Hoy presentamos: un post ecologico patrocinado por el Ejército de los 12 Monos
1. Pienso que hacer campañas educativas es bien complicado. Máxime con temas manoseados como la ecología, porque es bien fácil caer en mensajes horripilantemente chantajistas/cursis y, del otro lado de la pantalla, es probable que el idiota con sobrepeso que lo único de provecho que hace en todo el día es “navegar” en internet trolee la campaña con sarcasmos y comentarios esmartassescos. ¿Y la educación? Está cabrón promoverla cuando vivimos en un mundo cínico –parafraseando a Jerry Maguire, of cors.
2. Abrazar árboles no es una solución práctica. Ni tirarse al drama y amar todo lo que propone la ingenua idea del buen salvaje. Tener conciencia del impacto ambiental no significa satanizar el pedo. Tampoco soy creyente de la onda Greenpeace. O de PETA, diositosantomelibre. Para nada. Pero no hablaré de ello aquí. Los mensajes de shock pueden ser eficientes, sí: por ejemplo, mostrar pulmones hechos mierda por el tabaco (para que algo opere en ti y al menos entiendas que fumar es una zurrada para tu cuerpo). O focas canadienses tolochocadas hasta quedar irreconocibles. El pedo es la postura extrema. Ya saben: si no estás conmigo, estás contra mí. Un jipi-vegano extremo es casi tan terrorífico como un fanático religioso.
3. Nuestra sociedad industrial no es sustentable. Nuestro estilo de vida no es sustentable. Sobran idiotas sin educación que aún tiran basura indiscriminadamente en la calle o avientan una colilla cigarro al escusado y le jalan. Consumimos más de lo que deberíamos. Consumimos como pendejos. Estamos enculados con la estúpida y ególatra idea de “si puedo hacerlo, ¿por qué no lo voy a hacer?”. Yo creo que esas son verdades, y cuando una campaña educativa nos las dice –aunque sea con manipuleos y chantajes– nos encabronamos. Porque somos como niños. Queremos todo. Y así no funciona el pedo. Pero no entendemos. Dejamos el Xbox conectado toda la noche. Vamos en coche al Ocso por cigarros –aunque está a dos cuadras. Imprimimos mails (y en la última cuartilla siempre se va el mensajito de Hotmail o Yahoo!, pura merma). Porque somos como niños. Como niños idiotas, berrinchudos y egocéntricos.
4. Mi postura personal: a menos que el Dr. Strangelove apriete el botón, no nos vamos a acabar al planeta Tierra. No creo que podamos. Antes, nos vamos a extinguir. Nuestra especie es una puta broma de la evolución. Un virus, como bien dice el agente Smith en la Meatrix. Y un día el hombre ya no va a caminar sobre la Tierra. ¿Cuál es el punto? Sólo arruinamos la diversión. Cuando ya no estemos aquí, la vida florecerá de nuevo. Yes indeed.
Pero esa es sólo una idea mía. Aquí, un video del Earth Day. Que tengan un bonito jueves :)
