La camioneta Toyota de Marty McFly
Marty se va de fin de semana al lago con su novia cumshotera. Ese es más o menos el final de una de las películas esenciales de los ochenta. Y si saben de mi inclinación nerdácea, podrán imaginarse que Volver al futuro fue importante. Corte a: la camioneta Toyota de la foto. El tumbaburros. Los faros de halógeno. El pulido encerado de Biff. Dicho irresponsablemente, McFly vuelve al futuro no por las mamonas ideas cuánticas del Doc Brown, ajá, el continuo espacio-tiempo le vale madres, lo que él quiere es regresar para tener una oportunidad con la jeva durante un fin de semana en el lago. En esa camioneta. En esa hermosa 4×4 Xtra Cab Truck. A mí no me interesa el DeLorean, y lo digo en serio. Creo que porque una máquina en el tiempo en realidad no es una opción viable para moverse en lo cotidiano. Aunque sea un auto tan hermoso como un DeLorean. Tiene el mismo valor práctico que la Millennium Falcon. Y con la troca Toyota de McFly no sucede eso. Es un sueño para él, sin duda, pero es algo que se puede alcanzar trabajando y ahorrando, ya saben, el good ol’ combo que nuestros padres nos enseñaron. Te quieres ver con esa troca y con esa jeva a bordo. Yo tenía 10 años cuando vi por primera vez Volver al futuro y creo que desde entonces me traumó el caso de la pick-up Toyota de McFly. Con el tiempo tuve una linda troca S-10 con cabina extendida, mi vehículo durante buena parte de la universidad. No fue la Toyota de McFly pero no me quejo. Y mi chica no fue ella, pero tampoco me quejo. La vida ha sido generosa. Ahora bien, me conformaría con una camioneta Toyota aunque fuera usada. Y si no fuera negra, la pintaría de negro. Y si no tuviera tumbaburros, le pondría un tumbaburros, nada escandaloso, algo relativamente discreto, si es que tal cosa aplica para un tumbaburros. Es más: si no fuera una pick-up Toyota y solo una camioneta Toyota de esas que usan las señoras (o un Corolla, para el caso), pero me garantizara la confiabilidad y la ingeniería que uno espera de los motores japoneses, me conformaría. Porque no todos tenemos la suerte de McFly. Y por lo mismo, quizá sea más sabio apreciar lo que viene, sea lluvia, sol, nieve, lodazal, nubarrones, ventisca o el fenómeno meteorológico de El Nino. Es bonito soñar que tendrás una 4×4 Xtra Cab Truck con Claudia Wells adentro, pero es más bonito estar aquí. Creo que por eso me gusta tanto aquella frase de Babe: “That’ll do pig, that’ll do”. Así la vida sabe mejor.
:)