El día despues del final de la Serie Mundial 2010

2010

Y bueno, al final solo pudimos disfrutar de 5 partidos en la Serie Mundial de Beisbol de este año, que enfrentaba a unos Gigantes de San Francisco, quienes habían sufrido de más para entrara en la postemporada, en contra de unos Rangers de Texas que habían dejado en el camino a los Yankees de Ny y que se presentaban con una ofensiva poderosa y un picheo dominador. Pero la tónica de los juegos no pudo ser más diferente.
 
El juego uno enfrentaba a los pichers estrellas de cada conjunto: Tim Lincecum por los Gigantes (ganador del Cy Young del último par de años) en contra de Cliff Lee (invicto en postemporada y a quién le debíamos el hecho de que la WS del año pasado hubiera llegado a seis juegos). Pintaba para un duelazo de lanzadores pero terminó siendo un juego de 18 carreras, en donde vimos a un Lee francamente desconocido pichar en contra de un morrillo de pelo largo que la pasó muy mal durante sus 2 primeras entradas, pero que después lució dominador. Al final los Gigantes tomaron una ventaja que jamás soltarían. El segundo juego sí resulto ser un duelo de picheo grandioso entre Matt Cain  y C. J. Wilson, quienes mantuvieron el juego apretado hasta la parte baja de la octava, en la que los relevistas de Texas mandaron todo al demonio al permitir un rally de siete carreras, con el que al final se fueron blanqueados 9 a 0.
 
Entonces la Serie se traslado a Arlington, a un parque completamente rojo en el que los Rangers trataron de imponer condiciones durante el Juego 3. Y al final lo lograron. Su pícher abridor Colby Lewis mantuvo en ceros a los de la bahía durante seis entradas y aunque al final se apretaron las cosas, cuatro carreras producidas y un buen trabajo del cerrador Neftali Feliz le dieron a Texas su primera victoria de Serie Mundial en su historia como franquicia. Pero el sueño duró poco. Para el Juego 4 se presentaba un duelo de novatos en la lomita: Madison Bumgarner  por San Francisco en contra de Tommy Hunter. Cabe decir aquí que absolutamente nadie esperaba un trabajo tan bueno como el de Bumgarner, quién durante ocho entradas mantuvo secos a sus rivales con un picheo francamente explosivo. Y con la ayuda de un par de cuadrangulares (uno de ellos para producir 2 carreras), los Gigantes volvieron a blanquear a los Rangers y se colocaron a una victoria de coronarse por primera vez desde hace 57 años.
 
El Juego 5 repitió el duelo de lanzadores del Juego 1, solo que esta vez no pido ser más diferente. Lincecum y Lee dieron una cátedra de picheo durante 6 entradas completas. Pero en el inning de las grandes emociones (La Fatídica: La Séptima Entrada) un descuido del zurdo estelar de los Rangers trajo un homerun de 3 carreras conectado por Edgar Rentería (quién a la postre resultó MVP) del que ya no se recuperaron, incluso contando el cuadrangular solitario de Nelson Cruz conectado en la parte baja del famoso inning. Al final un salvamento de Brian Wilson (no The Brian Wilson) les dio a los Gigantes su primer título de Serie Mundial desde que se mudaron a San Francisco (su último campeonato, aquél de 1954 en contra de los Indios de Cleveland, lo consiguieron aún como Gigantes de Nueva York).
 
Y pues sí, como siempre la Serie Mundial fue disfrutable. De más esta decir que no soy el aficionado más leal del juego de pelota que existe. La verdad es que desde siempre he considerado a los partidos de beisbol de temporada regular como mi remedio favorito contra el insomnio, pero todo eso cambia en la postemporada y sobretodo en la Serie Mundial. Siempre veo el clásico de otoño con mi familia y eso es lo que la hace grandiosa, sin importa si no sabemos qué tal la pasaron los equipos contrincantes durante los cientosesentaytantos juegos de la temporada o, como en este caso, sin ver a los Yankees a los que todos le vamos. Solo se trata de dejarnos envolver por la mística del rey de los deportes, apreciar otra vez lo importante de las reglas de cada liga, el papel del manager a la hora de escoger a los bateadores designados, el observar cómo en mandamás del equipo le pide la pelota en el centro del campo al pícher que deja en terreno después de hacer las famosas llamadas a la caseta. Y sobretodo aquellos grandes dichos beisboleros que al final resultan verdad como que después del error siempre llega el hit o que pícher que inicia ponchando pierde el juego. El Beisbol no es mi deporte favorito, pero sin duda es el deporte que más respeto.
 
Y así se terminó otra serie mundial y el año llegó a noviembre. Y supongo que a esto se le llama paso del tiempo, no?