Leaving New York, by R.E.M.
La acaban de poner en el lugar donde estabamos comiendo.
La acaban de poner en el lugar donde estabamos comiendo.
Por eso jamás veremos esto en suelo mexicano. Bueh, supongo que por eso Dios creó la Visa. Todo es cuestion de equilibrio.
Esta versión es una cabronada. Y eléva el porcentaje de mámbo en la sangre a un 97%.
1.- Goodfellas (1990), de Martin Scorsese. Con todo respeto para el maese Coppola, esta es la mejor película sobre mafia que jamás se haya hecho. Fuí fan de la música, del personaje de Pesci, de Lorraine Bracco y de que nos mostrara lo que se siente ser un mafioso. Quiza sea mi película favorita ever. Defínitivamente estaría en mi Top 3 de todos los tiempos.
2.- The Big Lebowski (1998), de Joel Coen. La comedia que demostró que los Coen eran los mejores directores de la década, versátiles y geniales los cabrones. Soy fan del Dude, mucho. Y John Goodman, qué gran personaje! Y las referencias a la Guerra del Golfo y a Vietnam. No mamen, es una delicia.
3.- Magnolia (1999), de Paul Thomas Anderson. La trama circular, lo diálogos, los one-liners memorables, la música. Salí de verla convencido de que P.T. Anderson era un díos solo por haber superado su trabajo anterior (Boogie Nights). Soy muuuy fan de esta puta película, otra inspiración para mi obra literaria y que uno de mis autores favoritos coveereó en un libro que me sacó una lágrima al leerlo (me refiero a Ruy Xoconostle y su Vida sin Pixie).
4.- Pulp Fiction (1994), de Quentin Tarantino. Samuel L. Jackson recitando la Biblia antes de matar a tiros a un pobre pendejo, John Travolta y Uma Thurman bailando, Bruce Willies luchando por su vida con una katana, Tim Roth recibiendo lecciones de vida… esto es Pulp Fiction: una serie de momentos inolvidables y cabronamente magistrales. La película que realmente muestra qué quieres ser y cómo ser alguien en los noventa. Todavia recuerdo lo original que me pareció en su momento, jeje. Me parece que el maese Tarantino jamás la superará.
5.- Barton Fink (1991), de Joel Coen. La muerte, el diablo, el bloqueo de escritor y el star-system clásico de Holywood se funden en esta maravilla, ya tambien elevada al recinto del culto. El final es uno de mis favoritos de todos los tiempos. Creo que A Serious Man (2009) por momentos se acerca a la genialidad de esta pieza.
6.- Boogie Nights (1997), de Paul Thomas Anderson. Una historia épica sobre un actór porno en la década de los setenta/ochenta, filmada con toda la obsesión de la que es capáz ese neurótico de P.T. Anderson y llena de referencias a la cultura pop. Soy seguidor de su estética, de su forma de contar y entrelazar las historias y de la manera en que utiliza la música. El soundtrack es de mis favoritos y la secuencia de la casa de Alfred Molina me parece todavia una de las cumbres del cine ever made.
7.- Fear and Loathing in Las Vegas (1998), de Terry Gilliam. La ví en un momento en el que no sabía qué pedo con mi vida, cuando no sabía qué carrera elegír ni a qué dedicarme. En ese momento me abrió los ojos y me hizo decir: mierda, quiero ser escritor. La actuación de Depp me rockeó mal pedo, así como la música y aquél memorable speach sobre los sesenta en medio de una nerviosa noche en Las Vegas. Es una película a la que le rindo una especie de culto personal, así como a mi Santo Patrono: el Dr. Hunter S. Thompson.
8.- Terminator 2: Judgment Day (1991), de James Cameron. La película que me demostró en la práctica que vale la pena esperar por el verano cinematográfico. Los efectos de esta movie fueron completamente impresionantes para le época. Amo esta cinta: la rola de los Guns, las frases, las secuencias de acción y el hecho de que haya demostrado una vez más que una secuela sí puede superar a la original. Curiosamente, nunca la habia tenido en formato casero hasta hace poco, cuando adquirí mi cajita de metal de la edición en rayo azul y me volví aún más fan. Quíza sea mi película palomera favorita.
9.- Natural Born Killers (1994), de Oliver Stone. Su propuesta visual me partió la madre: el cambio de formatos, la musicalizacion, la edición alocada. La hiperviolencia empezó a llenar el cine a partir de esta movie, por más que se tratara puramente de una comedia bastante bastante negra.
10.- Schindler’s List (1993), de Steven Spielberg. Esta pinche pelicula me hace llorar. Ya sé que en realidad se trató de una muestra, un experimento, una prueba para convertir a Spielberg en un director “serio”, pero eso no tiene nada que ver con la fuerza que tiene. La suprema fotografía, la música inolvidables, las excelentes actuaciones, la ambientacion soberbia, la dirección pausada y meticulósa y el guión que sí, es oscareable, pero no por ello menos bueno. Una gran, gran película sin lugar a dudas.
Y las que completan mi lista de las 25 más queridas:
Fight Club (1999), de David Fincher; Four Weddings and a Funeral (1994), de Mike Newell; American Beauty (1999), de Sam Mendes; Shallow Grave (1994), de Danny Bolyle; Miller´s Crossing (1990), de Joel Coen; The Crying Game (1992), de Neil Jordan; Edward Scissorhands (1990), de Tim Burton; Fargo (1996), de Joel Coen; Heat (1995), de Michael Mann; Ed Wood (1994), de Tim Burton; The Nightmare Before Christmas (1993), de Henry Selick; Rushmore (1998), de Wes Anderson; The Matrix (1999), de Larry y Andy Wachowski; Wild at Heart (1990), de David Lynch y The Shawshank Redemption (1994), de Frank Darabont.
1.- Blade Runner (1982) de Ridley Scott. Probablemente sea la mejor pelicula de ciencia ficción jamás hecha (sí, es mejor que Solaris). Deckard es una pistola, por más que se lo madreén y que solo mate mujeres. Las referencias, las cosas ocultas, los quotes; todo es magnífico. Y la estética es insuperable.
2.- E.T., the Extra-Terrestrial (1982), de Steven Spielberg. La película culpable de que yo me haya convertido en un geek del cine y la que más vecez me ha hecho llorar. Perfecta en todo, poseedora de una belleza hipnótica, etérna. Una obra maestra.
3.- The Empire Strikes Back (1980), de Inving Kershner. Quién no soñó con AT-ATs invadiendo su calle y aplastando su casa? Una de aquellas cintas que en verdad te ponian a imaginar, que te llevaban a proceso de la creación de fantasías. Han Solo fue mi héroe. Y supongo que aún lo és.
4.- Raging Bull (1980), de Martin Scorsese. La gloria y caida de Jack La Motta, un boxeador con la cabeza más dura que sus puños, filmada en glorioso blanco y negro y con la enooorme actuación de De Niro, estaba pensada en ser la obra póstuma de Scorsese (así lo sentía él), por lo que trató de volcar en ella todo su talento y maestría. Afortunadamente no murió, logró salir de su adicción de la cocaína y de paso nos regaló la mejor película de deportes jamás filmada.
5.- The Shining (1980), de Stanley Kubrick. Mi pelicula favorita en lo que a terror y fantásmas se refiere. Una pelicula enfermamente obsesíva, que puso de manifiesto de qué lado mascaba la iguana en lo que a dirección se refería. Probablemente sea el testamento fílmico ideal del viejo maestro neoyorquíno neurótico.
6.- Ferris Bueller’s Day Off (1986), de John Hughes. Una de las peliculas más infravaloradas de la historia, ya que es más emocional e inteligente de lo que se piensa. Ferris es la onda, rockea mal pedo. Y los ochenta retratados por Hughes realmente te hacen haber querido vivir ahí. Una obra maestra de cine juveníl.
7.- Once Upon a Time in America (1984), de Sergio Leone. Una de las 3 mejores películas sobre la mafia jamás filmadas. Perfecta en fotografía, ambientación, edición y actuaciones; su guión (lleno de referencias a En Busca del Tiempo Perdido y a los Beatles) y producción reamente hizo sufrir al maestro italiano, quien había soñado con hacer esta cinta desde finales de los sesenta. Una de aquellas películas que mejor lograron retratar la atmósfera de la prohibición, la Gran Depresión, Nueva York en los años 30, la génesis de las organizaciones criminales y la pérdida de aquello que los románticos gustamos de llamar "amistad".

8.- Do the Right Thing (1989), de Spike Lee. Una joya políticamente incorrecta sobre las minorías, los prejuicios y la, ejem, política. Impecablemente dirigida y mejor escrita, es una de aquellas cintas que siento muy personal y que me han inspirado en demasía.

9.- Empire of the Sun (1987), de Steven Spielberg. Otra cinta de Spielberg que me humedece los ojos. Otra que creo es por demás incomprendida (a mí siempre me ha parecido más triste y deprimente que un funeral). Una de mis cintas preferidas sobre la Segunda Guerra Mundial y a la que probablemente le debo mi fascinación por ella.

10.- The Terminator (1984), de James Cameron . Pesimista como pocas. Oscura y decadente y, a la vez, esperanzadora. Una cinta que demostró que los ochenta eran la época de la ciencia ficción sucia y violenta. Una gran favorita personal de la que creo ya hice un post en esta página.
Y las que completan mi lista de las 25 más queridas:
Aliens (1986), de James Cameron; Brazil (1985), de Terry Gilliam; The Hunger (1983), de Tony Scott; Wall Street (1987), de Oliver Stone; Some Kind of Wonderful (1987), de Howard Deutch; Rumble Fish (1983), de Francis Ford Coppola ; The Purple Rose Of Cairo (1985), de Woody Allen; Raiders of the Lost Ark (1981), de Steven Spielberg; Raising Arizona (1987), de Joel Coen; Akira (1988), de Katsuhiro Ôtomo ; Ghostbusters (1984), de Ivan Reitman; Back to the Future (1985), de Robert Zemeckis; Das Boot (1981), de Wolfgang Petersen; Full Metal Jacket (1987), de Stanley Kubrick y Stand by Me (1986), de Rob Reiner.
1.- A Clockwork Orange (1971), de Stanley Kubrick. Si hablamos de películas que en verdad marcan la vida, ésta debe estar en el número uno ever. La visión pesimísta y überestética con la que Kubrick nos pinta el futuro han influido mucho en un servidor. El língo, las frases, los momentos, la música; puta!, es simplemente una cinta perfecta.
2.- Apocalypse Now (1979), de Francis Ford Coppola. La mejor película de guerra jamás filmada. Así de simple. La versión normal es perfecta, pero el agregado de la Redux realmente la eleva al recinto de las Inmortales.
3.- Annie Hall (1977), de Woody Allen. Verla periodicaménte es bueno para la salúd, es el equivalente cinematográfico a tomarte un valium o una aspirína. Allen era un semidíos en esa época, mezclando comedia clásica de Hollywood con psicoanálisis y el humor más inteligente que se habia visto hasta entonces. Y qué pedo con el look de Diane Keaton!
4.- Taxi Driver (1976), de Martin Scorsese. Ya no hay películas como esta: llenas de huevos, hiperviolentas, políticamente incorrectas. De Niro nos entregó una de las mejores actuaciones de la década, junto con el impecable guión de Paul Schradre y la dirección del buen Martin, que nos caló tanto como una patada en las bolas.
5.- The Godfather: Part II (1974), de Francis Ford Coppola. La mejor segunda parte de la historia del cine es una joya en toda la extensión de la palabra. Impecablemente dirigída, con actuaciones sobresalientes y un final que, xoder, es de lo mejor que jamás se ha hecho en el cine.
6.- The Deer Hunter (1978), de Michael Cimino. Una de aquellas peliculas hechas con todos los cojones del mundo y que fueron premiadas por la Academia. Vietnam nunca pareció tan ojéte y Christopher Walken nunca estuvo tan bien. La primera hora de cinta es una verdadera belleza.
7.- Manhattan (1979), de Woody Allen. Quizá la película más cursi de Allen. Filmada en blanco y negro y cuyas escenas han inundado mi trabajo en la escritura, es mi referente preferido a la hora de hablar sobre las expectatívas y aquella cosa ya olvidada llamada confianza.
8.- Star Wars (1977), de George Lucas. Todavía me gusta un chíngo, todavía me trae recuerdos muy agradables y sin duda es la culpable de haberme convertido en un nerdazo.
9.- The Warriors (1979), de Walter Hill. No es precisamente una gran pelicula, pero en la etápa en la que la ví realmente me voló la tapa de los sesos. Las calles sucias, las bandas, los desmadrez, las corretizas de la policia, las putizas… todo estaba aquí. Es un pequeño placer culpable que comparto todavía con mi hermano de vez en cuando.
10.- Kramer vs. Kramer (1979), de Robert Benton. Otra película que me impactó profundamente en el momento en el que la ví por primera vez. El morrito rockea, la actuación de Hoffman tambien, la música así mismo y la señora Kramer es una maldita. La escena en la que el morrito conoce a la amiga de su papá me sigue haciendo cagar de la risa.
Y las que completan mi lista de las 25 más queridas:
One Flew Over the Cuckoo’s Nest (1975), de Milos Forman; Mean Streets (1973), de Martin Scorsese; Roma (1972), de Federico Fellini; Jaws (1975), de Steven Spielberg; Love and Death (1975), de Woody Allen; Scenes from a Marriage (1973), de Ingmar Bergman; Deliverance (1972), de John Boorman; Zerkalo (1975), de Andrei Tarkovsky; Close Encounters of the Third Kind (1977), de Steven Spielberg; The Godfather (1972), de Francins Ford Coppola; Alien (1979), de Ridley Scott; Dog Day Afternoon (1975), de Sidney Lumet; Harold and Maude (1971), de Hal Ashby; Network (1976), de Sidney Lumet y The French Connection (1971), de William Friedkin.
Blow (Ted Demme, 2001). Y me gusto mucho, fíjense. Creo que es la mejor pelicula de nárcos, aunque en realidad trate de un dealer gringo cuya “ambición superó a su talento” (gran puta frase).
Me encantó la primera parte del film, cuando George Jung (Johnny Depp excelente) a.k.a Boston George pá los cuates, y su parnita Tuna se mudan de Nueva Inglaterra a Califórnia en medio de la loca loca década de los sesenta. Me gustan sus incios en el negocio sucio de la distribución de marijuana. Me encanta su primera banda, su primera jeva, sus desmadres en México. Eran los tiempos ingenuos, los buenos tiempos. Despues lo agarraron cruzando una linea imaginaria (pero real) transportando 300 kilos de unas plantas (ilegales), su primer gran amor murió de cáncer y lo entambaron. Entró a la cárcel con una maestría en hierba y salió con un doctorado en cocaína. Conoció a un amigo colombiano, despues conoció a EL MAGICO (San Pablo Escobar) y conoció a su loca loca esposa (Penélope Cruz, no tan pínche) mientras se dedicaba a meter a Estados Unidos el 85% de la coca que se consumió durante el final de los setenta y el inicio de los ochenta. Esta última parte ya es sazonada con varias cosas no tan agradables que le pasan al buen Georgie; despierta del sueño de la lealtad, de la amistad, del amor, de sus sueños. Pero hasta el final continua siendo un tipo super cool. Me imagino que el real era así, o si no, Depp solito nos regaló a uno de los dealers más carismáticos de la historia del cine.
La dirección del film deja algunas cosas que desear, pero en realida cumple bien el objetivo de contar la historia de un wey sin miedo, de un wey que “saltaría de una montaña sí alguien le dijera que no puede” (es, ademas, un cinta muy quaouteable, como ustedes ya se abrán dado cuenta). La vida de Boston George resulta sumemente interesante porque es real, porque las cosas realmente resultaron así, porque él vivió en una época en la que para triunfar se necesitaban bolas, talento e imaginación y él reunia esas 3 cualidades en demasía. Porque a vecez las mujeres son así. Porque así son las vueltas que dá la vida. Porque en la vida real, desde hace ya un rato, ya no hay lugar para la amistad, para lo códigos de ética, para la ley de la calle. Y porque ese final es el real, no el ideal; por tanto es perfecto.
Es muy recomendable, aunque creo que muchos de ustedes y la abrán visto. A mí me la habian recomendado desde hace tiempo, pero me habia resistido. Cráso error. Es una buena pelicula que contiene varias cosas que les pueden decir mucho en ciertas etápas de la vida, sobretodo aquellas que hablan sobre los padres de George y su propia hija.
Y la selección musical contiene varias joyitas que me alegra hayan puesto ahí.