Cuando Guns ‘n Roses dominaba el mundo
Hace 21 años, el verano pertenecía a Arnold y a Axl. El primero rompía (y le rompían) madres en Terminator 2: Judgment Day, la ultrachingona película de James Cameron que nos dejó bizcotuertos con aquellos efectitos del ‘metal líquido’ (Madre dice que me llevó al cine, pero sinceramente no me acuerdo; tenia yo 2 años y ¾). La canción del filme era You Could Be Mine, primer sencillo de uno de los dos nuevos álbumes de Guns N’ Roses. Cuenta mi hermano que aún recuerda la ‘premiere mundial’ en MTV. Grabó el video y lo transfirió a uno de los casettes Sony SR de Metal (lo de SR, decían él y sus panas, era por ‘serie rocker’… con todo respeto, qué pendejos) para escucharlo en su superestéreo Aiwa (que después pasó a ser mi superestéreo Aiwa).
Qué buenos tiempos.
Tengo la idea de que las décadas no terminan con el último año de éstas, sino varios después. Hay un ‘rebote’ del estilo, la estética, las ideas y los gustos de la década anterior. Yo creo que los ochenta acabaron hasta 1992-93, los noventa hasta el 9/11 and so on. Dicho esto, los tiempos en los que los Guns N’ Roses dominaban el planeta Tierra eran los ochenta. Aunque los Use Your Illusion se lanzaran en septiembre de 1991.
El primero que mi hermano compró fue el tomo 2. Lo compró en el Sanborns de Plaza Satélite (fuimos satelúcos por aproximadamente 1 año y 1/3) y estaba que se venía, según sus propias palabras. Su pana Lalo Patrañas se había traído el hermoso y flamante acetato del Appetite for Destruction en el verano del 87, y desde entonces no soltó a los Guns. Para los Use Your Illusion la fanaticada ya estaba hirviendo, sobre todo por la promoción de T2. Y porque se respiraba el rumorcito de que éste sería EL DISCO de su generación. Mi hermano ya no compró el vinil, sino el CD (con au-dio-di-gi-taaaaal), y la primera rola que escuchó, obvio, fue Civil War.
Qué chingón.
Al otro día regresó a Sanborns (qué mal lugar para comprar discos) y adquirió el Use Your Illusion I. Se dio cuenta que había comprado primero el 2 porque le gustaba más el azul (duh), pero también le latió el primer volumen. Cuando escuchó Right Next Door to Hell, track 1, pensó algo así como “verga, esto es el rock”. Sobra decir que mamó ambos discos, y se tragó completita la fusión rock-metal-sinfónico-teatral. Le dedicó a su novia de la prepa November Rain. Grabó los videos mamones que hacían una especie de trilogía sobre los problemas mentales de Axl Rose. Por supuesto, vio a GN’R cuando estuvieron en el Palacio de los Deportes, y comprobó que Slash tocaba bien mal, y que a Axl le quedaba muy poca voz. Pero era el rock, mis amiguitos. Para entonces, ya era 1992, se celebraban los 500 años del descubrimiento de América, estaba in hacerse pasar por jipiteca, y el metal-hardrock comenzaba a ser desplazado por la onda grunge, el sonido de Seattle. Nirvana sonaba ya con el Nevermind y Pearl Jam empezaba su jornada histórica con el Ten, etcétera, etcétera.
Evidentemente, yo soy más sensato con respecto a los Use Your Illusion. Y mi hermano también lo es ya, en estos tiempos. Pero él sí los tiene en su iPod. Y todavía se da sus gustos culpables (según sus propias palabras), como cantar a todo volumen, en el tráfico desquiciado del DF, Double Talkin’ Jive (yo también lo hago, a veces) o Estranged (que me caga, por cierto).
Este post nostálgico fue traido hasta ustedes gracias al Burrito Metiche, que piensa que el sombrero de Slash es lo más cool del mundo en el año 2012. ¡El sombrero de Slash nunca fue cool, siempre fue idiota y sobreactuado! ¡Y si no lo era en 1991 mucho menos en 2012! ¡Estúpido!