Inglourious Basterds

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La primera secuencia de Inglourious Basterds (2009) me hizo entender una vez más por qué soy fan de Quentin Tarantino. La comitiva nazi llegando a aquella granja francesa de 1941, la expresión de las hijas, el diálogo (de esto hay y mucho), el Coronel Landa, el sutil uso de las pipas, los cambios de idioma y, por supuesto, la imagen de la chamaca corriendo para después mostrar una Ludger apuntándole. Tarantino es un tipo que ama el cine muy cabrón. Y sus películas reflejan eso.

Además es un wey talentoso, que ya patentó su formula y que se enorgullece de eso (por más que siga siendo un maestro del copy & paste… lo cual tampoco es malo). Basterds esta sobredialogada, rebosa de momentos de adrenalina que ocurren después del sopor que supone ver a 2 o más cabrones hablar durante diez minutos de absolutamente nada. Y eso, al fan le gusta, lo disfruta, sabe lo que viene y se estremece igual cuando pasa. La secuencia de los batazos es una joya, homenaje a aquellas muertes de The Untochables y Casino, pero no por ello menos espectacular y grandiosa. Y los momentos de tensión… puta! como cuando el oficial de las SS sale de su escondite en aquél bar subterráneo o cuando el Coronel Landa (Christoph Waltz, por mucho el mejor personaje del film) le ofrece un vaso de leche a la judía encubierta. Al igual que todas sus películas, esta es un tributo al cine puro y de acción y también es un regalo para el cinéfilo empedernido que, cuando escucha una canción del score, le pregunta a su acompañante de qué película es. Es una cinta de guerra que fue hecha para aquellas personas que desmenuzan cada secuencia y que se quedan hasta que los créditos finales terminan. Como alguien así, lo agradezco.

La cinta en sí es una fábula tonta acerca de un grupo de guerrilleros sádicos que se dedican a matar nazis, una pequeña broma histórica donde se chingan a Hitler y el Estado Mayor del Tercer Reich termina achicharrado en un cine francés. Los bastardos del título ni siquiera se nos presentan de forma meramente hecha, pero esto funciona para la propia mitología de la película: leyendas urbanas en medio de las filas alemanas. La génesis de Shosanna (Mélanie Laurent) se siente también un poco ajena, pero recordemos que es Tarantino quien nos la cuenta. A la vez, pareciera que la finalidad del director es despojar de todo ese halo de misticismo y respeto que la cultura le ha dado a la Segunda Guerra Mundial. Aquí, lo judíos no son esas pobrecitas víctimas de los campos de concentración que se cuidan unos a otros y que sufren todo el tiempo, sino unos hijos de puta rencorosos y vengativos. Aquí, los nazis no son esos fríos e inhumanos asesinos sin entrañas, sino unos cabrones sádicos e inteligentes, que también eran un poco idiotas y que se cagaban de la risa. Y eso es un respiro, la verdad.

No creo que sea una película que todo el mundo pueda disfrutar, pero vale la pena que la vean. Esta es la cinta más sergioleonesca de Tarantino, y como tal debe ser vista y juzgada. A mí me encantó: balazos, diálogos interminables que rematan con una cabeza hecha mierda, caritas cumshoteras, qué más se puede pedir? Ah, y creo que no hace falta decir que el soundtrack es una joyita por sí mismo.

District 9

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Quizá District 9 no sea la mejor pelicula de cinecia-ficción de la década, pero sin duda es la más original. Puesta en un contexto sudafricano, la pelicula solo plantea la etérna pregunta del geek: “y qué pasaría si…?” En este caso: qué pasaria sí, al llegar una nave extratrerrestre a Johannesburgo, esta se quedara sin energia y estuviera llena de aliens más parecidos a mariscos en 2 patas que a la creación inmortal de Stan Winston, muertos de hambre y asustados? Partiendo de esta premisa, D9 no muestra escenas de destrucción masiva, ni héroes hechos y derechos que salvan el pedo en un final al borde del precipisio y con música de John Williams de fondo; todo lo contrario, parece dispuesta a mostrarnos que la raza humana es ojete por naturaleza, que somo aprovechados y racistas, miedosos y egoistas. Sudáfrica, país famoso por su histórica segregacion racial, es el marco perfecto para esta fábula en la que vemos la burocratización del suceso más grande de la história de la humanidad. Los recien llegados necesitan ayuda y el mundo esta observando, así que el gobierno decide trasladar a esto a un campo llamado distrito 9, en el que poco a poco empieza a florecer el tráfico, la suciedad, la prostitución y demas cosas que caracterizan a los barrios bajos de todo el mundo.

La primera parte de la pelicula, filmada en el ritmo de un documental (y a la vez haciendo inteligente sátira de estos), es magistral al mostrarnos dicho prosceso. Y sí, la politica llena de buenas intenciones es la peor. Vemos convertido a distrito 9 en un problema monumental para con la gente local, por lo que las alta cúpulas deciden su cancelacion y posterior traslado de sus habitantes a un campo a las afueras de la ciudad. Es entonces cuando nos clavamos en la odisea de Wikus Van De Merwe (Sharlto Copley), funcionario encargado de que el pedo flúya de manera un tanto legal (ya que hay que mantener a ráya a los quejosos y mamaones observadores de los derechos No Humanos). Y esto ya es otro cantar. Y es donde podemos apreciar lo bien que puede quedar un guión puramente geek en las manos de un director talentosillo.

Distric 9 es la primera pelicula de ciencia-ficción que se siente sumamente fresca en mucho tiempo, y esto es debido a la manera de combinar al nuevo periodismo, a las coberturas de guerra, a los videojuegos, a los reallity shows, a los documentales y a las propias grandes peliculas del género en una cinta que al final resulta ser de madrizas y aventuras. Neill Blomkamp (director) sabe muy bien lo que quiere comunicar con su pelicula y con su muy particular génesis del anti-héroe. Y poco a poco vamos aceptando sin más la propia mitología del film, sin sentir que nos estan tomando el pelo. La última parte ya es solo de madrizas, pero muy bien contextualizadas, inteligentes. Claro, no es una pelicula perfecta; hay varias cosas que de verdad ponen a prueba nuestra predisposicion a la credulidad (como la forma en que Wikus escapa del laboratorio en primer lugar), pero estan son quejas pequeñas al lado de la originalidad del planteamiento,a las referencias al racismo y a la segregacion racial, a los mercenarios y a la paternidad.

Personalemnte, yo estaba feliz viendo esta pelicula. me la pasé muuuuy chingón, me tuvo al bode del asiento durante los 112 min. de duración, me hizo volver a sentir lo mismo que sentí cuando ví por primera vez Aliens en VHS, me hizo recuperar un poco la fé en el cine comercial, me hizo creer en la palabra de un pinche camarón intergaláctico, en fín. Pero para la gente que no es geek, pues solo resta decirle que debe darle una oportunidad a esta original cinta divertida y llena de acción, seguro se la pasarán chingón. Yo solo tengo que agregar que probablemente esta sea la pelicula del año, ya que despues de verla, volví a preguntarme: Y qué pasaría si…? Volví a soñar con extratrerrestres y naves que llegaban a buscar venganza, llenas de langostinos enfundados en sus armaduras a la Robotech. Y le agradezco eso.

Brady

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Los Patriots acaban de apalear (y muy muy feo) a los irreconocibles Titans del 2009 por nada menos que 59 a 0. Esta es la segunda vez en el año que se logra una blanqueada, lo cual no pasaba en la NFL en más de 10 años. Y las 2 se dieron el mismo día (Green Bay ganó a los Lions 26-0 en uno de los juegos matutinos).

Este día vimos quiza el mejor cuarto de la carrera de Tom Brady, el segundo, en el que lanzó 5 (!!!) pases de touchdown. En total, las yardas de los de Foxboro llegaron a 612, un récord de todos los tiempos para la franquicia (que lució su hermoso uniforme retro). Y para mayor humillación de los de Tennesse, sus yardas por aire fueron de -7. Una verdadera masacre. Que bueno que esto no era boxeo.

Come with me if you want to live.

Ayer volví a ver The Terminator, en compañia de Wen, coronando una estupénda tarde de vinito y posho. Dylan ya estaba dormido, lo que nos permitió rantear sin complejos sobre la obra maestra de Cameron en los ochenta (aunque Aliens tambien dá batalla en este departamento). Ya tenia un rato que no la veia y la verdad, despues de los cháscos de las últimas 2 entregas de la sága, se le extraña ese pesimísmo en el futuro que, en 1984, conquistó a su poco público (porque a ésta, a diferencia de la 2, le fue de la verde en cartelera).

Me encanta esta pelicula, tengo que decirlo. Me encanta su look todo decadente y deseperanzado, muy a la Blade Runner en L.A. ochentero. me encanta el pedo del viaje en el tiempo, de un futuro en el que las máquinas se levantaron del invierno nuclear a hacer cagada a lo que quedaba de la humanidad. El concepto del futuro mesias, fusionado con la formula perseguidor- victima- guardian venido de lo mejor del cine noir, es fantástico. La acción… puta, esos balazos harian sonrojar a Michael mann, pero a quién le importa? eran los ochenta y las armas sonaban así. La música es otro pedo más apestoso: toda techno, muy sintetizada, escogida con maestria y conocimiento. Y qué decir de la megacogida que le ponen a Linda Hamilton? Recuerdo que ví esa escena a los 10 años y me shockeo mal pedo.

Realmente, The Terminator tiene que colocarse en mi Top 10 de peliculas ochenteras por todo lo que les hé mencionado y ademas por la admósfera muy particular que poseé y que no ha pedido. La escena del bar Tech-Noir inspiró en mucha medida el primer cuento que me fue publicado (llamado solamente Noir) y me sigue pareciendo magistral: por la gente, por los movimientos de cámara, por las luces, por la vieja que matan antes de Hamilton y que la aplasta al intentar huir, por la cara de Sarah Connor mientras el Terminator la marca con un überlaser dispuesto a volarle la tapa de los seso, por Burnin’ In The Third Degree sonando esordecedoramente mientras llega Ah-nold al bar con cara de pocos amigos (aunque, ahora, reculta que se ve “tiernito, en la edad de la inocencia”, según mi cuñada). Y tambien cómo olvidar aquel cielo mexicano que presagia una tormenta y que ví muchas vecez en mis sueños de niño. The Terminator es una obra maestra ochentera que esta hecha para encantar al cinéfilo y hacer orinarse en los pantalones a los niñitos que habian visto Star Wars y que aquí veian hombres y no pedazos. Hombres con gabardinas de detectíve y tenis Nicke que se madrean con esqueletos de metal y que sueñan con esqueletos de metal armados con lasers que pisan craneos humanos bajo el cielo siempre oscuro del holocausto nuclear. Durante los ochenta, esta es la pelicula perfecta para verse en la secundaria, en un día de pinta, en uno de los ya extintos multicinemas. Y salir y punkear vestido con aquella ridícula ropa y calzando aquellos ridículos Panam, que ahora resultan ser cool.

Como dato, vimos la pelicula en blue-ray y sí, la restauración les quedó muy bien. Sigue siendo una gran pelicula, una obra maestra del cine de accion y la cumplable de cosas como The Sarah Connor Chronicles. Per Cameron no tiene la culpa de eso; a él solo hay que agradecerle esta cinta, y la 2, y las frases legendarias, y el ojo del T-800 en la supercháfa escena de la curacion. Recuerdo que alguna vez leí el gag de que la idea de esta movie le vino a Cameron despues de soñar con los esqueletos de metal aplastando craneos humano. Me pregunto qué te tienes que meter para tener un sueño así.