El hype de cada cuatro años

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Hace cuatro años la vida era más simple. No había tanta presión social por tener un celular, no había tanta variedad de ellos y no había iPhones ni había salido esa cosa a veces divertida y a veces ridícula llamada The Big Bang Theory. Hace cuatro años estaba a punto de salir de la prepa y entrar a la universidad. Hace cuatro años estaba tan hypeado como ahora por el Mundial. Y hace cuatro años ese hype sufrió golpes bajos, así como fue cumplido en sus momentos.

Tengo que aceptarlo: estoy hypeado por el Mundial. Me encanta este evento, punto. El primer Mundial que recuerdo haber visto fue el de Estados Unidos 94, con la eliminación mexicana en penales y el festejo de Bebeto y la falla de Bagio y el gol en tiro libre de Marcelino Bernal. En aquél entonces la vida era aún más simple que ahora, pero de eso no vale la pena hablar. Yo estaba punto de entrar a la primaria en 1994, el año de Forrest Gump y de Pulp Fiction. Recuerdo que el mentado partido de empate contra los italiano lo vi en mi casa porque ese día simplemente no hubo clases y que la final me pareció sumamente tensa y emocionante, pese a que los expertos la consideran la peor de la historia. El punto es que era joven e impresionable y que ese Mundial me marcó como aficionado del pambol for ever. Cuatro años después las cosas se pusieron peliagudas. En ese entonces ya leía todas las revistas deportivas que llegaban a mis manos y sabía más o menos por donde iba el pedo. En ese Mundial me cagó por primera vez la histeria de los aficionados del Tri que celebran una victoria contra Korea del Sur como si se tratara de un título de la FIFA. Pero igual recuerdo que el gol del Temo contra Bulgaria me secó la garganta y que el partido contra Holanda lo vi en mi escuela, en donde pusieron una tele de unas 30 pulgadas en el patio para ver dicho cotejo agónico y emocionante. La eliminación contra Alemania también la vi en mi escuela y por poco me provoca una úlcera debido a la cantidad absurda de fallas frente al arco germano. En la final iba Brazil. Todo el mundo iba Brazil en la final. Y todavía no puedo creer lo que pasó. Ese Mundial fue bastante bueno, pero me cagó el hecho de no poder ver muchos juegos debido a los horarios. Aún así clavó más en mi mente que sí valía la pena vivir cuatro años para ver un nuevo Mundial, ahora en tierras orientales.

El Mundial del 2002 se realizó en Korea y Japón, países con un pasado mutuo no tan agradable y que estaban al otro lado del mundo, pero no importó. Yo estaba a punto de cumplir 13 años, estaba por terminar segundo de secundaria y sí, estaba muy muy hypeado por el inicio de un nuevo Mundial. Tengo increíbles recuerdos de esa Copa, pese a que a mucha gente no le gustó en general, debido a los horarios principalmente. Pero para mí era perfecto. Siempre he tenido problemas para dormir, pero lo que eso de ver partidos a las 2 de la mañana no representaba ningún pedo. En ese entonces no teníamos cable ni ningún otro servicio de televisión de paga, pero no importó, ya que este también fue el último Mundial que se transmitió en su totalidad por tele abierta. (Qué tiempos aquellos!). Más allá de polémicas arbitrales localistas, me encantó la entrega de la afición koreana y sus cánticos y sus colores; me hice fan de Korea desde entonces. Más allá de que equipos como Francia y Argentina quedaran eliminados en primera ronda, me encantó el juego de Turquía por ejemplo, que demostró hasta dónde puede llegar el futbol físico. Más allá de las críticas por un bajo nivel de calidad de juego, yo me quedo con el gol de oro de Korea contra Italia o las atajadas de Iker Casillas o el gol de Borgeti frente a Italia o la imponente presencia de Oliver Kahn o los goles y la redención de Ronaldo o la magia de Rivaldo y el golazo de Ronaldihno frente a Inglaterra (un partido que tendría que haber ocurrido más adelante, pero bueno) o el peinado de Hakan Sukur. Este fue el Mundial del que más buenos recuerdos tengo, el que más me ha gustado y del que vi todos los partidos, muchos de ellos más de una vez. Y bueh, cuatro años después fue Alemania 06, fue la decepción brazileña y el cabezazo de Zidane y la coronación de la squadra azurra, pero creo que de eso ya hice un post o algo.

Ahora estamos en 2010, en Sudáfrica. Estoy hypeado, no lo niego, pero también soy un poquito más realista y pesimista sobre muchas cosas, como el amor, las relaciones personales y el Mundial. Sé que el hecho de que ocurra cada cuatro años nos hace olvida que, por ejemplo, no todos los partidos son buenos. Siempre, en todas las Copas del Mundo, de repente hay empates a cero o a uno que soy muy aburridos. O hay encuentros demasiado disparejos. Y es que no hay 32 selecciones de calibre mundialista. Muchos países solo van al Mundial a jugar sus 3 partidos y conseguir autógrafos, la verdad. Y aunque las eliminarías nos han demostrado que países como Eslovenia podrían ponerse rebeldes, lo cierto es que lo bueno comienza hasta la segunda ronda. Así que, en mi humilde opinión, contratar Sky para ver 64 partidos, de los cuales probablemente solo el 50% valga la pena, no tiene caso. Generalmente los mejores encuentros los puedes ver por cable o tele abierta. Otra cosa es que los horarios de esta Copa de Mundo son incómodos, muchos cotejos serán a las 9 a.m. o hasta a las 6: 30 a.m., por lo que creo será un Mundial principalmente de radio, de escuchar los partidos mientras vas a la escuela o el trabajo. Y en el radio están todos los partidos, mi lic. Otra es que México está en el peor grupo y es muy probable que no pase de la primera ronda, por lo que la cobertura decaerá después de su posible eliminación (aceptémoslo: Sudáfrica pasará a octavos, por lo que solo hay un boleto en ese grupo). La verdad es que me fastidia ya que absolutamente TODO se trate de futbol, aunque el comercial de Nike me parece de huevos (excepto la parte de Gaél García played Cristiano Ronaldo, que si es una puta mamada, pero bueno), me fastidia que muchas figuras no vayan por lesiones o por técnicos estúpidos, me caga que Javier Aguirre parezca candidato a alcalde o a jefe de Gobierno en lugar de entrenador, me emputan los pendejos de Matutino Express (aunque no tenga nada que ver, o sí, creo), me caga que Telerrisa haya arruinado para siempre esta gran rola (ok, soy un poco sarcástico en esto, lo acepto), me caga que ahora las televisoras solo se preocupen por tener a una pendeja bien buena y bien idiota escupiendo basura en lugar de las añoradas discusiones y los análisis de Raúl Orvañanos y José Ramón Fernández en las Copas de mi niñez, me cagan Omar Chaparro y Derbéz y esa bola de retrasados mentales que se creen la onda cuando no son más que unos imbéciles, me cagan los idiotas que de seguro irá a hacer su desmadre al Ángel ante un empate o victoria, sin importar quién haya sido el rival, me cagan los precios prohibitivos de los jerseys nacionales cuando los extranjeros y de mejor calidad los baratean muy feo. La verdad es que creo que ya estoy un tanto amargado, jeje.

Pero digo, en verdad estoy bypeado, esperando que la magia me atrape una vez más, porque en verdad lo deseo. En verdad quisiera emocionarme cabrón con un juego, con la entrega de ambos conjuntos y con un esquema ofensivo. Me gustaría que ganara Inglaterra, que Brazíl se coja a Italia, que Messi despierte con la albiceleste porque este Mundial sería otro completamente con Lionel jugando al tope, que España se vaya temprano a casa, que la nena de C. Ronaldo recuerde cuando jugaba en un equipo de verdad y dé buenos partidos, que despidan a medio Mundial al entrenador de Francia que es un idiota auténtico y no le avergüenza demostrarlo, que regrese Drogba y que haya muchos goles. Porque el juego es otro cuando hay goles. Soy fan de futbol y probablemente lo seré siempre, pero eso no me impide criticar los aspectos del juego que no me gustan, como las formaciones 5-4-1 o el estilo de juego de Italia y Grecia y otros países europeos. Me gustaría que ganara el futbol ofensivo, ver una final que esté a la altura de las mejores de la historia y que después de que toda la propaganda del Mundial se quite, la sustituyan con la cara de Scarlet Johansson, para verla por todos lados.

Estoy hypeado y sé que todo el mundo lo está a estas alturas. No lo nieguen: este viernes todos vamos a ver a México. Hasta los que no quieran. Ojalá sea una buena Copa. Enjoy!

Qué pedo con esta jeva?

Sasha Grey es una diosa. Esta xodidamente hermosa. La clase de jeva que hace que cuando se las presentas a tus padres, ellos te besen las pelotas. De las que se ven increibles en todos los eventos mamones a los que vas. Y que tambien es una zorra que aguanta gangbangs de 17 cabrones, entre otras cosas.

Sasha Grey rules! Y bien bien cabrón. Voto por ella para Presidenta o algo...

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The Logical Song, by Supertramp

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Quiz Kid Donnie Smith: Do you know who I am?
Thurston Howell: You're a friend of the family, I presume.
Quiz Kid Donnie Smith: What does that mean?
Thurston Howell: Nothing special. Just a spoke in the wheel.
Quiz Kid Donnie Smith: You talk in rhymes and riddles and r-Rub-a-Dub. But that doesn't mean anything to me. See, I used to be smart. I'm Quiz Kid Donnie Smith.
[loudly]
Quiz Kid Donnie Smith: I'm Quiz Kid Donnie Smith, from TV.
Thurston Howell: It might have been before my time.
Smiling Peanut Patron #1: I remember. In the Sixties, right?
Quiz Kid Donnie Smith: I'm Quiz Kid Donnie Smith.
Thurston Howell: Like you said.
Smiling Peanut Patron #1: Smart kid! You got struck by lightning once.
Quiz Kid Donnie Smith: So what?
Smiling Peanut Patron #1: I heard about that.
Smiling Peanut Patron #2: Did it hurt?
Thurston Howell: But you're all right now. So what's the what?
Quiz Kid Donnie Smith: What?
Thurston Howell: That's right.
Quiz Kid Donnie Smith: I used to be smart, but now I'm just stupid.
Thurston Howell: Brad, dear, who was it that said..."A man of genius has seldom been ruined but by himself"?
Quiz Kid Donnie Smith: [quietly; to himself] ... Samuel Johnson...
Thurston Howell: It was the lovely Samuel Johnson! Who also spoke of a fellow "who was not only dull... but a cause of dullness in others."
Quiz Kid Donnie Smith: "The cause of dullness in others."
Thurston Howell: Picky picky!
Quiz Kid Donnie Smith: Let me tell you this; Samuel Johnson never had his life shit on... and taken from him, and his money stolen! Who took his life and his money? His parents? His mommy, and daddy? Make him live this life like this... A man of genius who gets shit on as a child!... and that scars! That hurts! Have you ever been hit by lightning? It hurts. It doesn't happen to everyone. It's an electrical charge. It finds its way across the universe... and it lands in your body, and your head! And as for ruined, but by himself... not if his parents took his freaking life... and his money, and tell you to do this... and to do that, and if you don't...
Smiling Peanut Patron #1: Your parents took your money you won on that game show?
Quiz Kid Donnie Smith: Yes! They did.
[to Thurston]
Quiz Kid Donnie Smith: What does that mean, a spoke in the wheel?
Thurston Howell: Things go round and round, don't they?
Quiz Kid Donnie Smith: Yes, they do... They do. But I'll make my dreams come true.
Thurston Howell: Sounds sad as a weeping willow.
Quiz Kid Donnie Smith: I used to be smart. But now I'm just stupid.
Thurston Howell: [raising his glass] Shall we drink to that?

The Men Who Stare at Goats

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A veces la vida no tiene por qué ser tan complicada. Pero, cuando en verdad lo es, es cuando nos damos cuenta de que el mundo en verdad necesita la espiritualidad y los poderes (superpoderes) de aquellos seres de sabiduría ancestral y filosofía pacifista que tienen armar fuera de lo común y habilidades más allá de nuestra comprensión. Hay veces en que lo único que necesita el mundo son los Jedis.

Esta rara y simpática cinta, dirigida por un actor semidesconocido y escritor de Good Night & Good Luck (Grant Heslov), basada en el libro de un tal Jon Ronson (escritor de No-ficción y periodista reconocido, además), tiene toda la buena vibra del mundo. La historia original del libro y los documentales del mismo nombre producidos por Channel 4 que son por demás conocidos por todos los fanáticos de las teorías de conspiración intenta relatar el estudio del ejercito gringo en el campo de lo paranormal y en su entrenamiento de soldados americanos con habilidades psíquicas. Ya en la película, Bob Wilton (Ewan McGregor) un periodista de medio pelo con el corazón destrozado, destacado por propia voluntad en Medio Oriente en plena Guerra contra el Terrorismo, conoce a Lyn Cassady (George Clooney), antiguo miembro de un grupo de soldados con "superpoderes" y habilidades más allá de lo evidente, quién al parecer se encuentra en una misión o algo. Bob, en su afán de perseguir una buena historia, acompaña a Lyn al interior del convulsionado Irak y poco a poco se va enterando de como el pachequísimo Bill Django (Jeff Bridges), por ahí de los setenta, había tenido la idea de crear el Ejercito de la Nueva Tierra, siendo nombrado Comandante del mismo por algunos altos mando bastante complacientes al parecer. Este singular grupo, influenciado por todos los viajes que el buen Bill se pegó gracias a todas las drogas habidas y por haber durante la loca loca década de los sesenta, tenia una filosofía pacifista, una mentalidad abierta y unas habilidades francamente desconcertantes, que sobrevivió hasta que un chismoso y mal miembro echó todo a perder (Kevin Spacey). Ahora, el torturado Lyn intenta encontrar su lugar en el mundo y tratar de recuperar aquello que en algún momento le dio sentido a su vida... al igual que Bob.

Esta es la clase de cinta que bien puede recordarte al buen Kubrick y su Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (1964), aunque claro con las distancias obvias. En ese sentido, el director y el escritor toman un tema serio y un tanto oscuro y lo convierte en una historia graciosísima, con gags inteligentes y un humor realmente hilarante. La dirección en sí no es nada del otro mundo, poniendo más que nada planos abiertos cuando deben ponerse planos abiertos y siguiendo la acción con bastante habilidad tratándose de un novato en esta vesches. El guión por momentos trata de ponerse más serio de lo que es en realidad, pero sale decorosamente de los baches en los que él mismo se mete y ofrece una conclusión que es genial y graciosa a la vez. Y las actuaciones son bastante competentes también.  McGregor y Spacey están muy bien, Bridges esta pocamadre como siempre y George Clooney  es George Clooney otra vez, aunque esto no es para nada malo.

En conjunto, The Men Who Stare at Goats se trata de una película entretenida y cagada, una historia casi perfecta sobre lo que quiere expresar y un montón de referencias sobre el movimiento hippie y los años de gobierno de Ronald Reagan. La dirección es bastante competente con esto y el soundtrack es bueno también. Creo que se trata de una de aquellas cintas que nadie toma en serio durante su tiempo, pero que se convierte en culto de un pequeño nicho de geeks. Y la verdad es que lo vale. Definitivamente recomendable.

    

The Good, The Bad, The Weird

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Soy un gran fan del cine coreano, por lo que cuando esta rara cinta llegó a mis manos, poco me importó el título, solo quería verla y más al descubrir que su director (Ji-woon Kim, me pongo de pie) también era responsable de esa otra maravilla llamada A Bittersweet Life (un must de violencia y belleza impresionante que tiene que ver antes de morir).

Primero que nada la cinta le debe mucho a Leone (lo cual es obvio), pero aún así logra crear en muy poco tiempo su esencia persona. Como en las cintas del Maestro italiano, aquí también hay un elemento que desencadena la acción y le da vida a la trama, hay personajes misteriosos y de pocas palabras, hay humor voluntario e involuntario, hay situaciones épicas teniendo como protagonistas a personajes pícaros y hay mucha acción. La estética es impresionante, la fotografía es vertiginosa, pero plagada de detalles en cada cuadro que te hacen poner pausa cada momento para devorar con tus ojos todos y cada uno de los elemento puestos en cada shot. Las muertes son ingeniosas, violentas y algunas bastante cagadas y el ritmo en general es rápido, pero con una historia entretenida y profunda que hace que no sintamos que estamos viendo solo disparos y cabalgatas a lo pendejo.

Creo que Joheunnom nabbeunnom isanghannom (título original), como mucho del cine oriental, es más inteligente y densa de lo que se piensa. Los personajes son grandiosos, ofrecen diálogos simples pero con gran significado y su misma ropa dice mucho de quién son o de donde viene. Los planos abiertos del desierto y de los pueblos son impresionantes, hermosos y sobrecogedores, la trama trae todo el aroma clásico de los grandes maestros de género, muchos elementos que los fans sabrán apreciar y agradecer. Y la dirección es simplemente perfecta. Creo que lo que más claro me quedo después de ver esta cinta es que el cine coreano realmente está a años luz del Latinoamericano, que ellos en verdad han entendido la esencia de los Maestros y saben aplicarla muy bien. Que ellos si son capaces de inventar una babosada historia entre bandidos, cazar recompensas, asesinos y el Ejercito Imperial japonés que no solo es impecable técnicamente hablando, sino que más que nada es extremadamente divertida.

Deben verla. No es tan difícil de conseguir y, créanme, no se arrepentirán.