¡Feliz mini-Super Bowl!
La rivalidad tradicional en la NFL podrá ser Cowboys vs Redskins (por cuestiones históricas, aquello de indios vs vaqueros y bla bla bla), pero en México el duelo de duelos es el Cowboys vs Steelers. La razón es simple: cuando se empezó a transmitir el futbol americano profesional en México, durante los setenta, estos dos equipos se odiaban con odio jarocho y jugaron en dos Super Bowls, que perdieron los Vaqueros. Los primeros aficionados mexicas a la NFL se cargaron a estas dos escuadras (y en menor medida a Delfines, Raiders y Vikingos). Los que eran muy jóvenes en esa época, heredaron esta tradición. Se trataba del enfrentamiento de un equipo de imagen “limpia” vs uno de imagen “ruda”. Los héroes vs los villanos. Los bonitos vs los feos. Y no es una exageración: Roger Staubach era el prototipo del All-American, mientras que Jack Lambert (en foto) estaba chimuelo y era más malo que el puto cáncer. Tratando de mantener la objetividad, creo que ambos equipos jugaban con todo el corazón y los yarbles del mundo. De 10 Super Bowls de la década, Pittsburgh ganó cuatro y Dallas, dos. “Mean” Joe Greene, Jack Ham, Terry Bradshaw, Lynn Swann, Ed “Too Tall” Jones, Tony Dorsett, Franco Harris, Drew Pearson, Randy White, John Stallworth, Cliff Harris…
Hoy, ni en sueños existe una alineación con estos dioses del Olimpo en el campo de juego. Pero la pasión persiste. En promedio (me parece), Vaqueros y Acereros juegan cada cuatro años. Por eso el partido de este domingo, además de ser un pretexto para cruzar apuestas y beber cerveza, es un evento deportivo importante para los fans. Un mini Super Bowl que sucede pocas veces y que nunca, nunca decepciona.
Suerte, pues a los fans de ambas escuadras… pero creo que Dallas va a ganar. Padre está de acuerdo.