Ahi viene 2013...

Moonrise_kingdom

Le quedan unos minutos al año y todo mundo se pone meditabundo. Supongo que tiene que ver con el Año Nuevo ha desplazado, lentamente pero con seguridad, a la Navidad como nuestro momento de reflexión. Las nuevas generaciones somos más proclives, claro, a dejar atrás los paradigmas del pasado como la Navidad (un momento religioso-familiar) y adoptar los del presente, como el Año Nuevo (un momento social, práctico e inmediato). Sin quererlo o buscarlo, adoptamos posiciones que antes –en el contexto de las fiestas decembrinas– eran exclusivas de la religiosidad, como desearle lo mejor a nuestro prójimo y dar gracias por el periodo que recién terminó. Supongo que en el fondo tenemos miedo del porvenir: no sabemos lo que viene, el futuro es confuso y, si lo ponemos en términos de nuestras expectativas de las cosas, suele ser traicionero y poco cumplidor. Pero no importa. Hoy brindaremos y nos abrazaremos y nos desearemos, de corazón, que 2013 sea mejor que 2012. Algunos habrán tenido un año espectacular y desean que el próximo sea igual o mejor. Otros querrán olvidarlo y están, al menos, conformes de que ya acabó. Para algunos quizá fue un año más, ni fu, ni fa. El ritual, sin embargo, es provechoso para adentrarse aunque sean dos minutos en lo que nos hizo mejores, lo que nos hizo sentirnos xodidos y lo que esperamos para los próximos meses. En 2013, mucha gente permanecerá en sus lugares, otros tantos (¡muchos!) nacerán y algunos personajes también se irán al inevitable Valle de los Muertos. Hoy recuerdo particularmente las partidas de este año (especialmente una), pero también me quedo con lo bueno que llegó, con lo bueno que pasó (porque sí pasaron cosas buenas en 2012).

Sin embargo, este post tiene por finalidad darles las gracias por sus clics en el año que ya se termina. Por leer, por comentar, por enriquecer, mediante tuits o likes, este espacio que hago para ustedes.  Mi evidente deseo es que permanezcan con nosotros, el espíritu de esta comunidad crezca y, claro, todos como individuos logren lo que se propongan. Son puros buenos deseos, ya sabemos que la realidad muerde. Pero no duele nada hacerles saber que Ronin los quiere en el tuétano y les desea un enoooooooooorme año 2013. ¡Felicidades a todos!

The Hobbit: An Unexpected Journey

The_hobbit_an_unexpected_journey

Le entré a la versión hypeada de The Hobbit: An Unexpected Journey de Peter Jackson, con la dicha de recordar muy poco del libro original, de hecho, solo las generalidades: el rechoncho Bilbo Bolsón se une a una banda de enanos en una cruzada para recuperar un reino montañés que ha sido desolado por un dragón, el hijuepú Smaug. Creo que la razón del olvido es que en mi adolescencia fui muy fan de El señor de los anillos, pero no tan fan de El hobbit.

Esto no quiere decir que cuando old Bilbo (Ian Holm) dice la línea inmortal “en un agujero en el suelo vivía un hobbit” no se me haya puesto la piel de gallina. Esa frase está incrustada en nuestra cultura de una manera excepcional: a la distancia de 75 años de la primera publicación de El hobbit, queda claro que J.R.R. Tolkien consolidó (involuntariamente) el género de la fantasía —en mi opinión, una rama del fanatismo nerdigeek más pulida y fina que la ciencia ficción— y puso los cimientos para una subcultura, un legendarium complejísimo que obsesionó a millones y produjo cientos de entramados como Harry Potter o Dungeons & Dragons.

Tolkien escribió un libro sobre duendes y dragones echando mano de elementos mitológicos que vienen por default en nuestra psique. En la contratapa de la edición de Minotauro a El señor de los anillos, el propio autor lo explica: “Historias semejantes no nacen de la observación de las hojas de los árboles ni de la botánica o la ciencia del suelo; crecen como semillas en la oscuridad, alimentándose del humus de la mente: todo lo que se ha visto o pensado o leído, y que fue olvidado hace tiempo”. O lo que es lo mismo: símbolos y personajes literarios remixados en la mente de un profesor sudafricano de filología. El setting fantástico tolkeniano tiene que ver con su amor por las palabras, con su amor por el griego, el latín y las lenguas escandinavas y anglosajonas. Nada mejor que la Tierra Media para que el buen profesor Tolkien debrayara con la casa real de los Númenor y las andanzas de los medianos de la Comarca. Tolkien primero inventó las palabras, y luego todo lo demás.

En los setenta, el Concise Oxford Dictionary agregó a su edición la palabra hobbit, que se define como “one of an imaginary race of half-sized persons in stories by J.R.R. Tolkien — invented by Tolkien in his book The Hobbit, and said by him to mean ‘hole-dweller’”. El hobbit ha vendido al menos 35 millones de copias (aunque unas recientes cartas del autor revelan que las ventas inicialmente no fueron muy buenas) y la Wikipedia enumera 87 traducciones diferentes. 

El hobbit es sagrado, amado y respetado. Y ese mismo volumen, con una extensión de unas 300 páginas que tienen menos la forma de una novela y más la de un brevísimo serial de aventuras cuyo pretexto es el reclamo del tesoro apañado por Smaug —su muerte en el libro ni siquiera es el episodio climático—, ahora recibe el tratamiento de la trilogía en tres navidades consecutivas. ¿Cuál es la ventaja? Peter Jackson es el hombre indicado para hacer el trabajo. ¿Qué esperar? Dos palabras: “Reacciones mixtas”.

Con una primera cinta (de tres) que dura 2 horas con 50 minutos, las primeras críticas han girado en torno al alargamiento del libro original. ¿En verdad es necesario lanzar tres filmes que en conjunto duran casi 9 horas? Si eres la cabeza de marketing de New Line Cinema y ves una oportunidad para hypear tres navidades al hilo… tiene sentido. Según cuentan, Peter Jackson se vio en serios problemas con la entrega del filme para salir en diciembre: la mano dura del marketing y las realidades del negocio del cine, ni hablar. También he leído a quienes se quejan de “los malos” efectos visuales, o de que “esto ya no es cine, sino puro videojuego” por el exceso de CGI. Otro cúmulo de críticas van hacia la médula de la historia: se ha dicho que El hobbit de Jackson no es la aventura de un héroe improbable (chaparro, bohemio y bonachón), sino solo otro espectáculo hollywoodense decadente.

Sobre las dos primeras quejas (el lanzamiento apresurado por decisiones de negocios y los VFX), me temo que no estoy de acuerdo; sobre la tercera, bueno, respetaré al conocedor y al fan, pero debo decir, retomando el principio del post, que yo llegué poco hypeado y poco informado a ver este Unexpected Journey, y para mí la experiencia fue muy buena. Young Bilbo (Martin Freeman) es más cálido pero a la vez menos homoerótico que aquellos filthy-little-hobbitses de LOTR, los enanos son una compañía agradable de desmadrosos, y el fan-service incluye cameos de Galadriel, Saruman y Elrond pre-LOTR (con los actores originales), los ya clásicos temas musicales de Howard Shore, la aparición y logradísima escena de Gollum y el anillo, el encantador carácter unidimensional de Azog el trasgo, el cinismo del Gran Trasgo Papadón… no pueden negar que es un espectáculo ligero pero maravilloso. Y también decadente, por qué no.

Vuelvo a los fans: respeto y entiendo esa sensación inconclusa con El hobbit. A su favor debo decir que ahora no se siente ese estremecimiento como con La comunidad del anillo, esa excitación de estar viendo algo histórico, la fókin trilogía sagrada de Tolkien cobrando vida en el cine… lo cierto es que ya no es el año 2001, y ya no somos unos turistas en la Tierra Media. Peter Jackson ha regresado a sitios familiares para adaptar un material original de Tolkien, pero ahora lo acechan los fantasmas del marketing y de sus éxitos previos. Difícilmente El hobbit será la feria de premios Oscar como sucedió con LOTR, prueba de ello es que el encuentro con reseñistas no resultó muy positivo para Jackson (alcanzó apenas 65% de frescura en Rotten Tomatoes). ¿Si los fans, además, cuestionan su adaptación, que nos queda para las siguientes dos películas?

Yo digo que echarnos un poco para atrás y disfrutar. Nuestra generación vio a Tolkien adaptado en el cine de manera por demás exitosa. Ello ya debería ser suficiente acción de gracias.

Miss Sarajevo, by Passengers (Feat. Luciano Pavarotti)

Miss_sarajevo

Ultimo Viernes de Audio & Lyrics del año y que mejor que despedirnos del 2012 que con la mejor creación de Passengers. Ósea, Brian Eno más U2.

Por cierto, Bono alguna vez dijo que esta era su canción favorita de U2… que no era de U2.

Como sea, siempre se agradece escucharla. Y ya nos despediremos del año en forma más adelante. Ahora solo coloquen sus asientos en posición vertical y ajusten sus auriculares.

Enjoy…

(download)

Is there a time for keeping your distance
A time to turn your eyes away
Is there a time for keeping your head down
For getting on with your day

Is there a time for kohl and lipstick
A time for curling hair
Is there a time for high street shopping
To find the right dress to wear 

Here she comes
Heads turn around
Here she comes
To take her crown 

Is there a time to run for cover
A time for kiss and tell
Is there a time for different colours
Different names you find it hard to spell 

Is there a time for first communion
A time for East Seventeen
Is there a time to turn to Mecca
Is there time to be a beauty queen

Here she comes
Beauty plays the clown
Here she comes
Surreal in her crown 

Dici che il fiume
Trova la via al mare
E come il fiume
Giungerai a me
Oltre i confini
E le terre assetate
Dici che come il fiume
Come il fiume...
L'amore giungerà
L'amore...
E non so più pregare
E nell'amore non so più sperare
E quell'amore non so più aspettare

[Translation of the above]
You say that the river
finds the way to the sea
and like the river
you will come to me
beyond the borders
and the dry lands
You say that like a river
like a river...
the love will come
the love...
And i don't know how to pray anymore
and in love i don't know how to hope anymore
and for that love i don't know how to wait anymore

[End of Translation] 

Is there a time for tying ribbons
A time for Christmas trees
Is there a time for laying tables
And the night is set to freeze

O lijepa, o draga, o slatka slobodo,
[dar u kom sva blaga višnji nam bog je do...]


Foto de la Semana en nfl.com

Nflw16

 

Fin de la semana 16 y en la Americana ya conocemos a todos los invitados al playoff: Texanos, Broncos, Patriotas, Cuervos, Potros y Bengalíes se disputaran a partir de enero el boleto al Super Bowl. Solamente queda conocer el orden de la siembra y en el caso de la División Norte, al campeón. En una de esas y los Pats pueden hasta ser sembrados número uno… o van a tener que jugar la primera semana. Todo depende de ellos… y de los demás. Chale.

En la Nacional ya están dentro Atlanta, San Francisco, Seattle, Green Bay. Falta decidir al campeón del Este en un Cowboys – Redskins que es un adelanto de postemporada. En una de esas y hasta los dos entran. O Chicago y Minnesota. O hasta los Giants.

Como sea, ya solo falta una semana de temporada regular, una semana del 2012 (o menos, creo). Megatron, por otro lado, rompió la Maldición Madden y se aventó una temporada historia en yardas por recepción, rompiendo la marca de todos los tiempos. Y va por las 2000 yardas. Peterson, por tierra, también va por la marca histórica. Algo verdaderamente sorprendente si tomamos en cuenta que el tipo, hace un año, tenía la rodilla prácticamente destrozada.

Pero así es la vida. A veces…    

 

 

Kubrick y la Navidad...

Full-metal-jacket-photo

 

“Today is Christmas. There will be a magic show at zero-nine-thirty. Chaplain Charlie will tell you about how the free world will conquer Communism with the aid of God and a few Marines. ⁋ God has a hard-on for Marines because we kill everything we see. He plays His games, we play ours. ⁋ To show our appreciation for so much power, we keep heaven packed with fresh souls. ⁋ God was here before the Marine Corps. So you can give your heart to Jesus, but your ass belongs to the Corps! Do you ladies understand?”

 

Full Metal Jacket (1987)

 

De mantras... y Santa Closita Von Teese

Dita

La expresión “olvidé mi mantra” tiene su historia (chiquita, pero la tiene): su origen es la película Annie Hall del grandioso Woody Allen. Cuando nuestros héroes pasan una californiana Navidad en la mansión de Tony Lacey, hace un pequeño cameo el mismísimo Jeff Goldblum (el tipo se haría famoso años más tarde por su papel de insecto mutante en La mosca y de científico contreras en Jurassic Park) quien, con cara de haberse metido una caja de antidepresivos en tiempo récord, habla con alguien por teléfono, presumiblemente su guru, y le dice: “Olvidé mi mantra”. Un mantra, de acuerdo con la confiable Enciclopedia Británica, es “un rezo sagrado (silábico, en prosa o verso) que se considera posee una eficacia mística o espiritual. Varios mantras son dichos en voz alta o recitados internamente en el pensamiento”. Mi madre, en su etapa hindú me hizo cargar en la billetera el gayatri mantra, una especie de rezo con esteroides (o sea, superpoderoso) que se repite hasta ponerte en un estado bien groovy (el mantra, verán ustedes, tiene una extraña aunque efectiva correlación con el rosario cristiano. La repetición, y aquí sí hablo en serio, pone al creyente en un estado místico y de deslave interno. De nada). El gayatri mantra se caracteriza por proteger a quien lo dice. Bueno, he olvidado mi mantra. Ya hasta cambié de cartera. Quizá sea porque tiendo a desconfiar de los métodos de iluminación automática que promete la new age. Los tiendo a comparar con los productos que dicen que vas a adelgazar en días y te vas a poner tan bueno como Yoni Weismuller. También desconfío de ese mantra publicitario llamado ‘eslogan’ (y de los charlatanes egresados del Centro de Capacitación Cinematográfica que pasan años discutiendo en borracheras La Gran Propuesta Que Cambiará Para Siempre El Cine Nacional, y que para lo único que les sirvió su educación es para producir comerciales). Le huyo al mantra de los escritores rompebolas cuya única aspiración en la vida es ser mantenidos por el Conaculta (“dadme una beca/ dadme una beca/ dadme una beca”). En términos generales, practico a tal grado la desconfianza que he hecho de la frase “timeo danaos et dona ferentes” (“temo a los griegos aunque nos traigan regalos”) un mantra personal. La verdad es que ese latinajo se lo robé a una amiga que está bien sana y que la dice y escribe todo el tiempo. Otro mantra que practico es “quid pro quo” (quiere decir “una cosa por la otra”). En verdad creo en el karma. El silogismo es: 1) si jodo al prójimo acabaré jodido, 2) he jodido al prójimo, 3) por lo tanto, estoy bien jodido. Quid pro quo. Quid pro quo. Hace muchos años me tocó ver a un repartidor de Domino’s o Pizza Hut (no me acuerdo) con una fractura expuesta de fémur en la sala de urgencias de Traumatología en Lomas Verdes, Naucalpan. Con ojos llorosos y voz quebradiza, el tipín me dijo: “Todo por no estudiar”. Yo añadí mentalmente “y por conducir como idiota”, pero no se lo dije. ¿Moraleja? Quid pro quo. El karma es impecable. Si la haces la pagas. A tu favor o en contra, pero la pagas.

Pero igual mañana es Nochebuena. Y el martes, Navidad. Así que no me hagan mucho caso y mejor quédense con la imagen de Santa Closita Von Teese. Enjoy!