So it begins
En foto, el pateador de los actuales campeones Empacadores, Mason Crosby, da la patada inicial a la temporada 2011/2012 de la NFL. Y así también a los mejores seis meses del año.
Los mejores seis meses del año... y no solo por el clima. Personalmente soy un gran fan del otoño y del invierno. Me gusta el frio. Pero más allá de eso, es el futbol americano el que se encarga de ponerle sabor a la última parte del año y, cómo no, a la primera parte del siguiente. Soy aficionado a este deporte desde que tenía seis años. Y desde entonces lo veo con fervor casi religioso. Soy un nerdazo con las estadísticas, con los pronósticos, con los datos curiosos y con las anécdotas memorables. Soy un apasionado del tiempo extra, de los últimos dos minutos y de los Ave María que, a veces, si funcionan. Soy un gran fan de Madden y del Fantasy Football y no creo hacerlo mal en ninguno de los dos. Durante un tiempo fue linebacker, pero esos tiempos ya pasaron. Y creo que, pese a las críticas, las crónicas de Antonio de Valdez, Pepe Segarra y Enrique Burak son las mejores que podemos escuchar en español.
Estos son los mejores seis meses del año en los que los domingos están apartados para ver los juegos, al igual que las noches de lunes y jueves y alguno que otro sábado. Los mejores seis meses del año en los que nos gastamos el salario de toda una quincena en un nuevo jersey. Los mejores seis meses del año que transcurren entre botana, cerveza, festejos, decepciones, corajes y porristas; como debería ser siempre la vida. Los mejores seis meses del año en los que nos preocupamos por la salud de un completo desconocido como si fuera nuestro familiar más querido. Los mejores seis meses del año en el que los coach de nuestros equipos pasan de genios a reverendos pendejos en solo un santiamén y durante infinidad de ocasiones en el transcurso de tres horas. Los mejores seis meses del año durante los que estamos felices por una victoria (que a veces es, porque no decirlo, intrascendente) y esa felicidad nos dura toda una semana que, de otra forma, sería tan monótona y banal como las del verano. Los mejores seis meses del año, durante los cuales los lunes mágicamente dejan de ser aquellos días grises y horribles de inicio de semana para transformarse en los días en los que pasamos horas hablando y discutiendo sobre los partidos del día anterior con nuestros panas del trabajo o al escuela. Y sus noches otrora aburridas son ahora de Monday Night Football, lo que hace que casi no podamos esperara para el próximo inicio de semana.
Los mejores seis meses del año en los que pronto disfrutaremos del Halloween, de la Navidad, del Día de Reyes y de los siempre emocionantes Playoffs. Los mejores seis meses del año que nos traerán jugadas inverosímiles, errores garrafales, sorpresas sumamente agradables, decepciones mayúsculas, promesas sin cumplir, carreras moribundas tomando un segundo aire, retiros, debuts, mascotas, festejos sobrios y otros... bueh no tanto. Seis meses llenos de momentos memorables, ya sea por la felicidad que nos causaron o por la furia y tristeza que nos dejaron. Porque aquí también existe el dolor, oh sí. Porque algo que nos hace tan felices también tiene el potencial de deprimirnos.
Los mejores seis meses del año en el que nuestro humor de toda una semana depende en gran medida de lo que hagan más de una centena de mastodontes en un rectángulo de pasto artificial durante los domingos (o lunes, o jueves, o alguno que otro sábado). Los mejores seis meses del año en el que un estadio es casi más que la iglesia que ya casi nunca visitamos. Los mejores seis meses del año que bien valen todas las peleas absurdas que tendremos con nuestras ignoradas jevas. Los mejores seis meses del año en los que, dicen, también hay una vida más allá de la televisión, pero yo nunca lo he comprobado, la verdad. Los mejores seis meses del año en el que todos por igual (expertos, villamelones, fans from hell, fans de ocasión y simples curiosos) esperan que aquello que cantaban The Zombies por allá de la loca loca década de los sesenta (en la que también había futbol americano, claro) se cumpla para su equipo. Aquello de que este va a ser su año.
Y así comienzan... sí, los mejores seis meses del año. Enjoy.
Los mejores seis meses del año... y no solo por el clima. Personalmente soy un gran fan del otoño y del invierno. Me gusta el frio. Pero más allá de eso, es el futbol americano el que se encarga de ponerle sabor a la última parte del año y, cómo no, a la primera parte del siguiente. Soy aficionado a este deporte desde que tenía seis años. Y desde entonces lo veo con fervor casi religioso. Soy un nerdazo con las estadísticas, con los pronósticos, con los datos curiosos y con las anécdotas memorables. Soy un apasionado del tiempo extra, de los últimos dos minutos y de los Ave María que, a veces, si funcionan. Soy un gran fan de Madden y del Fantasy Football y no creo hacerlo mal en ninguno de los dos. Durante un tiempo fue linebacker, pero esos tiempos ya pasaron. Y creo que, pese a las críticas, las crónicas de Antonio de Valdez, Pepe Segarra y Enrique Burak son las mejores que podemos escuchar en español.
Estos son los mejores seis meses del año en los que los domingos están apartados para ver los juegos, al igual que las noches de lunes y jueves y alguno que otro sábado. Los mejores seis meses del año en los que nos gastamos el salario de toda una quincena en un nuevo jersey. Los mejores seis meses del año que transcurren entre botana, cerveza, festejos, decepciones, corajes y porristas; como debería ser siempre la vida. Los mejores seis meses del año en los que nos preocupamos por la salud de un completo desconocido como si fuera nuestro familiar más querido. Los mejores seis meses del año en el que los coach de nuestros equipos pasan de genios a reverendos pendejos en solo un santiamén y durante infinidad de ocasiones en el transcurso de tres horas. Los mejores seis meses del año durante los que estamos felices por una victoria (que a veces es, porque no decirlo, intrascendente) y esa felicidad nos dura toda una semana que, de otra forma, sería tan monótona y banal como las del verano. Los mejores seis meses del año, durante los cuales los lunes mágicamente dejan de ser aquellos días grises y horribles de inicio de semana para transformarse en los días en los que pasamos horas hablando y discutiendo sobre los partidos del día anterior con nuestros panas del trabajo o al escuela. Y sus noches otrora aburridas son ahora de Monday Night Football, lo que hace que casi no podamos esperara para el próximo inicio de semana.
Los mejores seis meses del año en los que pronto disfrutaremos del Halloween, de la Navidad, del Día de Reyes y de los siempre emocionantes Playoffs. Los mejores seis meses del año que nos traerán jugadas inverosímiles, errores garrafales, sorpresas sumamente agradables, decepciones mayúsculas, promesas sin cumplir, carreras moribundas tomando un segundo aire, retiros, debuts, mascotas, festejos sobrios y otros... bueh no tanto. Seis meses llenos de momentos memorables, ya sea por la felicidad que nos causaron o por la furia y tristeza que nos dejaron. Porque aquí también existe el dolor, oh sí. Porque algo que nos hace tan felices también tiene el potencial de deprimirnos.
Los mejores seis meses del año en el que nuestro humor de toda una semana depende en gran medida de lo que hagan más de una centena de mastodontes en un rectángulo de pasto artificial durante los domingos (o lunes, o jueves, o alguno que otro sábado). Los mejores seis meses del año en el que un estadio es casi más que la iglesia que ya casi nunca visitamos. Los mejores seis meses del año que bien valen todas las peleas absurdas que tendremos con nuestras ignoradas jevas. Los mejores seis meses del año en los que, dicen, también hay una vida más allá de la televisión, pero yo nunca lo he comprobado, la verdad. Los mejores seis meses del año en el que todos por igual (expertos, villamelones, fans from hell, fans de ocasión y simples curiosos) esperan que aquello que cantaban The Zombies por allá de la loca loca década de los sesenta (en la que también había futbol americano, claro) se cumpla para su equipo. Aquello de que este va a ser su año.
Y así comienzan... sí, los mejores seis meses del año. Enjoy.