Desperte con esto. Hoy será un buen día...
Perfecto para el reestreno de Avatar.
El sujeto de la foto es un vaclayo de 19 años llamado Johnny Depp. El año de la foto es 1984. Mierda. En ese entonces el buen Johnny no era ni por mucho la estrella más hot de Hollywood, sino que era un vecho más en la industria, quien aceptaba cualquier papel idiota que le ofrecieran. El filme al que pertenece la foto? A Nightmare on Elm Street, conocida en nuestro país como Pesadilla en la calle del infierno (aplausos). Ni más ni menos que su primer film, mi lic.
Anoche tuve la oportunidad de verla otra vez. O casi. La verdad es que solo la pusieron mientras hacía ciertas cosas y seguía en línea la paliza de Peyton a Eli en el Manning Bowl. Ok, pero si volteé en el momento de la muerte del vecho. Cuando está en su cama, con sus audífonos puestos, escuchando New Wave y entonces una garra con dedos punzocortantes sale y lo jala, literalmente, al interior del cochón. A los pocos segundo un chorro de sangre superchafa es eyaculada por el lecho y se embarra (sin albur) en el techo. Tengo que decirlo: Wes Craven, no mames. Este post fue escrito bajo los efectos de I Started Something I Couldn't Finish, by The Smiths.Revelamos los secretos origenes de los nuevos iPod Nano y Shuffle.
Cool.
A morder el polvo! (léase con el tono nasal del buen Pepillo Segarra).
Qué alegría! Ya comenzaron los mejores 6 meses del año! El tiempo en el que la cerveza sabe mejor. Cuando los domingos (y lunes y jueves por la noche, además de alguno que otro sábado) giran en torno a las transmisiones. Cuando cada semana celebramos la violencia que supone ver a un mastodonte arrollando a un pobre receptor tan fuerte como si fuera un Tsuru plateado a 60 km/h. Cuando nos cae el veinte de que, solo en este contexto, se vale una nalgada entre cabrones.
Tiempo de la estrategia, de las venganzas en Madden, de las discusiones sin fin, de ver los resúmenes nocturnos a pesar de haber visto todos los partidos, de porristas, de gastar el dinero de toda una quincena en un nuevo jersey, de explicaciones placenteras y confusas, de gritos y sanciones y pañuelos rojos. Tiempo del verdadero juego del hombre!

Artist: Edgar Franklin Wittmack