Les cuento que ayer ví
Blow (Ted Demme, 2001). Y me gusto mucho, fíjense. Creo que es la mejor pelicula de nárcos, aunque en realidad trate de un dealer gringo cuya “ambición superó a su talento” (gran puta frase).
Me encantó la primera parte del film, cuando George Jung (Johnny Depp excelente) a.k.a Boston George pá los cuates, y su parnita Tuna se mudan de Nueva Inglaterra a Califórnia en medio de la loca loca década de los sesenta. Me gustan sus incios en el negocio sucio de la distribución de marijuana. Me encanta su primera banda, su primera jeva, sus desmadres en México. Eran los tiempos ingenuos, los buenos tiempos. Despues lo agarraron cruzando una linea imaginaria (pero real) transportando 300 kilos de unas plantas (ilegales), su primer gran amor murió de cáncer y lo entambaron. Entró a la cárcel con una maestría en hierba y salió con un doctorado en cocaína. Conoció a un amigo colombiano, despues conoció a EL MAGICO (San Pablo Escobar) y conoció a su loca loca esposa (Penélope Cruz, no tan pínche) mientras se dedicaba a meter a Estados Unidos el 85% de la coca que se consumió durante el final de los setenta y el inicio de los ochenta. Esta última parte ya es sazonada con varias cosas no tan agradables que le pasan al buen Georgie; despierta del sueño de la lealtad, de la amistad, del amor, de sus sueños. Pero hasta el final continua siendo un tipo super cool. Me imagino que el real era así, o si no, Depp solito nos regaló a uno de los dealers más carismáticos de la historia del cine.
La dirección del film deja algunas cosas que desear, pero en realida cumple bien el objetivo de contar la historia de un wey sin miedo, de un wey que “saltaría de una montaña sí alguien le dijera que no puede” (es, ademas, un cinta muy quaouteable, como ustedes ya se abrán dado cuenta). La vida de Boston George resulta sumemente interesante porque es real, porque las cosas realmente resultaron así, porque él vivió en una época en la que para triunfar se necesitaban bolas, talento e imaginación y él reunia esas 3 cualidades en demasía. Porque a vecez las mujeres son así. Porque así son las vueltas que dá la vida. Porque en la vida real, desde hace ya un rato, ya no hay lugar para la amistad, para lo códigos de ética, para la ley de la calle. Y porque ese final es el real, no el ideal; por tanto es perfecto.
Es muy recomendable, aunque creo que muchos de ustedes y la abrán visto. A mí me la habian recomendado desde hace tiempo, pero me habia resistido. Cráso error. Es una buena pelicula que contiene varias cosas que les pueden decir mucho en ciertas etápas de la vida, sobretodo aquellas que hablan sobre los padres de George y su propia hija.
Y la selección musical contiene varias joyitas que me alegra hayan puesto ahí.