Stanley Kubrick’s photographs of New York 1945-1950

Antes de incursionar en el cine y volarle la cabeza a medio mundo con películas como A Clockwork OrangeStanley Kubrick trabajó como fotógrafo de LOOK Magazine, de 1945 a 1950. The Museum of the City of New York y VandM han elegido 25 fotografías, de entre más de 10 000 negativos, para venderlas, como parte de recaudación de fondos de dicho museo. Denle al link y vean si les alcanza

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These Days, by Nico

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  I've been out walking
I don't do too much talking
These days, these days.
These days I seem to think a lot
About the things that I forgot to do
And all the times I had the chance to.

I've stopped my rambling,
I don't do too much gambling
These days, these days.
These days I seem to think about
How all the changes came about my ways
And I wonder if I'll see another highway.

I had a lover,
I don't think I'll risk another
These days, these days.
And if I seem to be afraid
To live the life that I have made in song
It's just that I've been losing so long.
La la la la la, la la.

I've stopped my dreaming,
I won't do too much scheming
These days, these days.
These days I sit on corner stones
And count the time in quarter tones to ten.
Please don't confront me with my failures,
I had not forgotten them.

La piel que habito

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Perversión sexual voluptuosa, giros tortuosos en la trama, un serpenteante entramado de pasado y presente, un lienzo de colores brillantes con arte y ropa audaz. Todo esto es lo que podemos esperar cuando vemos una película de Pedro Almodóvar. Y en este sentido, La piel que habito, su nueva película, no defrauda. Una vez más el español nos llena del placer de la oscuridad sexy, además de que nos deja llenos de náuseas. En el buen sentido.

 Los que el director nos ofrece esta vez es un retorcido cuento clásico de terror en el que interviene un científico loco, manipulación de las partes del cuerpo, una mansión ostentosa impecablemente decorada, cautiverio, cosas innombrables y una venganza personal oculta. Por lo general esta clase de películas tienen un estilo bastante elevado en el que hay una ironía, un humor propio del campo. Y aunque en dicho campo no se conoce mucho a Almodóvar, el tipo mantiene en toda la obra una intensidad emocional brutal que muestra que su extraña historia debe ser tomada en serio. Sí, hay un científico loco: el impulsivo, brillante doctor Robert Ledgard, interpretado por Antonio Banderas. Robert es conducido por su ciencia para intentar reparar las lágrimas de su corazón. Para ello, se asume que él tiene el derecho divino de utilizar los cuerpos y las mentes de otras personas. Sus sacrificios son necesarios para curar su dolor.

 Al empezar la película él mantiene en cautiverio a la hermosa Vera (Elena Anaya) dentro de su enorme mansión de Toledo. Ella viste un traje de compresión color piel que le cubre completamente desde los pies hasta el inicio de la barbilla, tiene montones de libros, una rutina de yoga, servicio a la habitación 24/7... todos los lujos imaginables, pero no es libre. No es una paciente, sino una prisionera, y sabe que solo existen dos maneras de liberarse: con el suicidio o haciendo que el doctor se enamore de ella. Vera es lo suficientemente narcisista para saber lo hermosa que es y la seducción es solo un desafío personal. Al avanzar en la trama nos enteramos de cosas del pasado que afectan el presente: la joven esposa de Robert murió quemada en un accidente automovilístico. A partir de entonces, la especialidad de él son los trasplantes de rostro. Por un momento pensamos que vera podría ser la esposa del doctor, pero no es verdad. la esposa está muerta y Vera fue secuestrada. Robert se pasa horas observándola mediante cámaras de circuito cerrado, como admirando una obra de arte. Y parece estar dispuesto a todo para crear mediante cirugía plástica a la mujer ideal que, además, sea a prueba de fuego. Hay mucho detalle clínico en las secuencias de trabajo en el laboratorio, clonación, manipulación de sangre de cerdo y la creación de nueva piel. Algunas de estas secuencias podrían venir de un documental. Este programa de cirugía se inserta de manera perfecta en la tortuosa trama, de la que el público sabe más de lo que Robert jamás sabrá -por ejemplo la identidad de su madre y de su hermano.

 También hay en la película una violación a la naturaleza que Robert no es capaz de entender. Y claro, no podía faltar el ama de llaves casi anciana, llamada Marilia (Marisa Paredes), que parece ser de presencia obligatoria en todo personal de científico loco. Cuestiones del Sindicato, me imagino. Como sea, Marilia es la que se encarga de atender a Vera, aunque ignora todo sobre ella, pero parece estar de lado del doctor. Así las cosas hasta que un día se presenta en la casa un tipo disfrazado de tigre llamado Zeca. Le explica a Marilia que la policía lo anda buscando, por lo que debe alojarlo en la casa por un tiempo (la razón del atuendo obedece a que se está celebrando un carnaval en la ciudad). En la trama también interviene un joven llamado Vicente (Jan Cornet), a quién Robert secuestra y mantiene encadenado en el sótano. Durante toda la proyección no pude sacar de mi cabeza la idea de que la cinta seria genial protagonizada por Vincent Price.

 Visualmente la película es hermosa. Sedosa, si me entienden. Pocos directores pueden utilizar los colores -especialmente el rojo- con la alegría de Almodóvar. Cada escena vibra. Hay pasión, pero no química: aunque creemos que Vera tiene esperanzas de seducir al doctor, sus sentimientos por ella parecen psicópatas, no sexuales. Él quiere probar algo. La profundidad de su depravación se revela en la inesperada secuencia final, cuando descubrimos que el motor emocional de Robert no es alimentado por la lujuria, los celos o la ira, sino por una necesidad de tratar a los demás como sus juguetes científicos.

 Robert es un personaje enfermo. Los sentimientos de los demás no significan nada para él. Eso es lo que expresa en el lienzo de Almodóvar sobre la belleza superficial que está podrida hasta la médula. La piel que habito tiene el merito de expresar exactamente lo que Pedro Almodóvar quería decir, pero no estoy seguro de que me hubiera gustado oírlo. Aunque valió la pena.   

Cuando la música murió

Lennon

Amo Time Magazine. Probablemente se trata de la revista –junto con Wired– que me llevaría a la isla desierta en la mamona pregunta de la isla desierta. Arriba, la portada del 22 de diciembre de 1980, cuando Mark David Chapman asesinó a Lennon afuera del venerable edificio The Dakota en Manhattan, un día como hoy, 7 de diciembre. Y un día como hoy no pude dejar de recordarla mientras me bañaba, desayunaba y me dirigía a la oficina. También me acordé de la línea “life is what happens to you when you’re busy making other plans”. Creo que esta portada de Time es perfecta, la ilustración es perfecta, el tono es perfecto, el balazo “When the Music Died” es perfecto. En los noventa People mejoraría el arte de lucrar con la muerte de los famosos con la edición especial más vendida de todos los tiempos, la conmemorativa de la Princesa Diana de Gales del 15 de septiembre de 1997. No he visto la portada que Time dedicada a la muerte de Michael Jackson, pero he recordado el número del 19 de marzo de 1984 con la famosísima tapa ilustrada por el mismísimo Andy Warhol:

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  Qué bonitas son las revistas. Lástima que ya estén su gradual, lento y doloroso proceso de extinción.

  Y claro, el soundtrack del día correrá a cargo de los FabFour. Qué falta le haces al mundo, Lennon!

Foto de la Semana en nfl.com

Nfl13

Acaso no es una lástima que el que en otra ocasión hubiera sido el partido estelar del día (Pats vs. Colts) terminara en una paliza? pero bueno, así las cosas después de una cabalística semana 13, en la que fuimos testigos, entre otras cosas, del mejor juego que han dado los invictos Packers, nada más y nada menos que contra los Giants. Gran juego, definido por un gol de campo en los últimos segundos. Y bueh, parece que los Leones y los Raiders se desinflan, los Jets por otro lado quieren recuperar altitud, a igual que los cowboys y los 49´s están jugando por nota. Felicidades para el Ray y toda la camada ochentera.
 
Y Tebow cada semana sigue demostrando porque es bueno rezar sus oraciones. Gran tipo, la verdad.

 
 

La realidad... o algo

Los últimos días han estado llenos de intensidad, aunque no es un sentido dramático o melodramático (que no es lo mismo), sino crudo y real. La realidad suena, se ve y huele muy bien. Pero es cabrona porque es, y no estamos muy acostumbrados a lo que es, sino a engañarnos con entretenimientos a pretender que no es. Dicho esto, debo decir que las cosas se me han roto últimamente, se han descompuesto: en el auto, las teclas de la computadora, adentro del cuerpo, en el iPhone las apps se crashean, las baterías no duran lo mismo. Es la entropía. El kipple, en el propio y privado lingo del maestro Philip K. Dick.

  En los últimos meses he visto crecer lentamente en mí las ventajas de reconocer la realidad tal cual es o, si se prefiere, el estado de las cosas tal cual son. El frío es frío, el calor es calor, la lluvia moja, forma charcos y apendeja a la gente. Internamente suceden muchas cosas al observar estos hechos, pero hay dos que hoy tengo muy claras: una, poco a poco se disuelve, o se aligera, la noción de control. Lo cual, en un controlador, es un respiro. No hay pedo si nada sale como planeaste. No hay pedo si recibiste un no, si no llegaste a tiempo, si no te entregaron a tiempo. Es decir: sí hay pedos, pero esos pedos tienen su propia esfera ("no llegué a tiempo y por eso me perdí los primeros cinco minutos de película" es más realista que "no llegué a tiempo y odio a esta ciudad y soy un maldito perdedor"). Cuando se reconoce la realidad no hay mucho margen para fantasear, para elucubrar, para frustrarse y molestarse por lo que no salió como queríamos. Porque las cosas salen. Misteriosamente, todo acaba saliendo "bien" (es decir: sale). Lo otro que tengo claro ahora: al reconocer el estado de las cosas (los fenómenos físicos, hacer micromanagement de las sensaciones de nuestro cuerpo, nuestras emociones y pensamientos) se empieza a correr el barniz engañoso de nuestra mente y brota el basic goodness. Ello sucede simplemente poniendo atención. Lo cual es una pequeña maravilla, simple y llana. En el proceso de meditación esto es posible gracias a que nuestra atención consciente está ahí, reconociendo el estado de las cosas, pero también a que algo corre en el background. Eso que corre es nuestra idea de "lo sagrado" –la musa, para un creador. Lo sagrado está ahí también y solo hay que aprender a reconocerlo. Hay quienes le llaman Buda de la Medicina, San Judas Tadeo o Ganesha, no lo sé. Me parece que es una llama interna y natural (que traemos "de fábrica", es un código embedeado en nuestro propio y privado sistema operativo) y provoca incontables beneficios para nuestra vida. Ya no me parece que pedirle cosas a esta "presencia sagrada", rezar mantras esperando que cambie nuestra situación amorosa o nos devuelva la salud o nos haga ganar el MeLate sea lo más conveniente. De hecho, es completamente innecesario y antinatural. Mi relación con Ganesha ahora es completamente diferente a hace un año. A hace seis meses. 

Rocky Raccoon, by The Beatles

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He aquí una favorita personal, de un álbum que me trae buenos recuerdos. Y sí, ya se que el Álbum Blanco era más ruido que nueces, pero nadie puede negar que tuvo sus buenas cosas. Disfruten del frío! Feliz fin de semana. 

Now somewhere in the black mountain hills of Dakota
There lived a young boy named Rocky Raccoon
And one day his woman ran off with another guy
Hit young Rocky in the eye Rocky didn't like that
He said I'm gonna get that boy
So one day he walked into town
Booked himself a room in the local saloon

Rocky Raccoon checked into his room
Only to find Gideon's bible
Rocky had come equipped with a gun
To shoot off the legs of his rival
His rival it seems had broken his dreams
By stealing the girl of his fancy
Her name was Magil and she called herself Lil
But everyone knew her as Nancy
Now she and her man who called himself Dan
Were in the next room at the hoe down
Rocky burst in and grinning a grin
He said Danny boy this is a showdown
But Daniel was hot, he drew first and shot
And Rocky collapsed in the corner, ah

D'da d'da d'da da da da
D'da d'da d'da da da da
D'da d'da d'da da d'da d'da d'da d'da
Do do do do do do

D'do d'do d'do do do do
D'do d'do d'do do do do
D'do d'do d'do do do d'do d'do d'do d'do
Do do do do do do

Now the doctor came in stinking of gin
And proceeded to lie on the table
He said Rocky you met your match
And Rocky said, doc it's only a scratch
And I'll be better I'll be better doc as soon as I am able

And now Rocky Raccoon he fell back in his room
Only to find Gideon's bible
Gideon checked out and he left it no doubt
To help with good Rocky's revival, ah
Oh yeah, yeah

D'do d'do d'do do do do
D'do d'do d'do do do do
D'do d'do d'do do do d'do d'do d'do d'do
Do do do do do do

D'do d'do d'do do do do, come on, Rocky boy
D'do d'do d'do do do do, come on, Rocky boy
D'do d'do d'do do do d'do d'do d'do d'do
The story of Rocky there

Monsters

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Una película denominada Monsters debe contener monstruos. Pero en su última escena impresionante, nos damos cuenta de que no se deben llamar monstruos a las criaturas de esta película, sino tal vez simplemente seres. Son aliens de Europa, una luna de Júpiter, que tiene una delgada atmósfera de oxígeno y posiblemente un océano bajo su superficie. Es una de las principales candidatas para la vida en otros lugares del sistema solar, y si es difícil entender cómo esa vida podría ser de 50 metros de altura y con forma de arañas que flotan y tienen un brillo pulsante interno, bueno, eso es un alien para el director.

He leído algunas quejas de los fanboys sobre los monstruos de Monsters; sobre que la película no es lo suficientemente monstruosa. No se oye ninguna queja sobre Godzilla, Mothra y los saltamontes chic en District 9, pero pobre del cineasta que se atreva a imaginar una verdadera forma de vida alienígena. Seguramente le van a llover tomatazos, mi lic. A este respecto permítanme decir que Monsters es un logro muy especial. La película está basada en los personajes, las relaciones, el miedo y la amenaza en su mayoría invisibles, y aunque los efectos especiales de la película son importantes, no se trata de efectos especiales. Los Seres de Monsters son torres por encima de los seres humanos, pero eso no es porque son versiones gigantes de los clichés de películas B. Es porque son diferentes en su estructura y naturaleza de las formas de vida en la Tierra.

La historia, ambientada unos años en el futuro, explica que una sonda fue enviada a Europa en busca de vida. A su regreso, se estrelló al aterrizar en México. Lo que estaba a bordo encontró las condiciones adecuadas para establecerse ahí. Y prosperar. Los Seres han ocupado de una amplia franja del norte de México, conocida como la zona infectada, y el viaje a través de ella está prohibido. Las dos naciones están conectadas solamente por barcos y aviones. Un enorme muro se ha construido para mantener a las criaturas fuera de los Estados Unidos, y aviones de la Fuerza Aérea disparar misiles contra ellos. Hay un obvio paralelismo con nuestra situación actual en la frontera y la controversia sobre los extranjeros indocumentados del otro lado. Y otro con las guerras recientes de los gringos, donde los aviones más caros y avanzados se utilizan para disparar misiles a enemigos que son en su mayoría invisibles. Un proceso de demonización también va en: ¿son estos seres realmente una amenaza? Ah, claro, el viaje en la película nos lleva a través de tierras baldías de la devastación. Los barcos están en los árboles, los aviones están en los ríos y así sucesivamente. Pero si prestamos atención, nos damos cuenta de que los ataques de los aliens siempre son producto de una provocación.

La historia trata de Andrew Kaulder (Scoot McNairy) y Samantha Wynden Whitney Able). Él es un fotógrafo free-lance. Ella es la hija del jefe de Kaulder. Su padre llama Kaulder y le ordena asegurarse de que Sam esté ilesa y de que salga de México. Él acepta a regañadientes. Ellos comienzan un viaje hacia el norte que, después de muchos contratiempos, los deja tratando de navegar un río a través de la zona infectada en un barco tripulado por pistoleros a sueldo.


Tenemos pruebas de que los alienígenas son reales y no me refiero solo a la devastación, que bien puede ser producto de los bombardeos. Escuchamos los sonidos lúgubres. Los vemos sin claridad en las imágenes de visión nocturna en los noticieros. Al parecer, no salen durante el día. El recorrido en los ríos, como el de Apocalypse Now, a menudo tienen un ritmo lento, pero siempre existe la amenaza invisible en la selva. Andrew y Samantha comienzan como personas absolutamente antagónicas, y poco a poco bajan su guardia, ya que comparten el viaje. Pero su historia no es una novela convencional. Se trata más de aprender a ver a la otra persona.

Monsters, fue escrita y dirigida por Gareth Edwards. También él creó los efectos especiales. Todos los personajes, a excepción de los protagonistas, son interpretados por los lugareños. No están entrenados, lo que significa que todos son más convincentes. Edwards contó con un presupuesto minúsculo, pero digamos que sabía cómo gastarlo.

Monsters mantiene nuestra atención cada vez más profundamente cuando nos damos cuenta que su obra no es una explotación casual de las imágenes. Esperamos que tarde o temprano, vamos a echar un buen vistazo a los aliens; verlos de cerca. Cuando lo hacemos, tenemos que decir que no es una decepción. Son criaturas feas y hermosas misteriosamente. Nunca hemos visto nada igual. Y sus motivos quedan claros en una secuencia que combina suspenso común y poesía extraña.

Edwards es brillante para evocar el asombro y la belleza que ha estado construyendo, y al final nos damos cuenta plenamente de arco ambicioso de la película. Creo que la lección puede ser: la vida tiene sus razones. Los motivos son bastante universales. Los monstruos están en el ojo del espectador.