Lunes de: back to office!

Nomoreluck

Lunes de: back to office!

Lunes de volver a ver The Office en la mañana, mientras se prepara el café y se calienta el agua del boiler. Lunes de neblina, de no querer salir de la calientita cama (de hecho, yo solo me levanté porque tenía que mear; de otra forma no hubiera venido a trabajar). Sin embargo, creo que la vista valía la pena.

Hoy fue lunes de estrenar mi flamante nueva chamarra de los Pats. Y de recordar, por un momento, aquella chamarra de los Yankees que me encantaba. Recuerdo sobretodo aquel diciembre en que salía con cierta chica cuyo padre era distribuidor de cd´s (ya saben, esas cosas llamadas discos que sus hermanos mayores coleccionaban compulsivamente. Los bolsillos de aquella chamarra se llenaban de compactos mientras mi chica se alegraba para ir a una posada o el cine, a ver por enésima vez Harry Potter y el Cáliz de Fuego. Muchos de aquellos discos ni siquiera los escuche. Aquello era simplemente una manifestación de mí ya legendaria cleptomanía musical, que en su día sufrieron mis primos y una estación de radio donde trabajé un verano. O quizá, simplemente, buscaba pretextos para que ella me cortara. Creo que no fue una buena relación.

Como sea, hoy también es lunes de análisis de playoffs. Creo que ninguno de los juegos cumplió mis expectativas. Esperaba más de los Texanos. Esperaba más de los Vikingos (aunque jugar sin el QB titular sí pesa, quieran o no, sobre todo cuando el suplente es un pendejo). Esperaba mucho más de los Potros (Andresito Suerte le partió toditita la madre a mi quiniela). Y aunque admiré los yarbles de RGIII, esperaba más de ese juego en el que fueron masacrados por los Seahawks. Como sea, ya solo quedan 16 equipos y el próxima fin de semana se presume grandioso. Pero ya hablaremos de eso más adelante.

Y es que, para muchos, hoy fue lunes de: back to school! Recuerdo muchas mañanas de lunes de: back to school! Recuerdo que la ventana de mi salón de secundaria tenia vista a la calle. Recuerdo ponerme a divagar sobre la gente que se apoderaba de las mañanas, para ir por café, cancros, huevo, you name it… Recuerdo verlos correr, verlos hacer un poco de calistenia en un parquecito cercano. Recuerdo verlos esperando la combi, onda 9 de la mañana (a esa hora yo ya estaba hasta la madre de las clases). Creo que en esos momentos lo que más quería era ser uno de aquellos tipos que tenían libre la mañana, cuando yo tenía que sufrir la putiza de la clase de 7. Una putiza que sufrí durante toda la prepa y la uni. Pero ahora ya son otros tiempos. Ahora ya entro más tarde al trabajo. Ya soy uno de aquellos que se levantan a las 7:15 a.m. y van todos lagañosos por jugo o leche al Oxxo. Ya soy uno de aquellos que a las 9 apenas inicia el largo camino a la chamba, mi lic.      

Y ahora envidio con toda el alma a los mocosos que están en la escuela. Pero así son las cosas, supongo.