Locas, locas aventuras de junkets
Los “periodistas” no siempre se portan decentemente en los junkets o viajes de prensa (el término proviene de los viajes promocionales de películas de Hollywood). Hay todo tipo de relatos, pero por lo general tienen que ver con abusos culinarios, alcohólicos, sexuales, accidentes, la anécdota chusca (preguntas idiotas que hacen enojar a Angelina Jolie) y la anécdota trágica (muerte de periodistas). El nivel del gag depende, también, del medio periodístico que tenga que ver con el junket: si es de viajes, de tecnología, de música, de cine, de videojuegos
todos tienen sus particularidades. Ayer platiqué en la comida del tema con dos coleguillas, y literalmente nos cagábamos de la risa con las locas, locas historias de junkets de automóviles. Está el caso del recorrido en cuatrimotos de Suzuki que terminó con un importante funcionario de una importante asociación motociclista de México que cayó en una barranca de varios metros de profundidad, y no precisamente por ir conduciendo apropiadamente. Un amigo protagonizó una volcadura (sin albur) en un junket de General Motors en Los Cabos, BCS: una periodista de un diario cuyo nombre omitiremos, condujo tan, pero tan mal que terminaron ella y el maese con las llantas para arriba en la presentación de la Trail Blazer en nuestro país. ¿Y qué tal aquel redactor que casi se embarra contra un muro al manejar imprudentemente un BMW? ¿Y aquel que despistó una Meriva (sí una Meriva, leyeron bien) en la Pista Pegaso? ¿Y el periodista que dejó en pérdida total una Grand Cherokee, pero salió ileso del madrazo? De pilón, una joya del periodismo de tecnología de nuestro país: una chica periodista, empleada de un importante diario de México, está frente a frente con Michael Dell en las instalaciones de, ajá, Dell. Tiene derecho a una pregunta (porque hay otros 14 colegas esperando turno). La pregunta es la siguiente, y léase tal cual: “A ver Mr. Dell… Mecsicou is…?” Michael Dell se quedó como esperando una pregunta. Así es que la mujer repitió: “Yes, yes… Mecsicou is…?” Y el pobre Michael Dell nunca entendió que, al parecer, era una pregunta de esas de “fill in the blank”, de “agregue usted el adjetivo”. Y digo que nunca entendió porque no respondió a la pregunta e hizo un cortés “next”. Parte de estas locas, locas historias de junkets, cortesía de Herr Jentjens.