Four Lions

Four_lions_movie_stills_1

Four Lions (2010) es una de las comedias más oscuras que jamás haya visto. Oh si, es una comedida xodidamente divertida, pero no deja de ser una critica ácida sobre las obsesiones y la incompetencia de aquellos que supuestamente están a cargo de nuestra seguridad. Y aunque la historia se basa en casualidades xocosas (esas cosas bien pudieron suceder o no), el éxito o el fracaso de los personajes siempre depende de aquél ingrediente transgresor que lo a cambiado todo a través de la historia: la estupidez.

 La historia nos presenta a cinco musulmanes residentes de un barrio anónimo de Londres (4 de ellos de origen paquistaní) quienes están obsesionados con la yihad y la inmolación. Son terroristas, si, pero no planean atacar puntos estratégicos o edificios emblemáticos de los enemigos occidentales, sino que aspiran a bolar al mayor numero de judíos y capitalistas con ataques suicidas. Y todo para alcanzar más rápido el cielo. Un plan estupido y egoísta, si. Este peculiar grupo habla con una jerga que combina a la forma de hablar de los barrios trabajadores británicos con tecnicismos puramente musulmanes y fundamentalistas (muchos de ello si siquiera ellos los entienden) y son de lo más idiotas que se puedan imaginar, pero tienen bien claro su propósito y su resolución de no detenerse hasta conseguirlo. Y la policía? bueh, a su favor hay que decir que "los malos" de esta película logran evadir los radares de seguridad simplemente gracias a su idiotez.

 La película es un thriller sumamente tenso por momentos, pero siempre muy divertido. Su gran estrategia es retratar a la idiotez como carta de póquer en la lucha entre el bien y el mal. El personaje más complejo de los "Cuatro Leones" (originalmente si, son cuatro y después logran reclutar un miembro más), es Omar (Riz Ahmed), un tipo simpático y con cierta madera de líder, que tiene una esposa (Preeya Kalidas) y un hijo y un trabajo como guardia de seguridad. Su departamento no esta nada mal y en realidad su vida parece genial. La única diferencia con el resto de las personas normales es que él se encarga de editar los videos terroristas que su grupo difundirá en un futuro y que habla abiertamente de sus planes de inmolación con su esposa e incluso con su hijo, aunque con él de una forma más alegórica (y memorable). Y el resto? Bueh, Omar esta muy molesto con su ignorancia y estupidez colectiva, pero también parece sentir pena por ellos y tiende a creer que hasta los tontos pueden ser buenos suicidas. Ellos no tienen nada en el mundo (al menos de ninguno conocemos gran cosa), por lo que su única esperanza es llegar a inmolarse exitosamente para disfrutar del cielo. Si, triste.

 Y por esto y por todo el manejo de la historia es que es una cinta llena de contrastes y difícil de clasificar. Pero nunca es aburrida. Su comedia es muy inteligente (detrás del guión están los creadores de Peep Show, serie británica que tiene que ver antes de morir) y su dirección (a cargo de Christopher Morris) es sobria y directa. Y si, es muy recomendable, no solo por la gran cantidad de lecturas profundas sobre distintos temas que se pueden sacar a partir de ella, sino porque es una de las cosas más cagadas que seguramente verán en mucho tiempo, llena de momentos y personajes memorables. Conseguirla no es tan difícil y vale mucho la pena. Enjoy.