¡Espías en Technicolor!
Torn Curtain (1966) no es precisamente el momento más fino en la carrera del maestro Hitchcock, pero me encanta cómo se ven Paul Newman y Julie Andrews en toda la gloria del Technicolor. Al igual que Hitchcock, para la segunda mitad de los sesenta el Technicolor estaba en pleno declive por caro y poco flexible. Las cámaras eran ridículamente grandes. A la larga sería sustituido en Hollywood por el ECN (Eastman Color Negative). Pero el Technicolor tiene su onda. Los colores saturados, artificiales, dan realmente la sensación de estar en otra época. Y qué tal las corbatitas pedorras de Newman y la Andrews, tamaloncita y todo, con sus gabardinas sesenteras enmarcando ese general aspecto cumshotero. Claro que ver una película filmada en Technicolor en DVD es una partida de madre al formato original (una “degradación”). Pero qué se le va a hacer mi lic, no hay de otra. Me sale lo romántico y creo que el cine en video digital aún está muy lejos de alcanzar el feeling del cine en película. Ando retro. Hasta con ganas de ver esto.