El post del 11, del 10, del 11
Este fin de semana tuve la oportunidad de ver la película “escándalo” del pasado Festival de Cannes. Me refiero a Melancholia, la última obra del poco o nada cándido Lars von Trier. La historia, sin caer en sobre explicaciones, es más o menos así: Justine (Kirsten Dunst) se acaba de casar con un pelma y va camino a la recepción ofrecida en la mansión campestre de su hermana Claire (Charlotte Gainsbourg) y su esposo John (Jack Bauer. No!, perdón: Kiefer Sutherland). Pero lo que hay qué decir de la pobre Justine es que es la rarita de la familia y todos en la fiesta están como que a la expectativa de que la arruine. Lo cual hace. Y muy feo. Más adelante, cuando ya todo se fue al demonio, vemos la odisea de la familia de Claire al enfrentarse al supuesto apocalipsis. Resulta que había un planeta oculto por el sol (llamado "Melancolia"), que ahora sigue un curso por todo el sistema solar y está a punto de llegar a la Tierra. Los científicos serios están seguros de que el planeta pasará de largo, igual que hizo en Mercurio y Venus. Las voces de la destrucción, en su mayoría anónimas y circulando por blogs en internet, claman que el fin ha llegado y que Melancolia va a acabar con la Tierra. John cree ciegamente en los científicos y se empeña en hacer del paso del planeta una fiesta. Claire esta poco a poco siendo llevada al lado oscuro por las voces. En medio de ellos se encuentra su hijo (Cameron Spurr) y la loquita de Justine.
Y bueno… Para empezar es una película impecablemente realizada, con una hermosa fotografía y una dirección de arte muy del cine danés, lo cual es bueno (sobria y de buen gusto). Las actuaciones en general son excelentes, destacando la de nuestra otrora Mary Jane Watson. La historia es sumamente interesante y, en más de un sentido, me recordó demasiado a esta otra cinta, lo cual creo que era intencionado, dado la cuasi devoción que el director ha profesado por el geniecillo ruso llamado Andrey Santo Patrono Del Cineclub Tarkovskiy. Los personajes de esta cinta son de clase alta, sin embargo, sus emociones, sentimientos y reacciones al enfrentar estas dos circunstancias (una celebración y el hipotético fin del mundo) son completamente naturales. Lo que dicen y hacen es lo que se ve en la vida real, cuando la gente la caga. La vida no es perfecta. Dunst me recordó por un momento Angels in America: ha de ser una mierda el ser un profeta en el mundo actual. Ups, pero creo que ya dije demasiado. Como sea, es una gran cinta, aunque, como todo el cine de ese cabrón, un tanto pretenciosa. Supongo que muchas personas la amarán tanto como otros la odiarán. Y habrá muchos más a los que les valga un pito. En fin...
Por otro lado, la Semana 5 de la NFL nos dejó bastantes cosas sobre las qué comenta. En especial que esta vez no perdieron los Taqueros de Dallas. Y eso fue porque descansaron (jajaja). Ya, en serio, Detroit y Green Bay son los únicos invictos que quedan, ambos ganando sus juegos con lo justo (los Leones un poco más fácil, creo). Bien por los Leones, quienes no tenían un inicio de 5-0 creo que desde la temporada de 1786. Y los Empacadores (equipazo, mi lic) son, sin lugar a dudas, el rival a vencer en su Conferencia; ellos ya habían iniciado 5-0 anteriormente. Y en todas esas veces fueron campeones, así que aguas. La otra cara de la moneda son los Potros. La verdad es que su desgracia ya dejo de ser divertida para pasar a ser... pues penosa. Era indudable que las cosas sin Manning iban a ser difíciles, pero nadie se esperaba que lo fueran tanto, vaya. Y lo peor, cuando la ofensiva por fin estaba funcionando, la defensiva (quienes en los dos partidos anteriores habían dado la cara por el equipo, saliendo a partirse la madre como los hombre de verdad) no pudo detener a los Jefes (si, a los jefes de Kansas City), quienes se levantaron de un 17-0 (y después de un 24-7) para llevarse el juego. Y luego dicen que ya no existen los jugadores fuera de serie. En otras cosas, los Steelers dieron un gran juego. Los Vikingos por fin ganaron. Los Santos siguen jugando como San Francisco en la segunda mitad de los ochenta. El llamado Dream Team (Filadelfia) sigue dando pena ajena, aunque no me cabe duda de que estarán en Post-Temporada y serán contendientes. Y San Francisco está empezando a jugar como los Santos de hace dos años. Ok, eso fue exagerado.
En cuanto a mi equipo... no cabe duda de que ofensivamente son una máquina. Brady y Welker están teniendo uno de esos inicios de temporada de ensueño y aunque Ochocinco sigue pareciendo el wey que llega tarde a la orgia y no sabe ni que hacer, es solo cuestión de tiempo para que se encuere y se una a la fiesta (ea!, qué tal mis alegorías, eh?). Sin embargo, la defensiva es cada día más un problema. Ya se sabía desde el principio que los profundos no eran precisamente en fuerte del equipo, sin embargo la línea tampoco lo está haciendo bien. Y ya no digamos jugadas grandes o presión al QB contrario. Es algo que todavía puede solucionarse, pero se acaba el tiempo. Si se corrige durante la temporada, los Pats serán verdaderamente el gran favorito de la Americana. Y si no, pues solo nos prepararemos para otra decepción en Playoffs.
Como sea, vienen grandes juegos para la semana próxima, en especial el de 49´s vs Lions. Quién hubiera pensado al inicio de campaña que ese sería un gran juego? Pero así es el futbol (igual que la vida, mi lic): nada es para siempre, ni lo bueno ni lo malo.
Los dejo con esta rola:
Yo mientras tanto voy a ver el México-Brasil.