Filed under: read

Robin Hood

2010_robin_hood_004

Creo que ya había mencionado en un post anterior que amo Gladiator por marcar un antes y un después en lo que a batallas monumentales en el cine se trata. Nada se había visto antes como la madriza contra los germanos. Y después ya nada volvió a ser igual. Ahora, a 10 años de distancia de eso, entré a un cine para ver una nueva cinta épica con Ridley Scott en los controles y Rusell Crowe en el rol principal. Y si bien no salí tan extasiado como siempre (repetir ese momento era simplemente imposible), sí salí sumamente contento de la sala, todavía impactado por las imágenes y las belleza brutal de las batallas.

Robin Hood (2010) cuenta la historia del nacimiento de la leyenda del ladrón del bosque de Sherwood, pintándolo como un arquero más en el ejército de Richard I, quién sobrevive a la Tercera Cruzada y hace desmadres en Francia y se empeda y se divierte con sus panas y tiene cierto gusto por la estafa. Gracias a esto último se coloca a sí mismo y a un grupo de amigos a la cabeza de la comitiva que anuncia la muerte del Gran Corazón de León en Inglaterra, lo que lo pone en una posición un tanto incómoda al desatarse la lucha de poder por la isla y su nueva administración. También aprecia de primera mano la injusticia y el despotismo de la clase gobernante, mientras usa otro nombre y otra vida. Creo que esto es lo más que puedo explicar la trama sin caer en la tentación de soltar spoilers indiscriminadamente.

La historia es estupenda. Con claras inclinaciones shakesperianas, llena de humor y de enredos propios de las mejores comedia del gran genio isabelino, viene además recatada de todo el sabor del la Isla. Desde las cabalgatas por los campos refulgentes hasta la exploración de los bosques eternos, la niebla y el rió y el corazón del pueblo reunido el pub, todo está contenido en la historia y ejecutado de una gran manera, haciendo un enorme trabajo con detalles deliciosos como el uso de los acentos y los juegos de palabras (A good knight?/ It was short but sweet./ No, I meant: he was a good knight?). La dirección traduce todo esto en planos exquisitos, un banquete mismo para los ojos. Y las actuaciones son fenomenales. Crowe se siente un tanto raro con el acento, pero esto solo es en los primeros minutos, ya que después se amolda naturalmente a él, aunque un Robin más risueño no hubiera estado mal, pero en fin. Cate Blanchett es simplemente la mejor Lady Marion de la historia del cine y Léa Seydoux como Isabella esta pocamadre. Pero creo que en su conjunto, lo que se lleva las palmas son las batallas. Son hermosas, terribles y frías. Las muertes son inesperadas y se sienten frescas, mostrando lo que en verdad pasaba en el asedio de un castillo o en un desembarco enemigo. Realmente me sorprendieron.

Esta es una película hecha con toda la maestria de Scott, del calibre de la ya mentada Gladiator o Blade Runner. La obsesión por el detalle es enfermiza, la cámara mostrándonos la sangre y el sudor es obscenamente real y el humor es xodidamente humano. Creo que en verdad tiene que ser contada entre las obras top del director británico, además de que su historia de derechos civiles le puede granjear la simpatía de la Academia en la próxima entrega de los Oscar.

Es un win. Deben verla. 

Iron Man 2

Iron-man-2-

Fui a ver Iron Man con el alma llena de incredulidad hacia las películas basadas en cómics, cortesía de Sam Raimi y su apestosa Spider Man 3. Y no pude salir más contento de la sala. Aun ahora, la primera parte de Iron Man me sigue encantando y es de esas películas que puedo ver seguido sin que decaiga el humor o la acción. Es genial, en una palabra. El viernes 30 de abril del presente año fui a ver la segunda parte de la saga fílmica de Tony Stark (Robert Downey Jr.) y su alter-ego metálico con el hype hasta la punta de la cabeza engelada gracias a la publicidad y a los trailer y al twitter del maese Favreau (síganlo aquí). Y aunque esto muchas veces no es garantía de nada más que una decepción mayúscula, esta vez el hype se vio recompensado. Salí de la función IMAX con mi vaso de War Machine y rodeado del ruido de una bola de escolapios y completa y absolutamente feliz. Iron Man 2 rockea.

Rockea desde el soundtrack hardcore, aunque no soy fan de este tipo de música, la selección de los temas se me hizo por demás acertada (aunque una rola original de AC/DC no hubiera estado nada mal, pero bueh). Ya desde la primera secuencia vemos lo que nos espera a lo largo de la proyección: el choque entre el superhéroe más cool de esta galaxia y sus alrededores (lo siento Spidy) con sus millones y sus juegos de luces y sus Iron Chiks y su ego a todo lo que da, en contra de Ivan Vanko (Mickey Rourke) y su armadura home made y su look de Charles Bukowski y sus deseos de venganza. En casa, Tony Stark trata de convencer al gobierno de que él es lo mejor que le ha pasado al planeta desde la llegada de la mujer (in your face, Maxim!) y que lo único que deben hacer los burócratas y militares es dejar la seguridad nacional en sus manos, por lo que se niega a compartir su tecnología argumentando que el resto del mundo está a años de copiarla exitosamente. Mientras sigue con su actitud de rockstar de la primera película, ahora resaltada con una espectacular Expo organizada para encontrar las nuevas y mejores ideas para hacer un mundo mejor, pero que solo es una actitud propia de su conciencia de paulatina muerte por envenenamiento debido a una sustancia corrosiva proveniente de la misma unidad que alimenta el traje y lo mantiene vivo. Con esto en mente, nombra a Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) como nueva CEO de su compañía, contrata a una secretaria enigmática y obscenamente hermosa (Scarlett Johansson), pone de malas a su amigo Rhodey (Don Cheadle) y parece dispuesto a vivir al máximo y acabar con su propia vida antes de que lo haga su sangre envenenada Y es en este, su peor momento, cuando se cuza con Vanko. Después de la primera batalla en Mónaco, el mundo literalmente se vuelve en contra de Stark, debido a que todos consideran que los engañó con aquello de que nadie podría copiar su tecnología y bla bla bla; el ejercito esta a 2 segundos de entrar a su casa y llevarse todo su trabajo y él sigue en su propio y privado proceso de autodestrucción hasta que Rhodey le pone un alto y Nick Fury (Samuel L. Jackson) y la secretaria misteriosa tratan de encausar su trabajo hacia su propia supervivencia. Por otro lado, Vanko encuentra un mecenas rico y lo suficientemente resentido como para poner en sus manos todo lo que él necesita para su propia y privada vendetta. Así es, más o menos la trama.

La verdad es que la historia es increíble. El espíritu del Tony Stark alcohólico y completamente autodestructivo de los cómics se encuentra aquí, aunque un mucho más maquillado y fresa, pero ahí está. Durante buena parte de la cinta el espíritu de superhéroe de la parte final de la primera parte le vale pito a Stark, quién solo busca beber y coger mientras pueda. Y aún así nos sigue cayendo súper, nos sigue provocando envidia y a cada minuto se afianza como el role model perfecto. Y su evolución no demerita en nada la imagen del principio. Su vida encuentra un nuevo reto, una nueva obsesión como la que le salvó la vida en aquella cueva llena de terroristas. Y ahora sí tienen un rival de su altura, alguien que iguala su deseo de vivir con su deseo de matarlo. Ivan Vanko es un personaje grandioso, misterioso como el que más, con un dolor palpable y una frialdad de muerte. Y Rourke lo hace increíble como él, siendo cagado cuando tiene que serlo o siendo simplemente un culero con la sonrisa más enferma que se recuerde. La violencia no es explícita, pero se intuye de gran manera; la acción atrapa y roba el aliento y el humor es magistral, con gags memorables y quotes a la altura. Scarlett lo hace bien, hasta una de sus detractoras por naturaleza la aplaudió. Happy Hogan (Jon Favreau) por fin es como el Happy Hogan de los cómics y esta muy cagado. La génesis de War Machine se da de manera natural, ya que no es producto de aquél "next time, baby", sino de la personalidad de un militar acostumbrado y programado para poner el deber por encima de todo. Y las madrizas son supremas.

Con estos elementos, Jon Favreau logra armar una película de cómics casi perfecta, coronada de grandes actuaciones y una dirección vertiginosa. Pero, como todo, tiene sus fallas, que son casi tan menores que hasta da pena mencionarlas, pero aquí van. De entrada me parece que la última madriza con Vanko es demasiado corta y demasiado predecible, aunque no por eso menos violenta. Aún así unos minutos más de golpizas no hubieran estado mal. También me sorprendió que muchas escenas del trailer no vinieran en el corte final, como aquella en la que Stark enseña a disparar a la güera de Vannity Fair y en la que Missis Potts besa el casco metálico antes de lanzarlo de un avión. Porqué no incluirlas? Creo además que la génesis de Vanko es confusa, ya que cuando lo detiene la policía francesa dicen no haber encontrado nada en su registro de huellas, lo que resulta confuso si creemos  en la hipótesis de que es un ex físico y ex presidiario, pero bueno. Tampoco me gustó la forma casi infantil con la que Fury trata de destruir la imagen de Anton Vanko, tachándolo simplemente de ambiciosos. Me parece que la relación entre los primeros Stark/Vanko merecía un capítulo aparte, posiblemente provechoso para la historia en sí. Paltrow es hermosa, pero creo que un programa de Cristina tiene más chispa y es menos difuso que ella. Y creo que es todo. Todo lo demás vale mucho la pena en la película y esta aprovechado de manera perfecta.

Aún así no creo que esta sea la mejor película basada en cómics ever made. Pero eso al final tiende a no importar. Esta es una película sorprendente y sumamente divertida, que tipos como Michael Bay deberían estudiar cuadro por cuadro para entender cómo filmar secuencias de acción memorables. Es perfecta para explotarla en merchandise cada vez más absurdo, pero también digna de horas de plática amena y análisis inútil. Es de esas películas que se tiene que ver forzosamente en el cine (TIP: quédense hasta que los créditos finales terminen), pero que te hacen feliz una madrugada en la que te la encuentras por HBO. En definitiva, es una de las mejores cintas de verano que he visto. 100% recomendable.     

Whip It

Whip-it

Esta es la primera película como diretora de la ahijada de Steven Spielberg, la niña de E.T., la actríz que apareció desnuda en una edición noventera de Playboy adquirida por mi en los albores de la secundaria, la que confesó haber consumido alcohol a los 8 años y cocaína a los 11, la que últimamente nos habia llenado la pupila con sus papeles de mujer madura y divertida y gordibuena, una de las 3 nuevas Ángeles de Charlie. De Drew Barrymore pues. Yo la ví porque estaba aburrido y por Gatito Orgullo, la verdad. Poco me interesaba el debút como directora del mentado personaje femenino del chou-bisnes gringo, pero la verdad me sorprendió muy gratamente esta ópera prima.

Whip It (que aquí en México se llamó Chicas sin Freno o algo así) cuenta la historia de Bliss (Ellen Page), una chica de 16 años que vive en un pueblo rascuacho a las afueras de Austin, a quién su mamá pone a competir en cuanto estúpido concurso de belleza haya, quién tiene un padre completamente afuera de la foto, una hermana pequeña que sí se tragó hasta la última gota de filosofía materna, una amiga con la que trabaja en un dinner y un sentimiento de no pertenencia 24/7. Ella es una outsider, alguien que no encaja en ninguna clasificación de su pueblo, en ningún lado. Pero el destino (personificado en una propaganda puesta en un local de mala muerte donde lleva a su madre a comprarle zapatos) la lleva a conocer el roller derby y a encontrar su elemento. Este básicamente se trata de un deporte rudo, en la que patinadoras con minifalda tratan de bloquear a otras patinadoras con minifalda (aunque ademas con estrellas en el casco) que intentan pasarlas para anotar puntos. Y aquí tenemos golpes, velocidad, adrenalina y carne en un solo paquete. Bliss se siente en casa con sus amigas mayores, con su equipo acostumbrado y contento de ser el número 2 de todas las competencias (que son solo entre 2 equipos, por cierto) con su entrenador desesperado porque alguien lo escuche, por los gritos del público y por la vida que respira en cada ronda del derby. Claro está que para entrar en el equipo debe decir un montón de mentiras (a sus padres, a sus compañeras, a su novio rockstar...) que tarde o temprano terminarán explotandole en la cara, pero el guión (escrito por una tal  Shauna Cross, quién tambien escribió la novela original) nos presenta esto como un proceso de autodescubrimiento sumamente natural, que todo el mundo ha experimentado.

La película, que bien pudo haber resultado una basura digna de televisión abierta, extrañamente se coloca en un buen nivel, principalmente por la actuación de Page (cuyo nombre en el derby es Babe Ruthless). Su confusión es casi palpable y su alegria es contagiosa; en realidad la vez como una chava de 16. El guión es completamente humano, completamente normal; las discusiones con los padres no son morbosas, sino cotidianas, creo que todo el mundo ha dicho o a recibido ese tipo de palabras. La fotografía es excelente (cortresía del maese Robert D. Yeoman, otrora colaborador de cabezera de Wes Anderson). La forma de filmar las competencias es acertada, inclinandose más por la acción y la velocidad que por la sensualidad involuntaria (que tambien hay, por que no). En realidad la dirección es sobria y de buen gusto, dejando que los colores y los personajes pongan la admósfera y decidan hacia dónde se debe mover el plano. Y, por cierto, los personajes son encantadores. No solo Bliss, sino tambien su amiga gordita y obsesionada con su educación o sus compañeras de equipo, cada una con una motivación especial y una actitud completamente cool que hace que hasta la villana (Juliette Lewis) resulte simpática.

Al final la cinta cumple su objetivo de ser un gran entretenimiento y ademas ser una de esas películas que te dejan contento sinceramente. El ultimo shot de una Babe Ruthless sonriente nos habla de su perceptible crecimiento, de su evolución. Ella ya es alguien que ha encontrado su lugar en la vida, su pequeña esquina en el mundo, y eso es algo que mucha gente jamás logra. No hace falta ir a la universidad, trabajar, tener hijos, trabajar más, retirarte y morirte para ser una persona completa; lo único que hace falta es ser felíz. Y en el gran orden de las cosas eso es lo único que importa.

Es muy recomendable. Y el soundtrack es bastante bueno. Un win.
  

Superguía cinematográfica del Verano 2010

El verano es mi época favorita para ver cine. Películas de acción con el presupuesto superior al PBI de muchos países de África, tramas tontas, jevas con poca ropa... y sobretodo, los cines competamente repletos que son la delicia del romántico de clósed. El verano rebosa de buenos momentos para apreciar a los SFX, para ver nuevas cintas de superheroes, para deleitarnos con algunas de las nominadas al Oscar que llegan tarde a la fiesta, etc. El verano me pone felíz gracias al cine, ya que el sol y el calor me cagan los yarbles. Este verano estará complementado con una Copa del Mundo y estas son sus películas más esperadas por un servidor.

 

Iron Man 2

http://www.boncherry.com/blog/wp-content/uploads/2009/12/iron-man-2-war-machine.jpg

La participación de Scarlett en esta movie es un misterio para mi y para muchos, creo. Pero generalmente, las segundas partes de Marvel son buenas. War Machine, Ivan Vanko, Nick Fury... Los trailers lucen prometedores, Jon Favreau no es presisamente un pendejo, algunas caritas cumshoteras más y la actuación del veterano cast principal parecen pronosticar que esta será una nueva joya en lo que a películas de cómics se refiere. Sí, estoy muy hypeado.

Estreno: 7 de mayo en EU. 30 de abril (mañana) en nuestro México Lindo y Que-Rico!

 

Robin Hood  

http://cinematicallycorrect.files.wordpress.com/2009/04/robinhoodx-large.jpg

No todas la películas nacidas de la dupla Scott/Crowe son buenas, pero esta luce prometedora. Se esperan buenas madrizas, una trama intelignte y una ambientación perfecta. Ah, y un Russell no tan panzón.

Estreno: 14 de mayo.

 

Shrek Forever After

http://photogallery.filmofilia.com/data/media/183/shrek_forever_after-4_09.jpg

La primera película de saga verde es un joya, pero eso todo el mundo lo sabe, al igual que el hecho de que la tercera parte es una mierda. Este parece ser el final de la historia, otra vez doblada por nuestro Eddie Murphy con Clarasol y chistes a la Condorito para nuestro bienamado público nacional. Véase en pirata, por favor.

Estreno: 9 de Julio

 

Prince of Persia: The Sands of Time

http://www.collider.com/wp-content/image-base/Movies/P/Prince_of_Persia_Movie/jake_gyllenhaal_prince_persia_sands_time_shirtles_01.jpg

Si por allá del 05 me hubieran dicho que el buen Jake Gyllenhaal estaría en esta superproducción Disney genéticamente diseñada para vender figuras de acción, me hubiera reido. Ese tipo se me hacia alguien muy centrado, que realmente sabia escoger sus papeles. Y el trailer le da en la madre a esa imagen mental que tenia de él. Una nueva Piratas del Caribe, comandada por el otrora director de Donnie Brasco, es lo único que pueden esperar. Para matar el tiempo.

Estreno: 28 de mayo.

 

Sex and the City 2

http://www.shockya.com/news/wp-content/uploads/sex_and_the_city_2_poster.jpg

Para qué negarlo? Ví la serie completa. Y me gustaba mucho. Tambien ví la primera parte en el cine. Y no me pareció tan mal. Esta ocurre 2 años despues, ambientada en el desierto árabe y en la India (no, no es broma) y seguro la veré. Solo para conocedores.

Estreno: 28 de mayo.

 

Killers

http://screencrave.frsucrave.netdna-cdn.com/wp-content/uploads/2010/02/Killers-Movie-Trailer-10-2-10-kc.jpg

La ilustre desconosida Katherine Heigl y el ilustre perdedor Ashton Kutcher protagonisan esta especie de Mr. & Mrs. Smith más cagada y completamente olvidable, desde el avanze. Tedrían que estar muy, pero muy aburridos para ver esta madre.

Estreno: 4 de junio

 

Splice

http://www.baird.ca/stephanie/images/poster_splice-poster.jpg

Del director de Cube, presentada por Guilermo Del Todo, perdón, Toro, protagonizada por Adrien Brody, llega esta cinta francocanadiense de ciencia-ficción que esperemos se incline más por la acción que por los conflictos morales de la manipulación genética. El trailer luce bien. Rezemos.

Estreno: 4 de junio.

 

The Karate Kid

http://galaxieblog.com.my/blog/photos/2009/12/24/evelynt2856_1.JPG

Me caga Jackie Chan (aunque no desde siempre, pero ese es tema de otro post), pero tengo morbo por ver este remake. Nadie debe esperar nada y eso puede ser lo mejor para el proyecto. Seguro la veré.

Estreno: 11 de junio.

 

Toy Story 3

http://adesignmafia.com/wp-content/uploads/2009/05/toystory3.jpg

Soy fan de Pixar. Mucho. Pero la verdad los trailers de esta muvi me han bajado el hype hasta los tobillos. Aunque esperemos que el producto final sea digno del nombre Pixar. Seguro la veré tambien. Y roguemos a todos los Santo que no sea una mierda.

Estreno: 18 de junio.

 

Knight and Day

http://photogallery.filmofilia.com/data/media/193/knight_and_day_12.jpg

Una mujer "suertuda" se encuentra con un espia, quién usará su don para sus misiones. O algo así. Cruise y Diaz en este pseudo Mission: Impossible más inclinado al humor y a las persecusiones que a otra cosa. Una buena exponente de lo que és realmente el verano cinematográfico.

Estreno: 25 de junio.

 

Inception

http://gloaminganddawn.files.wordpress.com/2010/02/inception-poster.jpeg

El poster lo dice todo. Tambien hay que verla en el cine.

Estreno: 16 de julio.

 

The Last Airbender

http://flowkery.files.wordpress.com/2009/06/last_airbender_movie.jpg

La caritacura de Avatar, ahora llevada al cine por el maestre-del-giro-de-tuerca M. Night Shyamalan, quién por cierto me caga los yarbles. No la veré, pero seguro será de las taquilleras.

Estreno: 2 de julio.

 

Predators

http://cache.gawker.com/assets/images/8/2010/01/predator.jpg

Un grupo de guerreros élite versus una horda de Predators espantooooooosos. O algo así. La produce Robert Rodriguez, lo que para muchas personas puede ser suficiente, pero no para mi. Seguro será una megamamada, pero, qué en esta lista no lo será?

Estreno: 9 de ulio.

 

Salt

http://www.stardusttrailers.com/gallery_film/Salt(movie_wallpaper_pictures_photo_pics_poster)(020310160812)angelina_jolie-salt_4.jpg

Se adivina como una especie de Tomb Raider meet James Bond. Dirigida por el sobrevaluado Phillip Noyce, puede ser el caballo negro en lo que acción se refiere. Pero me permito dudarlo. Jolie de rubia? por favor...

Estreno: 23 de julio.

 

Dinner for Schmucks

http://www1.pictures.zimbio.com/fp/Steve+Carell+Paul+Rudd+Set+Dinner+Schmucks+fE9Kl0UVacQl.jpg

Del cabroncillo responsable de los Austin Powers (bueh, y tambien de Meet The Fockers) llega este remake de una peli francesa de culto sobre una cena en la que los invitados llevan a la persona màs idiota que puedan encontrar. Protagonizada por Steve Carell y Paul Rudd, luce como para ser la joyita cómica de la temporada. A huevo que la veré!

Estreno: 23 de julio.

 

Eat Pray Love

http://www.filmofilia.com/wp-content/uploads/2009/12/Eat-Pray-Love-Photo.jpg

El creador de Glee (serie que a mi no me parece la gran cosa, pero bueh...) logra armar un cast envidiable para contar una historia sobre... sépa Dios. Seguro me obligarán a verla, al igual que a muchos de ustedes.

Estreno: 13 de agosto.

 

Scott Pilgrim vs. the World

http://www.filmofilia.com/wp-content/uploads/2010/01/Scott-Pilgrim-vs.-the-World.jpg

El director de la enorme Shaun of the Dead nos presenta al insufrible Michael Cera como un heroe arapado en una especie de videojuego, donde tendrá que defenderse de malvados ex-novios de su nueva girl. O algo así. El trailer luce bien. Seguro la veré y tengo fé en que estará grandiosa.

Estreno: 13 de agosto.

 

Y ya. Disfruten!

 

Música para levantarte. Y escribir

(download)

Hoy, como todos los jueves, tuve que levantarme temprano para intentar llegar a mi clase de siete. A quién caraxos le interesa eso? podrían preguntarse con razón. A nadie. Somos la Generación de la Importancia: le damos importancia a todo, ya sea el calentamiento global, los volcanes activos de Islandia que desquician a Europa o la crónica de un pendejete que fue al concierto de Muse al que nosotros no pudimos ir. Todo es importante porque está escrito, y está escrito porque es importante. Y déjenme decirle que esas son glumamadas. El hecho de que lo vean publicado en un blog de mierda (como este) no es sinónimo de que sea realmente importante. Créanme, o no lo hagan si no quieren y tomen al pie de la letra las estúpidas especulaciones sobre el fin del mundo hechas por el cabrón cuya página de wordpress esta recatada de publicidad google gracias a sus cientos de visitas diarias y cadenas de comments que llegan al millar. El arrastre no es sinónimo de calidad cuando se trata de la literatura on line, o eso es lo que me dice mi autoestima desde hace 4 años, más o menos, que es el tiempo que llevo en esto de los blogs. Y eso es algo sin importancia también.


Hoy amanecí de mal humor y no solo por tener que levantarme temprano, desvelado y crudo y de mal humor para intentar llegar a mi clase de siete. Ya estoy más o menos acostumbrado a esas vesches. Verán, aquella mierdecilla de que uno se acostumbra a todo es cierta. Ahora, si eso es bueno o malo, depende de ustedes, creo. Y levantarme temprano no me molesta tanto si sé que es para intentar llegar a mi clase de siete, en la que incluso puede que aprenda un par de cosas o algo. En fin, que sienta que no es un desperdicio, como alguien podría pensarlo de quedarse en cama, echándote mientras contemplas si el alivio de orinar compensa la molestia de levantarte y caminar hacia el baño. Ahora bien, envidio a los que no se preguntan eso y lo hacen. Punto. Envidio a esa clase de tipos que se levantan un miércoles a las 11 de la mañana con el cabello alborotado y el aliento putrefacto y los boxers de 3 días y que solo se sientan en un sillón a comer cheerios y a ver el mismo pendejo programa de talk-show filmado en Miami una y otra vez. Y eso no lo hacen solo un miércoles, sino cientos de ellos, quizá miles. Envidio (y mucho) a los paikis. Yo probé la pakiedad algunas veces, no es para mí. Eso no quiere decir que yo sea Mr. Productivo, la clase de güey que te aburre con su cantaleta de que "NO PUEDO VIVIR SI NO SIENTO QUE ESTOY HACIENDO ALGO, APROVECHANDO MI VIDA Y MI TIEMPO AL MÁXIMO!" Y que se cagan sobre los pobre paikis como las personas nos cagamos sobre el inodoro. No, me encanta la hueva. Pero me falta lo necesario para hacer de ella un estilo de vida. Puedo pasarme un fin se semana encerrado en mi queo, pidiendo pizzas y 4 six-packs de Miller Higt Life a domicilio y jugar en mi Xbox hasta que mis pulgares se quejen en voz alta o ver las mismas trilogías fílmicas una y otra vez o hacer maratones de The Wire o The Sopranos o Medium. Puedo hacer esto 2 fines de semana seguidos, quizá 3 o incluso 4 días cuando estoy de vacaciones, pero siempre considero eso como mi límite de paikiedad. Después de eso tengo que bañarme, comer sano en algún pendejillo restaurante, ver a alguien, ir a la universidad o a la fuente de ingresos como los antiguos aqueos al Oráculo de Delfos. Tratar de engallarme con aquello de aprovechar el día. Tratar de bajarle al alcohol y al café, para después volver a ellos con singular alegría porque la vida productiva y sana es una hueva total, una completa guacarada en la xeta de nuestras aspiraciones infantiles. Porque al final del día te das cuenta de que es inútil, de que no hay una xodida olla de oro al final del arcoíris, de que las clases son una mierda y de que no existen los amigos, de que eres un náufrago urbano, invisibles para todos de la misma manera de que todos son invisibles para ti, de que vivir solo no es tan chingón como te lo habías pintado, de que la rutina no te llena sino solo te vacía, de que la masturbación no ayuda tanto como pensabas a los 15 años, de que quisieras conocer "a alguien", de que ese alguien no existe. Y vuelves a la pakiedad de la misma manera que las cebras vuelven a beber al mismo lugar del rio donde vieron como un cocodrilo pescó a uno de sus compas la semana pasada o el día anterior. La paikiedad es un alivio tanto como una maldición. Si vives con tus padres o (Dios te libre) con tu cónyuge cuando decides abrazar la paikiedad como forma de vida, siempre te despertarás con la cantaleta matutina que comienza con "huevon de mierda" y así seguirá hasta que salgas disparado de ahí. Pero si vives solo, a lo único que debes temerle es a la soledad. O a la rutina, porque aquello de no hacer nada también cansa.

Ok, creo que aquí le dejamos por ahora. Hoy estoy de mal humor porque me levante temprano y crudo y de mal humor para intentar llegar a mi clase de siete y no hubo clase. Inútil. In your face! Ya debería estar acostumbrado a esto también, pero no lo estoy, me siguen cagando los yarbles este tipo de pendejadas. Lo único que queda es esperar para regresar a dormir y al sueño y a la hueva y a ese dorado fin de semana paiki, porque dorado lo convierte nuestra idealización. Y escuchar todo el día la canción que medio me puso de buenas, Waching the Wheels, by John Lennon. Porque, al fin, lo que está escrito no importa. Lo único que importa es la música.

Clash of the Titans

Clash

Nunca fui fan de la película original de... no-sé-cuando. Ese tipo de película aburridísimas, pero ensalzadas hasta el hartazgo por los villamelones que llenan horas y horas inútiles con aquello de "es un parte aguas, un peliculón, gran película..." Nosierto. Los recuerdos que tengo de la cinta original son más aburridos que el ver una y otra vez a la puta regresadora con forma de piano tocar la Novena ("la Gloriosa de Novena del Glorioso Ludwig van") mientras... ejem, regresaba las cintas formato vhs. Eso apestaba igual que los putos efectos especiales de la madre llamada Furia de Titanes. Y eso lo dice alguien muy fan del cine retro.

Tampoco soy fan de ciertos remakes. Más bien: odio cierto remakes, como la pendejada de Nine o el proyecto para el remake de The Warriors. Pero tengo que decir que en este particular caso estaba en favor de una nueva versión, como lo estuve cuando Peter Dios Jackson le anunció al mundo sus intenciones de hacer una nueva King Kong (y no solo por ser Peter Dios Jackson). Una película como Furia de Titanes necesita CGI, madrizas espectaculares, acción, persecuciones, jevas semiencueradas y una trama sumamente idiota. Me alegra decir que, en este apartada, Clash of de Titans, circa 2010, cumple estrepitosamente.

Excepto en lo de las jevas semiencuerdas, todo hay que decirlo. Los vestuarios no muestran más carnita quela necesaria, pero eso el final tiende a no importar. La historia trata sobre una pseudorebelion de los hombres (comandados por los monarcas de Argos) en contra de los dioses, destruyendo los monumentos y templos de éstos y comparando a la cumshoterita Andromeda ( Alexa Davalos) con las más hermosas diosas. Todos los que estén familiriarizados con la mitología griega deberían saber que esto es un graaaave error y así se los hace ver Hades, quién pone en su lugar a los monarcas del reino aqueo y les hace una propuesta: ya que su rebeldía ha desatado la ira divina, deben aceptar la destrucción de su ciudad a manos del Kraken (monstruo mitológico con el que los dioses olímpico derrotaron a los Titanes... o eso dicen aquí) o sacrificar a su princesa, la anteriormente citada Andromeda, por osar compararla con la belleza divina. Cierto es que ninguna de las 2 opciones es bien aceptada por el monarca de Argos, así que se decide mandar una expedición con el fin de descubrir alguna forma de matar al Kraken, comandada por el simpático pescador Perseo (Sam Worthington), quién resulta ser el hijo de Zeus (Liam Neeson) y que andaba de paso por la isla griega cuando se desató el pedo. Al ser un semidiós, Perseo posee más habilidades que los humanos, pero el reniega de su herencia divina y solo busca pretextos para matar a su tío Hades, aunque durante su búsqueda ampliará sus horizontes en más de un sentido. Esta es la mejor parte de la película. Guiños a los Argonautas, a los 12 trabajos de Heracles y a muchas más partes de la mitología clásica se encuentran aquí, mientras visitan a las Grayas, y más que nunca en la expedición al Tartano y la madriza contra la Gorgona mayor: Medusa.  Si bien la acción no es espectacular, esta nunca demerita y mantiene un gran ritmo. Hay que decirlo: Louis Leterrier sabe muy bien su chamba. Pero el orgasmo es, claro, el surgimiento del Kraken. Esta escena vale por sí sola el boleto.

Al final del día es solo una película de madrazos. Bien dirigida, bien actuada, bien ambientada, con mucha acción, caritas cumshoteras (yo prefiero a Io más que a Andromeda, pero ese soy yo) y una historia no tan idiota como podría pensarse, pero una película de madrazos al final de todo. Y eso no es malo, pero podría decepcionar a mucha gente. Puede que el mayor merito sería que haga que los morros se interesen por la mitología griega, pero esto es poco probable. Es una buena cinta para cuando les sobran un par de horas en el centro comercial y ya. Con esto en mente, seguro se la pasarán bien al verla.

The Lovely Bones

The_lovely_bones03

Solamente 15 minutos le bastan al maese Peter Jackson para hacer que una muerte, por demás anunciada, nos parta la mandarina en gajos. Este es el tiempo que se toma para presentarnos a Susie Salmon (Saoirse Ronan) como lo que es en verdad: una teen cualquiera. Una teen setentera, claro, y también alguien que a sus escasos 14 años ya había salvado una vida (la de su hermano), pero al fin y al cabo una teen como cualquiera. Completamente normal, fastidiosa, soñadora, metida en clubs de cine y en la onda fotográfica, con un papá que se parece a Dirk Diggler (Mark Wahlberg extrañamente no tan pínche) y una mamá cumshotera (Rachel Weisz). Con 2 brothers, con amigas, con su típico crosh de escuela y con sus broncas clásicas de la pubertad/adolescencia. Resumen: una de esas personas que menos nos imaginamos como víctimas de una desgracia, quienes tienen toda su vida por delante, llenas de sueños y aspiraciones reales o fantasiosas. Todo esto lo muestra Jackson en 15 minutos, después de los cuales,  Susie Salmon (sí, like the fish) es asesinada. y, aunque ya sabíamos esto, su muerte es uno de los momentos más ojetes del 09 cinematográfico. Y eso que ni siquiera se ve.


Si algo tiene The Lovely Bones es una dirección exquisita, lo cual resulta natural si pensamos en quién es el que está detrás de la lente. Aquí si sentimos a la sociedad americana de principios de los setenta (eh, Lee Daniels), aquellos tiempos en los que las niñas desaparecidas no estaban en los embases de leche y nadie podría llegar siquiera a imaginar a un asesino serial con predilección por las adolescentes. En ese sentido, la sociedad americana era más inocente. Y supongo que aún lo es, como todas. Durante toda la proyección no pude apartar de mi mente aquello de que, histórica y culturalmente, la muerte de un menor se considera un fracaso de la sociedad, un pecado capital contra la propia naturaleza que nos lleva a cuidar a nuestros infantes, a las siguientes generaciones. Un cataclismo evolutivo, pues. La parte medular de la película es la forma en la que la típica familia americana de Susie trata de sobrelleva este pedo. El papá se obsesiona con los posibles culpables; la mamá termina escapando a una granja, perdida en el culo del mundo, solo para no enfrentar su dolor; sus hermanos se pierden en ensoñaciones y se contagian de la paranoia paterna y el hogar de la familia Salmon (si, like the fish) queda al mando de la abuela alcohólica y rocanrolera (Susan Sarandon). Great. Mientras esto pasa, se desarrolla el paso de Susie por una especie de Limbo, en medio de los 2 mundos y con un decorado que se puede crear a conciencia, gracias a los recuerdos de la vida pasada y con un look tipo video de Bjork y muchos elementos simbólicos que me gustó ver ahí. También está el asesino, sigiloso y en apariencia normal, cuya historia se desarrolla a la par del detective encargado del caso (Michael Imperioli, extrañamente poco sobreactuado).

La cita se llena de muchos elementos  y, cosa rara, nunca profundiza en ninguno. Creo que los mejores momentos son los que dan Wahlberg y su familia, en post de regresar a la normalidad. Recuerdo particularmente una línea de Al Pacino dicha en The Insider, aquella enorme cita noventera del no menos enorme Michael Mann. "Quiénes son estas personas?" le preguntan a Pacino, quién no duda en responder: "Ordinary people under extraordinary pressure, Mike. What the hell do you expect? Grace and consistency?". Así es la familia Salmon: ordinaria. Y, bajo estas extraordinarias circunstancias, hace todo lo bueno y lo malo que se podría esperar que las personas normales hagan. No me imagino cómo se ha de sentir que te asesinen a una hija, pero creo que la actuación del otrora Diggler nos acerca un poco al dolor incomprensible que esto podría causar en un hombre. Por momentos todos están al borde del abismo, pero logran salir de ahí gracias a su unión y a esa pequeña cosa que se llama olvido. Y es que a veces debemos avanzar hacia adelante a huevo. Y sí para esto hace falta una madriza monumental o una temporada en un campo de cosecha olvidado de Dios, pues bienvenido.

Técnicamente, la película es perfecta. El trabajo visual realizado en las escenas de Susie en el Limbo es maravilloso, melancólico y mágico en el amplio sentido de la palabra. La dirección es soberbia, pausada, meticulosa; y la cinta, además, posee 2 secuencias de tensión verdaderamente magistrales. Aun así creo que la trama jamás llega a atrapar a espectador común, creo que la parte trhiller es floja y jamás llega a ser verdaderamente obsesionante el pedo de que el asesino "lo volverá a hacer" o aquello de que "hay que detenerlo". Creo que los actores están muy bien aprovechados, pero muchos momentos "reales" se ven opacados por cosas que pasan "in the beyond". Y la verdad es que creo firmemente que el final es desacertado. Pero... eh, bueh, el soundtrack es bueno, je.

Ya, en serio, de verdad se entiende la calificación de 6.7 que tiene en el imdb. En realidad es una película que se siente, no se comprende; es sumamente emocional. Muchos momentos le hablan a nuestra alma directamente. Muchas cosas pasan en esta película que solo pueden ser comprendidas por ciertas personas (en su mayoría mujeres) que se encuentran sensibles al momento de verla. La amiga que me acompañó a la función lloró y sé que ella podría decir muchas cosas sobre The Lovely Bones que a mí jamás se me ocurrirían. Pero no creo que esto deba espantar al público normal. La película es 200% recomendable por todas la cosas buenas que hemos mencionado (dirección, actuaciones, trabajo visual, etc.), aunque no deben esperar batallas épicas en los Campos del Pelennor ni finales de "giro de tuerca". En serio, deben verla. No se arrepentirán. 

Precious: Based on the Novel 'Push' by Sapphire

Precious-based-on-the-novel-pu

Lo primero que me vino a la mente cuando los créditos finales de esta movie invadieron mi campo visual fue el de: "mierda, esta es la película que necesitan ver todos los quejumbrosos que conozco para que de una buena vez se den cuenta de que su vida, de hecho, no esta táaaaan mal". Y es que la vida de Precious (Gabourey Sidibe), chica afroamericana y con un grave problema de sobrepeso, de verdad sí que es una mierda en toda la extensión de la palabra.

Para empezar tiene 16 años y ya esta embarazada de su segundo hijo, ambos producto de las violaciones de su padre. Además, la gente en la escuela la trata de la verga, es casi analfabeta (a pesar de estar casi por terminar la higt school), vive en un chiquero y en un barrio bravo con mayúsculas; su madre (Mo'Nique, enoooorme!) la trata como basura, la golpea cada 5 segundos (madrizas de verdad, no estupideces) y la hace sentirse peor que la caca que se avienta por las mañanas. Así la vida de esta chica, que a lo único que aspira es a engañar al Servicio Social gringo para que le den ayuda del Estado, que le permita medio ir capeando el temporal. Ya cuando estas en esta parte de la película dejas de preocuparte de que esta sea una de esas cintas genéticamente diseñadas para hacerte sentir mal, ya que forzosamente tiene que haber un final feliz o un cambio para bien. Digo, en este punto, aunque los talibanes secuestren a Precious y le corten la cabeza en un video difundido por la BBC, será un cambio para bien y dirías: "bueh, al menos salió en la tele". Neta, la vida de esta chica de Harlem no puede empeorar.

Es entonces cuando entramos en la segunda parte de la película, la parte en la que de verdad nos cae el veinte de que Oprah es la productora. Los del Servicio Social mandan a Precious (a quién corrieron de la escuela, por cierto) a una especie de regularización para niñas problema en la que de verdad vemos lo xodido que esta el sistema educativo público de Estados Unidos, donde la indiferencia parece reinar sobre todas las cosas (aunque el mexicano no es ni por mucho mejor, sino todo lo contrario). Precious le agarra el gusto a ala lectura/escritura, se hace de amigas y va formando una especie de escudo protector en contra de su madre y sus constantes bombardeos nucleares a su autoestima. Se da cuenta de que vale algo, sniff. Pero por otro lado, las tragedias no dejan de aparecer en su vida, hasta un punto que dices: "no mames, ya! que se muera y que descanse!". El final es de esos finales que le gustan a lo que es el gringo, que exaltan el sueño americano ("hey, si alguien como ella, a pesar de lo que ha pasado, tiene ganas de sobresalir; por qué tú no?"), pero no deja de ser adecuado.

En cuanto a aspectos técnicos, la cinta me sacó de onda. Según se desarrolla en los setenta, pero el director (Lee Daniels) no nos hace sentir que en verdad estamos en los setenta, no se ve una auténtica ambientación, más allá del uso de música de la época y de que nadie habla por celular; de ahí en fuera podría decir que es una película actual y nadie le echaría en cara nada. Las tomas son cerradas en su mayoría, utilizando en recurso cámara-en-mano y primer plano para que sintamos los madrazos emocionales a flor de piel. Lo mejor de la cinta son las actuaciones. Todo el elenco esta increíble, pero sobresalen Sidibe y Mo´Nique por supuestos. Ambas dan la actuación de su vida. Y es chistoso ver las actuaciones/cameos de Mariah Carey y Lenny Kravitz.

En fin, si ustedes son de esa clase de personas que se sienten mal por todo y por todos, no vean esta película ya que los deprimirá cabrón antes del "esperanzador" final. Es una película cruda, sumamente parca y por demás trágica. En términos generales no es nada del otro mundo, pero creo que la actuación de las 2 protagonistas vale el boleto, pero eso me pareció a mi. Véanla bajo su propio riesgo.

The Hurt Locker

The-hurt-locker-pic1

La guerra es una droga. Así reza el principio de la cinta überoscareable del año (bueh, junto con Avatar) y así podría parecernos que és en realidad al llegar a los créditos finales de la misma. Ambientada en la Guerra de Irak, siguiendo las peripecias de un escuadron especial gringo encargado de desactivar bombas terroristas, The Hurt Locker (2009) nos lleva a conocer a una clase de tipos que en verdad conviven diariamente con la muerte, que en verdad cada vez que hacen su trabajo se juegan la vida y estan a segundos de morir despedazados. Y que ese es lo único que disfrutan.

Sé que muchos puristas (muchos puristas mexicanos, de hecho) dirían que la vida de todos nosotros es igual. Que estamos en una sociedad en la que retirar dinero de un cajero automático es una actividad de alto riesgo y que a cualquiera lo pueden matar o de menos asaltar y ponerle una madriza. Y estoy de acuerdo, en parte. Pero de lo que se trata la película es de mostrarnos que hay weyes genéticamente diseñados para el peligro, que lo disfrutan en grado sumo, quiza porque es lo único que les llama la atención. La movie retrata a varios hombres del escuadron antibombas, la mayoría de los cuales ven a su entorno como un pesadilla, un lugar totalmente extraño y peligroso, donde cualquiera es enemigo y a la vez nadie lo es, donde no existe el blanco y el negro absolutos. La mayoira de los soldados que conocemos solo quiere irse a casa, tener un hijo, abrazar a su pareja, despertar. Pero no el personaje principal, no el SSG William James (Jeremy Renner, excelente). Para él, y los tipos como él, la guerra es solo el campo donde se expanden verdaderamente sus emociones, donde se sienten realmente vivos, el combate y la adrenalina de la acción se convierten en lo único que aman. No importan los lazos que tengan con el mundo, no importa el daño que hagan a las personas que los rodean, ellos solo viven para hacer lo que les gusta hacer.
 
La directora (Kathryn Bigelow, ex de James Cameron y directora de Poink Break, entre otras), nos regala esta pieza de acción inteligentemente dirigida. Mesuradamente nos mete de lleno en el pedo, congela el tiempo en los momentos precisos para despues soltarnos el madrazo a todo lo que dá. La fotografía intenta por momentos parecerse a las ya típicas tomas-cámara-en-mano-tipo-documental, pero se combina perfectamente con un CGI enorme, con unas panorámicas realmente bellas y aterradoras del desierto irakí y de la claustrofóbia vivida en los callejones de Bagdag. El guión es directo, duro y crudo; no se mete en cosas innecesarias y se cierra de forma magistral, aunque predecible. Pero aún así es una de esas películas semidesconocidas que se convierten en clásicos, tanto para los remilgosos del cine como para los fans ocasionales en busca de la película de acción que van a ver el fin de semana. No sé  si en verdad merece tantas nominaciones, ni si las ganará todas (cosa que no creo), pero en verdad es una gran gran película, con muchas lecturas de fondo sobre la adicción y esa cosa que nos gusta llamar guerra. Deben verla.   


Zombieland

Zombieland-2

Soy un gran fan del cine idiota zombie, aquellas películas ochenteras que no se tomaban para nada en serio y que solo pretendian mostrar sangre y víceras. Pero tambien respeto a las inmortales del género, las primeras cintas de Romero. A pesar de todo esto, tengo que decir que los noventa fueron una época osucra para los muertos vivientes. Las cintas de esos años fueron malas, por decir poco, ya que no eran divertidas. Todo cambió con 2 cintas de los 2000: 28 Days Later... (Danny Boyle, 2002), excelente cinta de horror-supervivencia que redefinió al género; y Shaun of the Dead ( Edgar Wright, 2004), quiza la comedia más divertida jamás filmada usando la premisa de un holocausto zombie. Ambas películas han marcado los caminos por los que se mueve en cine actual: los zombies ya no son lentos, algunos pueden razonar y planear estrategias, hay caritas cumshoteras por doquier, muchas referencias y homenajes al género per se y hay bastante bastante humor. Algunas de esta nuevas zombiemuvies han sido un asco (Diary of the Dead de Romero es un gran ejemplo), pero otras, como Zombieland, son una babosada tremendamente divertida.

La premisa de la película es sencilla en extremo: una plaga de alguna clase se ha destado en la Union Americana, convirtiendo a los infectados en zombies canibales y salvajes y a los demas en comida de los mismos. Nuestro host es un tipo flacucho, geek, débil y asustadiso en extremo quién se nos presenta con el nombre de Columbus (Jesse Eisenberg), lugar al que se dirige a ver a sus padres con la esperanza de que sigan vivos. Columbus no es la clase de tipo que asosiariamos con la imagen de sobreviviente del holocausto zombie, pero lo ha logrado debido a un manual de reglas creado por él a base de la filmografía zombie que vió antes de desastre y de su propia experiencia. Viaja junto a Tallahassee (Woody Harrelson), tipo violento y übercool que parece odiar a los zombies de una forma verdaderamente aterradora y que se divierte con la masacre que se ha destado por doquier, alguien que mataría aunque no fuera necesario. Ambos entes aprenden a sobrellevarse entre ellos y con 2 chicas que conocen en el camino de mala manera: Wichita (Emma Stone) y Little Rock (Abigail Breslin), hermanas estafadoras que buscan cualquier oportunidad para aprovecharse de llos y llevarse sus vehiculos, comida y armas. El viaje de los personajes se desarrolla por los parajes cuasidesolados del Oeste gringo, muchos de los cuales lucen abandonados y casi destruidos, pero que así son simpre, sin importar que haya zombies asesinos por doquier o no.

La cinta es sumamente divertida, llena de referencias a la subcultura zombie, a los juegos de horror-supervivencia y al lado geek en general, pero conservando una escencia un tanto seria que no densentona para nada, sino que le otorga mucha cosistencia a la historia, haciendola mejorar de la película de sangre y masacre del monton. Los personajes van en busca de algo, pero al final no importa su destino, sino lo que encuentran en el camino, las relaciones que se forjan entre ellos, su descubrimiento. Las formas de matar a los zombies son ingeniosas y por demas hilarantes. Las situaciones del fin del mundo son grandiosas: destruir una tienda de artesanias indias, visitar un parque de diversiones desierto o dormir en la casa de algun actór famoso son ese tipo de cosas que de seguro cada uno de los geeks que vimos esa película hemos pensado que haríamos si fueramos los sobrevivientes del fin del mundo (como en aquellas conversaciones extraordinarias de Generation X, de Douglas Coupland). Los personajes son sumamente humanos, sumamente reales y, por tanto y a su modo muy personal, sumamente entrañables.

Zombieland es xodidamente divertida, punto. Pero tambien tiene montones de referencias que de seguro les sacarán una sonrisa si son fans del género. Y sí, es parecida a Shaun of the Dead, pero al final lógra tener su propia escencia (muy muy gringa) y su propio sabor. Harrelson es memorable y Stone rockea. Vale mucho la pena. Tienen que ser unos amargados calibre John Doe de Se7en para no morirse de la risa con esta cosa.