Post de domingo por la noche

Letrerosestupido

En el primer fin de semana post-NFL me puse a ordenar alguna que otra cosa pendiente del trabajo, vimos el partido de los Pumas (hay problemas ahí, mi lic) y me cagué de la risa con los comerciales ardillas que se aventaron los compadres de Canal Plus Francia, con relación a la escandalosa sanción por dopaje que le cayó al poco o nada cándido Alberto Contador. Lady Fer me arrastró a misa, lo cual fue raro en muchos sentidos: hacía mucho que ni iba, pero las cosas no han cambiado por ahí, lo cual es bueno en algunos sentidos. Pero es raro que esas palabras del ritual que me sé de memoria, en latín y en español, ya no le dicen nada a mi corazón. Y eso que en su día significaron mucho para mí (aunque, como se ve en la imagen, se ve que se mantienen al dia). Pero bueno, nuestro día estuvo, claro, bajo un intenso soundtrack de Whitney The Voice Houston, que ayer por la tarde se nos adelantó en el camino, caray (me encanta esa frase). Ah, y sí, vimos en el cine The Iron Lady. Y he aquí que la verdad no me gustó.

Me parece que es una película que nunca está a la altura de Meryl Streep. La directora y la guionista nunca supieron qué era lo que querían hacer o decir con su Margaret Thatcher, ya que para empezar nunca entendieron a la verdadera Primer Ministro Británica (que ocupó el cargo por un tiempo sin precedentes de tres periodos completos), lo que ocasiono que una Streep emperifollada y, eso sí, impecable, estuviera deambulando extrañamente a lo largo de la cinta.

Thatcher es retratada con los lugares comunes, como el origen humilde y la lucha política desde lo más bajo, siempre hacia adelante. A ella le tocó enfrentar un conflicto difícil que dividió a la opinión británica sobre Las Islas Malvinas (tan de moda otra vez, fíjense), en la que ambos bandos (Argentina e Inglaterra) derramaron sangre que el mundo y, sobretodo, los familiares de las víctimas, vieron como una perdida inútil. Ese, en mi opinión, es el momento que define por excelencia a la Thatcher: una mujer férrea, con una voluntad a prueba de balas y terca como los indios.  Claro que Argentina comenzó la guerra con la invasión de las Islas, así que ella ¿qué podía hacer? Sin embargo, la película no hace hincapié en el momento dramático e histórico que fue su postura en el conflicto.

Los creadores de la cinta se acercan a la figura de Thatcher con una neutralidad que raya en la indiferencia. Estoy de acuerdo que una cinta debe serlo, pero creo que el personaje principal tenía más tela de donde cortar. ¿Era un monstruo? ¿Una heroína? La película no tienen ninguna opinión y, lo que es peor, no nos invita a formarnos una propia. El uso de los flashbacks y de imágenes de época es pobre y débil. Otra vez, Meryl Streep esta impecable en su papel, pero esta película, al igual que un fan que de casualidad se la encentra en la calle, no sabe cómo acercarse a ella.

 

Total, fue un domingo yo diría que aburrido, en el que tambien parece que el Madrid ha empezado a cantar el campeonato de la LPF. Dios, extraño el futbol. Lo bueno que el clima fue otra vez benigno. Genial para escribir sobre ronins, caritas cumshoteras y música de Compay Segundo.


:)