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Gente que no sabe que está muerta

Shininggradyjack

Supongo que ya no califican como “gente”, pero igual es una de las ideas más notables de la ficción fantasmagórica. En muchas obras, el fantasma es un tipo que sabe perfectamente el estado de las cosas y se dedica a joder a los vivos o, simplemente, tiene una perspectiva mayor porque ya pasó hacia el otro lado. Algunos tienen una predicción que darle a los vivos, otros regresan para dar un mandato. Muchos sólo quieren que lo dejen en paz, aunque es común que no sepan cómo estarlo o qué demonios está pasando. La mente no le ha dicho al cuerpo que ha muerto. Una especie de estado de confusión permanente. Más interesante es cuando el fantasma está completamente seguro de que está vivo. Este es el caso de El Sexto Sentido, cuyo final, sino a todos, sí a muchos (me incluyo) los agarró desprevenidos. Igual le auguro más longevidad a Los Otros, de Alejandro Amenábar, una encantadora historia de fantasmas donde éstos ignoran su naturaleza y son literalmente espantados por los vivos. Si el alma no muere y la mente tampoco, y seguimos siendo nosotros mismos del otro lado, pero nunca nos enteramos de qué pasó, debe ser relativamente simple (quiero pensar) permanecer con la idea de que seguimos vivos. Estamos tan apegados a nuestros objetos, nuestros lugares familiares y nuestras rutinas que lo más cómodo debe ser seguir adelante. Por eso el fantasma es tan aterrador. Imaginen a un ser querido, a alguien que aman, pero muerto, intentando seguir su rutina diaria. Agreguen esos objetos que lo acompañaban a diario: quizá un par de tenis, o un DVD en especial, un sitio donde pedía estrictamente cierto tipo de comida o bebida… nos cuesta trabajo desprendernos de la idea de que ya no esa persona ya no está con nosotros, pero es terrorífico pensar que esa persona querida insiste en continuar con su vida, cuando, como diría Kundera, su vida ya está en otro lado. Del otro lado, creemos los que creemos en la vida sobrenatural, debe haber algo más. Algo diferente, y no tendría caso seguir aferrados a lo que tuvimos aquí, supongo. Y así, especulando, nos han llegado historias notables como Los Otros. La vi ayer y confirmo que, independientemente del “giro de tuerca” que capturó o no a la gente en el año 2001, cuando estuvo en cines, es una buena película, realizada con cariño y oficio.

Igual la mejor película de fantasmas que he visto es, por mucho, The Shining. El diálogo entre Jack y Delbert Grady en el baño es una belleza atroz. Tori Amos tiene una canción titulada Happy Phantom. Llegado el momento, eso me gustaría ser: un fantasma feliz.

 

Science Fiction-Double Feature

From The Rocky Horror Picture Show.
Jueves de karaoke. Nosierto!

Como sea, estoy muy en el mud de esta canción esta tarde. Ayer, Gigantes pego primero en el Clásico. Ya saben.

Michael Rennie was ill
The Day the Earth Stood Still
But he told us where we stand
And Flash Gordon was there
In silver underwear
Claude Rains was The Invisible Man
Then something went wrong
For Fay Wray and King Kong
They got caught in a celluloid jam
Then at a deadly pace
It Came From Outer Space
And this is how the message ran...

Science fiction (ooh ooh ooh) double feature
Doctor X (ooh ooh ooh) will build a creature
See androids fighting (ooh ooh ooh) Brad and Janet
Anne Francis stars in (ooh ooh ooh) Forbidden Planet
Wo oh oh oh oh oh
At the late night, double feature, picture show

I knew Leo G. Carroll
Was over a barrel
When Tarantula took to the hills
And I really got hot
When I saw Janette Scott
Fight a Triffid that spits poison and kills
Dana Andrews said prunes
Gave him the runes
And passing them used lots of skills
But When Worlds Collide
Said George Pal to his bride
I'm gonna give you some terrible thrills
Like a...

Science fiction (ooh ooh ooh) double feature
Doctor X (ooh ooh ooh) will build a creature
See androids fighting (ooh ooh ooh) Brad and Janet
Anne Francis stars in (ooh ooh ooh) Forbidden Planet
Wo oh oh oh oh oh
At the late night, double feature, picture show
I wanna go - Oh oh oh oh
To the late night, double feature, picture show
By R.K.O. - Wo oh oh oh
To the late night, double feature, picture show
In the back row - Oh oh oh oh
To the late night, double feature, picture show

Frankenweenie

Fran

 

Cuenta la leyenda que en 1984 corrieron a Tim Burton de Disney porque su corto en live-action llamado Frankenweenie (donde salen la mamá del The Shining y una muchachita conocida en ese entonces como Domino, quién resultaba ser Sofia Coppola) era demasiado sombrío para los parámetros de la empresa. Bueh, en realidad a Burton lo corrieron de Disney por otras razones, incluso más oscuras, pero de eso no hablaremos en este post. Este post se trata de la cinta en stop-motion de este 2012 llamada Frankenweenie.

La cual, por cierto, dirigió Burton bajo el amparo de Disney.

Y bueno, yo vi el corto original solo una vez, hace ya un buen rato (me robaron el DVD donde venia), y aunque me gustó, no se me hizo nada especial. Y creo que eso mismo me pasó con la película en cuestión, la cual trata principalmente de la relación entre un niño y su perro. Y bueno, a esta altura sabrá lo importantes que son los perros dentro de la filmografía de Burton, pero creo que Sparky, el canino de esta cinta, no es de los más memorables, ni mucho menos de los más complejos. No es tan inteligente ni se da a querer tanto como, no sé, el perro de The Artist o la perra de I am Legend, sino que es un canino que se esfuerza demasiado por ser adorable. Aún así lo es y es la única compañía para su amo, un morrillo de elementary school llamado Victor. Los primeros minutos de la cinta son una perfecta introducción a la relación entre ambos, hasta que llega el momento trágico en que Sparky encuentra la muerte por atropellamiento. Victor, devastado, descubre gracias a un profesor de ciencias que se parece a Vincent Price, que puede que haya una forma de hacer que su amigo regrese. Y a eso se pone.

Frankenweenie dura hora y media, y en este tiempo no tiene ningún punto muerto, pero creo que se siente apresurada por momentos. El mundo de la cinta es extrañamente familiar, lleno de personajes de ojos saltones, caras alargadas y facciones exageradas; el mundo visto por los ojos de una persona que se fija demasiado en los detalles. Victor es retraído, pero no es ni por mucho el personaje más excéntrico de su salón de clases. Aquí creo que la cinta hubiera podido explotar esto mucho más, así como darnos más material con la gente del pueblo y así. Como sea, la historia es lineal: Victor utiliza la ciencia para devolver la vida a su amigo, quién aunque luce cicatrices que envidiaría cualquier personaje de Broadwalk Empire y a veces pierde su cola o una oreja por la efusividad, es el mismo que era en vida. Sin embargo y como es de esperarse, el acto del niño trae consecuencias. Su secreto no se mantiene a salvo por mucho tiempo y pronto varios de sus compañeros de escuela se encuentran dando vida a unas criaturas que rinden homenaje a muchos movimientos del cine de terror a través de la historia.

La película es divertida, aunque creo que le faltaría otra media hora para llegar a ser genial. Los personajes son simpáticos, pero les falta profundidad; creo que tanto el maestro de ciencia, como los padres tenían mucho más que dar, pero ninguno termina siendo memorable (salvo los protagonistas y un poco la chica emo obligada a hacer el ridículo enfrente del pueblo). Siento que el blanco y negro le da el mud perfecto, pero también es la causa de que mucho morrillos de 9 o 10 años la descarten desde el primer shot. Y es que en muchos sentidos, la cinta tiene problemas para definir a qué público quiere dirigirse: ¿niños o adultos? Al final creo que se queda en un medio que no complace por completo a ninguno de los dos: demasiado densa para los escuincles y un poco ñoña para los padres.

Pero bueno, más allá de eso, Frankenweenie es una cinta que bien vale el boleto. Esta llena de referencias al cine que ama Burton y que nosotros conocemos de toda la vida. Y en una de esas y se convierte en una película de culto, de esas que son estudiadas con obsesión, cuadro por cuadro. Dios sabe que tiene el material que lo justifica. No sé que tanto les guste a los niños. No creo que los perturbe (cual era el temor de Disney por el corto de 1984), pero si creo que simplemente los aburrirá y los obligará a hacer un escándalo que terminará por sacarlos de la sala, junto con sus padres. Pero así son las cosas en esto días.

Intouchables

Intouchables

Intouchables es la película francesa que, actualmente, la está rompiendo en eso de meter muchos dólares en taquilla y hacer llorar a las viejitas que van a las funciones matutinas de entre semana. También, seguro, será de esos DVD que la gente ama regalar en la época navideña, la clase de película que la gente se siente bien de ver, no solo por la trama, sino porque es “de arte”.

En otras palabras, una hueva total sumamente sobrevaluada.

“Amigos” (el predecible título en español…) cuenta la historia de Philippe, un acaudalado francés que está paralizado del cuello hacia abajo debido a un accidente de paragliding. Entonces, amargado, inaguantable y completamente dependiente, inmerso en la tarea de encontrar un cuidador, conoce a Driss, un inmigrante africano, recién desempacado de prisión, que solo busca llenar su cuota de entrevistas de empleo fracasadas para que pueda calificar para la ayuda del estado. Philippe le da el empleo, junto con la confianza que nadie le da en el mundo (por aquello de los estereotipos, verán). Driss lo llena de nueva vitalidad, alegría venia de música funky y de nuestra vieja amiga: la cannabis.

Creo que ustedes pueden imaginar el resto.

La cinta está llena de situaciones comunes y errores predecibles en esta clase de cine. Su éxito (porque vaya que lo ha tenido) radica en la vieja fórmula de hacernos sentir afecto por los personajes: entonces, cuando ellos son felices, nosotros lo somos. Esto se logra gracias a las magníficas actuaciones de los dos protagonistas. Francois Cluzet, que comunica sus sentimientos usando solamente su rostro y su voz; y Omar Sy, quien es desparpajado a su manera, sumamente alegre para un personaje con un duro pasado.    

Y es que, a pesar de sus errores, la cinta cumple con lo que se espera. Cuenta la historia de dos hombres y la creciente confianza que surge entre ellos de una manera relajada, nada pretenciosa y natural. Además, maneja de buena manera la esencia del trabajo del cuidador, quién no solo es la persona que ayuda y da medicamentos, sino que llega a una relación a la que llegan pocos médicos.: la cercanía con una persona que lo ha perdido todo (incluyendo su capacidad de pararse e ir a mera cuando tiene ganas). Philippe, a pesar de su estatus de millonario poeta y conocedor del arte, está completamente solo: su esposa ha muerto, su hija es una mocosa inverbe y su personal tiene una vida propia. Driss viene de otra realidad y aún conserva algo de alegría y alma y lo trata diferente.

El truco está hecho cuando caemos en la cuenta de que nos sentimos bien. Atrapados en la empatía por los personajes, pasamos por alto muchos supuestos sin respuesta. Los directores y escritores Oliver Nakache y Eric Toledano se muestran alegremente dispuestos a ir por los grandes gags y su estilo es insinuante. Pero, al final, si miramos de cerca, no tenemos nada más que una reducción simplista de los estereotipos raciales. Una fantasía simplista.

Pero bueno, a tu madre seguro le encantara recibirla en Navidad.   

Seeking a Friend for the End of the World

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Alguien famoso dijo que, de saber que el mundo se acabaría al día siguiente, plantaría un árbol. No recuerdo quién fue (búsquenlo en google), pero es un pensamiento fantástico. La verdad yo no tengo ni puta idea de qué haría si en un proverbial breaking news dijeran que el mundo se va a acabar mañana. Lo único que tengo claro es que no me gustaría estar solo.

Seeking a Friend for the End of the World se trata de un hombre que nunca fue bueno para hacer amigos y que cometio muchos errores porque temía estar solo y que de golpe y porrazo se queda abandonado en el peor momento de la humanidad. Dodge (Steve Carrell) es un proveedor de seguros de vida cuya vida es la comodidad de la rutina: su trabajo no es muy demandante ni divertido, pero le provee de un escritorio con su nombre, su relación con su esposa no es apasionada pero al menos es sólida, sus amigos son idiotas pero al menos son idiotas que pueden hacer interesantes las tardes de domingo. Quizá su vida pudo haber sido diferente, en una de esas y hasta mejor, pero tampoco está del todo mal. Al menos no hasta que se entera que un asteroide se dirige hacia la Tierra y acabará con todo rastro de vida en unas pocas semanas. No hay esperanza, el Apocalipsis está aquí.

Y entonces todo pasa: su esposa lo abandona inmediatamente (literal). Que mierda pasar sus últimas semanas de vida deprimido. Y, para agregar más leña al fuego, su rutina desaparece. Dodge está perdido entre los suicidios masivos, los bautizos masivos, las orgias masivas. Entre la licenciosa libertad en la que viven sus idiotas amigos y la música del fin del mundo que programan en el radio (que no está nada mal, vaya).

¿Qué hacer cuando se acerca el fin del mundo?   

Dodge no tiene ganas de nada, ni de probar drogas nuevas, coger con sus amigas o con desconocidas, robarse un plasma del tamaño de un closet, matar a alguien en los disturbios de las calles, anotar un touchdown en el Candlestic Park… Dodge quiere se rutina de regreso. Pero la ausencia de tal le hace ver lo falsa que era, lo poco feliz que ha vivido en su etapa adulta. El fin del mundo le trae una revelación: en una realidad alterna, pudo ser más feliz. La chica con la que debió casarse le escribió una carta diciendo que nunca lo había olvidado. Lo malo es que la carta llegó hace meses, una vecina la recibió por error y no se la dio hasta ahora, a unos cuantos días del final. Pero igual se da cuenta de que puede que no pase el fin del mundo solo. En una serie de eventos que serían raros en un contexto que no incluyera el próximo Día del Juicio, Dodge se ve de pronto en la carretera, con un perro llamado Sorry y con la vecina (quién es inglesa y se llama Penny), camino a su felicidad. Al menos, la vida ya es un poco más interesante.

Esta es la primera película de Lorene Scafaria (de quién postee una canción, hace tiempo), por lo cual la técnica usada es bastante básica, valiéndose de nuestra imaginación para poner las imágenes de desastre (tal cual un programa de radio) y concentrándose en mostrar la nostalgia de las cosas cuando están muriendo. Penny (Keira Knightley) , quién perdió el vuelo que la llevaría de regreso con su familia, acompaña a Dodge porque “la culpa es un sentimiento que no le gusta” y porque él le ha dicho que conoce a alguien con un avión. Ambos, comienzan a conocerse mientras conocen gente en el camino, como un camionero desahuciado que contrato a un hitman para poner fin a su vida, el último policía de tráfico que se toma en serio su trabajo y los empleados de un restaurante que le dan un nuevo significado a aquello del trato amistoso a los clientes. Penny y Dodge, poco a poco, se hace amigos, se ríen juntos, se divierten, se cuentan cosas personales, se pelean y todo. Se enamoran.

Seeking a Friend for the End of the World es una road-movie de hermosos y solitarios parajes, de una tristeza omnipresente y de una belleza hipnótica. Es un poco cursi, claro, pero no es nada empalagosa. Le encantará a tu chica tanto como seguro te gustará a ti. Y es que es la historia de todos, aunque pasa cierto tiempo para que nos demos cuenta de eso. Nunca hay suficiente tiempo para estar con quienes amamos, así como tampoco hay un límite de cosas con las que arruinamos nuestras vidas. Y sí, estar solo es una mierda. No solamente en el fin del mundo, sino en una tarde en la que quisiéramos estar con alguien, pero resulta que no hay nadie a la mano. En esos momentos nos damos cuenta de lo miserables o afortunados que somos.

Es un must. Deben verla.