La sorpresa ya no es sorpresa.
Desde que soy aficionado a los deportes se ha hablado hasta el cansansio de "sorpresas" y "campanadas" y expresiones por el estilo que definen los resultados impredecibles en los que un equipo o deportista, a pesar de tener una ventaja ridículamente amplia sobre su adversario en las apuestas y en los análisis de expertos y villamelones, al final termina perdiendo. Podríamos citar aquí increibles e interminables ejemplos de campanas (como el célebre Maracanazo -la derrota de Brazíl en el Mundial de Futbol de 1950 a manos de Uruguay, en el mismísimo estadio Maracaná), pero eso solo serviría para demostrar el punto del que trata el post: la sorpresa, la verdadera sorpresa, sería que no haya sorpresa. Oséa: actualmente el que se cumplan los pronósticos en materia deportiva constituiría la verdadera campanada.
Este domingo Colts y Saints saltaron al emparrillado de Miami para las hostilidades del Superbowl XLIV. Los Colts arrancaban con una ventaja en los mómios de Vegas de unos 5 puntos, y para la mayoria de los expertos eran los favoritos, no solo por su campaña de 14-2, sino por toda su década en la que ganaron más juegos que cualquier otro equipo y Manning y bla bla bla. Como sea, que los seguros eran los Colts, no? Claro que no. Yo deseaba con todo mi corazón que el mamón de Manning no levantara otra vez el Vince Lombardi, pero a la vez algo me decia que los Saints hiban a ganar este domingo. Por qué? porque nadie lo esperaba. Para mi y, supongo, para muchos ya no fue sorpresa ver ganar a los Saints (equipo que durante años fue el hazmerreír de la Liga, que tardó 20 años en tener una temporada ganadora y cuyos aficionados se tapaban la cara con bolsas de papel por la vergüenza que constituian sus Aints) . Las sorpresas ya dejaron de ser sorpresas en la NFL desde que nadie daba un pepino por los Jets en contra de los Colts del Superbowl III (el conocido como "Factor Namath"), pasando por la dramática derrota de los Bills a manos de los Giants del Superbowl XXV (el conocido por la falla del pendejo pateador de Buffalo), la épica coronacion de Elway y sus Broncos en contra de Favre y sus Packer en el Superbowl XXXII (mi favorito de todos los tiempos), el final felíz de los Patriots del 2001 en contra del mejor ataque de finales de los noventa y principios de siglo en persona de los Rams en el Superbowl XXXVI (me hizo muy muy feliz) y, claro, la victoria de los Giants en contra de los perfectos Patriots del Superbowl XLII (el verdadero cólmo; algo de lo que todavía no me recupero). Todo esto y muchos muchos resultados improvables más deben servirle a usted, amable lector, para optar por los imposibles a la hora de apostar en serio en juegos grandes. Puede que no funcione a la primera ni a la segunda (recordemos a los Stellers del años pasado para citar un ejemplo en el que sí se cumplió el pronóstico), pero tarde o temprano las probabilidades le tocarán. Y se llevará algo así como una bolsa de 11 a 1, como muchos fieles fans de los Giants se llevaron el aquél febrero del 08. O se llevará un jersey de su equipo favorito como el que un servidor ganó gracias a lo acontecido ayer.Y el juego en sí? Bueh, fue bueno, muy bueno. Los Saints salieron con los huevos bien puestos y con la ambición a todo lo que dá. Quiza en el primer cuarto les temblaron las piernas y todo, pero despues el juego fue suyo, no hay duda de eso. Brees lució seguro, dominante por momentos, pero sin llegar a ser espectacular (aún así fue MVP). Manning, por el contrario, fue inseguro todo el partido y al final terminó cagandola (sí, la intercepción fue 70% error suyo). La defensiva de los Saints verdaderamente se rifó. Y mis respetos para el coach, quién demostró cómo se deben jugar los partidos importantes. The Who rockeó (a pesar des desfaze de audio-imagen que pasó en todo el mundo, no solo en México). Sin embargo, comparado con los 2 últimos Juegos Grandes, este careció un poco de la emoción y adrenalina de los anteriores. Aún así valió mucho la pena.Como sea, felicidades a los 3.7 verdaderos fanáticos de los Saints aquí en México. Y ahora sí, végase la Champions y el Mundial de pambol.