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Foto de la Semana en nfl.com

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Y sí, son los Lions, minutos antes de salir a partir madres. Pero al final perdieron, en un juego alocado y que casi termina en la campal, donde perdieron el invicto a manos de los 49´s. Ahora los únicos invictos son los Empacadores, quienes se ven realmente sólidos, pero en una de esas y pierden la semana próxima. En otras cosas, Brady nos demostró que todavía las puede, al armar la serie de la victoria con menos de tres minutos en el reloj. Y qué juegazo dieron Gigantes y Bills.

Grandes juegos. Y mañana inicia la Serie Mundial. Quienes van a jugar, por cierto? 

Foto de la Semana en nfl.com

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Y no, los jugadores de Jacksonville no están felicitando a Cam Newton (quién de verdad se lo merece, vaya). Ni tampoco lo que se ve alrededor son escupitajos ni sudor (bueh, no todo lo es; en su mayoría es lluvia).
 
Después del susto de la huelga en primavera, la verdad es que qué buenos partidos hemos tenido en estas tres semanas de temporada. Por eso es que el futbol es el mejor deporte de este mundo. Esta semana, sin ir más lejos, Pats y Bills nos regalaron un juego increíble, lleno de volteretas y jugadas inverosímiles, en el que las defensivas fueron hechas pomadas y los del norte de Buffalo cortaron una racha de 15 partidos en fila perdiendo con los de Foxboro. Pero además, qué tal el Miami-Cleveland y su TD ganador en los segundos finales? O la remontada de los Lions contra los Vikings? O el juego de Acereros contra Potros y su defensiva heroica, jugando con todos los huevos del mundo y perdiendo por culpa de su ofensiva (vaya, los Colts sí que extrañan y mucho a Manning)?
 
Este ha sido un inicio de temporada realmente espectacular, como no se había visto en mucho tiempo y en el que Detroid, Buffalo y Houston ya demostraron que son de verdad y que están para cosas grandes. Lo cual, claro, solo hace que cada juego valga más y más la pena. Y saben qué es lo mejor? Que conforme pase el tiempo, el nivel va a subir y no a la inversa.
 
Dios bendiga a este deporte. 

 

Foto de la Semana en nfl.com

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 A dónde vas?!
 
Partido de la Semana: Sin duda el Cowboys/Jets. Un gran juego lleno de yarbloklos, emociones, pena ajena y esa cosa que nos gusta llamar fortuna. Y también esa cosa que hace del futbol el mejor deporte de esta galaxia y sus alrededores: mística. Y es que de eso se trata este juego, amiguitos: de héroes y de villanos, de hombres y payasos. Y de historia, claro. Los Vaqueros nunca antes habían perdido un juego en el que llevaran una ventaja de catorce puntos al inicial el último cuarto. Pero siempre hay una primera vez. Y aunque sí hice un pequeño coraje (los Jets no son para nada de mi agrado debido al evidente odio divisional, ya saben), no me quedó más que alegrarme por todos los neoyorquinos que celebraron el décimo aniversario del 9/11 con una sonrisa en los labios. Kudos por ellos. Pero ya nos encontraremos más adelante y entonces sabrán de verdad de que están hechos, porque, no es por nada, pero el cabroncito de acá abajo se aventó un juego de más de 500 yardas ayer por la noche. Nada más para que vean.

 

So it begins

Kickoff

En foto, el pateador de los actuales campeones Empacadores, Mason Crosby, da la patada inicial a la temporada 2011/2012 de la NFL. Y así también a los mejores seis meses del año.
 
Los mejores seis meses del año... y no solo por el clima. Personalmente soy un gran fan del otoño y del invierno. Me gusta el frio. Pero más allá de eso, es el futbol americano el que se encarga de ponerle sabor a la última parte del año y, cómo no, a la primera parte del siguiente. Soy aficionado a este deporte desde que tenía seis años. Y desde entonces lo veo con fervor casi religioso. Soy un nerdazo con las estadísticas, con los pronósticos, con los datos curiosos y con las anécdotas memorables. Soy un apasionado del tiempo extra, de los últimos dos minutos y de los Ave María que, a veces, si funcionan. Soy un gran fan de Madden y del Fantasy Football y no creo hacerlo mal en ninguno de los dos. Durante un tiempo fue linebacker, pero esos tiempos ya pasaron. Y creo que, pese a las críticas, las crónicas de Antonio de Valdez, Pepe Segarra y Enrique Burak son las mejores que podemos escuchar en español.
 
Estos son los mejores seis meses del año en los que los domingos están apartados para ver los juegos, al igual que las noches de lunes y jueves y alguno que otro sábado. Los mejores seis meses del año en los que nos gastamos el salario de toda una quincena en un nuevo jersey. Los mejores seis meses del año que transcurren entre botana, cerveza, festejos, decepciones, corajes y porristas; como debería ser siempre la vida. Los mejores seis meses del año en los que nos preocupamos por la salud de un completo desconocido como si fuera nuestro familiar más querido. Los mejores seis meses del año en el que los coach de nuestros equipos pasan de genios a reverendos pendejos en solo un santiamén y durante infinidad de ocasiones en el transcurso de tres horas. Los mejores seis meses del año durante los que estamos felices por una victoria (que a veces es, porque no decirlo, intrascendente) y esa felicidad nos dura toda una semana que, de otra forma, sería tan monótona y banal como las del verano. Los mejores seis meses del año, durante los cuales los lunes mágicamente dejan de ser aquellos días grises y horribles de inicio de semana para transformarse en los días en los que pasamos horas hablando y discutiendo sobre los partidos del día anterior con nuestros panas del trabajo o al escuela. Y sus noches otrora aburridas son ahora de Monday Night Football, lo que hace que casi no podamos esperara para el próximo inicio de semana. 
 
Los mejores seis meses del año en los que pronto disfrutaremos del Halloween, de la Navidad, del Día de Reyes y de los siempre emocionantes Playoffs. Los mejores seis meses del año que nos traerán jugadas inverosímiles, errores garrafales, sorpresas sumamente agradables, decepciones mayúsculas, promesas sin cumplir, carreras moribundas tomando un segundo aire, retiros, debuts, mascotas, festejos sobrios y otros... bueh no tanto. Seis meses llenos de momentos memorables, ya sea por la felicidad que nos causaron o por la furia y tristeza que nos dejaron. Porque aquí también existe el dolor, oh sí. Porque algo que nos hace tan felices también tiene el potencial de deprimirnos. 
 
Los mejores seis meses del año en el que nuestro humor de toda una semana depende en gran medida de lo que hagan más de una centena de mastodontes en un rectángulo de pasto artificial durante los domingos (o lunes, o jueves, o alguno que otro sábado). Los mejores seis meses del año en el que un estadio es casi más que la iglesia que ya casi nunca visitamos. Los mejores seis meses del año que bien valen todas las peleas absurdas que tendremos con nuestras ignoradas jevas. Los mejores seis meses del año en los que, dicen, también hay una vida más allá de la televisión, pero yo nunca lo he comprobado, la verdad. Los mejores seis meses del año en el que todos por igual (expertos, villamelones, fans from hell, fans de ocasión y simples curiosos) esperan que aquello que cantaban The Zombies por allá de la loca loca década de los sesenta (en la que también había futbol americano, claro) se cumpla para su equipo. Aquello de que este va a ser su año. 
 
Y así comienzan... sí, los mejores seis meses del año. Enjoy.