Happy #Bloomsday :)
Hoy es el “Bloomsday”. 16 de junio: el día en el que transcurre la narración de Ulises, la gigantesca, homérica y pavorosa novela de James Joyce (en foto) que suma las 250 mil palabras de locura, vulgaridad, culteranismo y belleza. Los círculos literarios (y los fans) de Joyce llaman a este día Bloomsday, en honor a Leopold Bloom, el personaje central del libro que, por repetir lo que más se ha dicho, es una suerte de Odiseo irlandés que va y viene en un día completo del Dublín de principios del siglo XX.
Ya que me lo regaló una novia muy linda un primero de enero, y dado que Ulises tiene demasiadas páginas, tardé todo aquel año (2006) en leerlo: lo hice tirado en la cama, en un sillón de casa-de-Padre-y-Madre donde me ponía a leer, en cafes de distinta decoración y en el archivo fotográfico de cierta casa editorial en la que trabajé durante todo ese año. Durante las comidas y las tardes de hueva, me sentaba encima de una silla comodísima y proseguía con la lectura deUlises.
Vi pasar todas las estaciones durante ese año. Hay pasajes del libro que asocio con el frío, otros con el calor, otros con el otoño y la Navidad. Cuando lo acabé terminó el año. Empezó eñ 2007, dejé mi trabajo y al poco tiempo entré a la carrera que siempre quise estudiar. Todo cambió rápidamente.
No tengo otro libro que me haya regalado un recuerdo tan fuerte y tan vívido y tan emotivo como este. A pesar de ser un libro tan cabrón con el lector. Te pone una putiza. Te pone a dudar si el autor es un lunático o tú eres demasiado idiota como para entender lo que está tratando de decir. Al final no lo descifré; pero se quedó adentro de mí.
Y este es mi breve pero sentido festejo del Bloomsday desde un nublado México, DF.