Al final se dobló el acero

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Pues sí, Green Bay lo hizo. Jugando un futbol practico y efectivo al ataque, y gracias a su defensiva feroz y oportuna, los "Cabezas de Queso" conquistaron su título #13 en la NFL (aunque este es solamente su cuarto Super Bowl) y sumieron en la melancolía a la nación del acero, quienes fueron testigos de la derrota de su equipo en el Súper Tazón más visto de la historia.

 
Fue un gran juego, sin duda a la altura de las expectativas, aunque creo que desde el principio se vio de qué lado mascaba la iguana. Los Steelers salieron a jugar con todos los yarbloklos que se le pueden pedir a un equipo en estas instancias, pero se enfrentaron a un conjunto que pasó mejor la pelota, que golpeó mejor y que prácticamente no cometió errores durante la primera mitad, la cual terminó 21 -10 a favor de los de la bahía verde, gracias a 2 intercepciones (una de ellas regresada para touchdown) y una serie impecable de Rodgers en los albores del partido. Pittsburgh regresó al emparrillado del Texas Stadium en la segunda mitad dispuesto a hacer la hombrada de remontar y ganar el juego. Y por momentos parecía que lo lograban. El ataque del Big Ben lucia lleno de enjundia y la ofensiva de los Packers empezó a soltar balones y a cometer castigos a lo pendexo. Al término del tercer cuarto, los Acereros estaban solamente a 4 puntos. Pero en la primera jugada del último capítulo R. Mendenhall, quien había batallado durante todo el juego para encontrar espacios (y que al final solo corrió para poco más de sesenta yardas), soltó un balón a medio campo que fue recuperado por los Empacadores, quienes unas cuantas jugadas más tarde convertirían esa bola suelta en siete puntos que se sintieron como el último clavo en el ataúd de los Steelers. Aún así estos no bajaron los brazos (son un equipazo, hay que decirlo) y jugadas más tarde llegarían a las diagonales de nueva cuenta, para después sacar de la chistera una jugada de opción para anotar la conversión de 2 puntos que los puso a un gol de campo de empatar el partido. Rodgers y su equipo anotaron un FG en su siguiente serie ofensiva y con una ventaja de 6 puntos y 2 minutos en el reloj, se sentaron a esperar que la defensiva hiciera la chamba. Y lo hizo. La defensiva #2 de la Liga en puntos recibidos (solamente detrás de la de Pittsburgh) aguantó los embates de un Roethlisberger que lució apurado e impreciso. Un paso incompleto en cuarta oportunidad selló de manera definitiva el primer título de la bahía verde desde 1998.
 
Los Packers son un gran equipo sin lugar a dudas y A. Rodgers lució como pocos QB en estas instancias y es un merecido MVP. Ahora si ha escapado definitivamente de la sombra de Favre y no se esperan más que grandes cosas de él. Del otro lado, bueh, hay que decir que el Big Ben no jugó bien. Y que la defensiva acerera falló a la hora de hacer la jugada grande. Polamalu lució impreciso y eso se notó en los demás. Aún así se les reconoce los huevos que le pusieron al juego, demostrando que hay formas de perder y que la de ellos es la mejor. Pero bueno, felicidades a todos los fans de Green Bay, en especial a los más o menos 112 mil accionistas del equipo. Jugaron muy muy cabrón.
 
Y qué pedo con Christina Aguilera?