Cine Permanencia Voluntaria, acompañados de una coca cola bien fría y su dotación de Doritos Nachos sazonados con salsa Valentina. Y eso es todo.