Foto de la Semana en nfl.com

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Semana 15 rompedora de quinielas, en la que se acabaron los invictos (Green Bay perdió y los Colts ganaron), Tebow encontró un bache en el camino de los muchos que le esperan, los Gigantes dieron el peor partido del año en el peor momento, los Seahawks y Pieles Rojas optuvieron sendos triunfos más apiracionales que otra cosa y los 49´s le dieron una lección de juego defensivo a los Steelers.

  Y así solo faltan 2 semanas de temporada regular en las que probablemente caíga en record de Dan Marino de yardas por aire en una temporada (el legendario 5084 del 84), tengamos a un Pittsburg fuera de postemporada, así como a los dos equipos de Nueva York y, en la Americana, cualquiera que quiera llegar al juego grande tenga que pasar por los helados pastos de Foxboro. Go Pats!

El Dr. Manhattan es un idiota para el amor

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Un trío de dos. Esa es la genial idea del Dr. Manhattan para pasar un rato de intimidad con su novia. Grandísimo pendejo. Por mucho que sepa y practique en carne propia las bondades de la física cuántica, se mueva de la Tierra a Marte con la misma gracia y facilidad con la que tú te mueves de la sala de tu casa al baño, esté mamado (señoritas: Billy Crudup NO prestó el cuerpo, sólo la cara para la película de Watchmen; este dude es el doble corporal), se madree al Vietcong en cuestión de horas y presumiblemente calce grande, el Dr. Manhattan es bien pendejo para las cosas del amor. Después de cagarla en incontables ocasiones, e incapaz de sostener una relación medianamente exitosa con esta brutal jeva, el muy inútil decide huir a otra galaxia. Claro, tiene otros pretextos (las cosas de los humanos son insignificantes para un semidiós como él), pero la verdad es que nunca pudo entender a las mujeres. Y después de decir esto, me parece que no lo culpo. La sensibilidad masculina parece estar atrofiada. (Venga la orgía de entrecomillados.) Cuando la “jeva” quiere abrazo, nosotros queremos discutir “pragmáticamente” el asunto. Cuando la jeva quiere “apoyo”, nosotros estamos muy ocupados buscando “culpables”. Cuando la jeva quiere “un detalle” o “una sorpresa”, nosotros nos estamos preparando para ver el partido de las 3 de la tarde. Cuando la jeva está lista para “ese día especial”, para nosotros es otro martes o miércoles o sábado normal. Y cuando crees que tu chica es “diferente” a las demás, no le molesta lo que le molesta al resto de las hembras-cliché que pululan en el mundo y “te entiende” o “es alivianada”, inevitablemente llega el conflicto que te hace volver a la realidad (“pero hace tres meses que te avisé me dijiste que no querías ir”, “pero tú nunca habías sido celosa”, “pero habíamos quedado que nunca ibamos a tener hijos, que todos los ahorros eran para viajar”). Hombres al borde de un ataque de nervios. Hombres clueless. Odio los estereotipos, sobre todo cuando los estereotipos son tan certeros. ¿Cuántas veces un hombre le ha dicho a una mujer “no puedo leerte la mente”? Bueh, el Dr. Manhattan sí puede. Y ni así sale bien librado. No se trata de ver lo evidente. Se trata de interpretar lo poco evidente. La mujer es difícil, complicada de leer. Llega un momento en el que crees que sabes qué es lo que debes hacer, pero difícilmente le atinas. Qué dilema. Y qué problema. Qué bello problema son las jevitas.

 No estás solo, doc.

A Tender Moment Amid the Madness

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Saluden a la mejor foto deportiva del 2011.
 
Claro, en una primera vista parece que nada tiene que ver con deportes. Se trata de una foto tomada por Rich Lam después de la derrota de los Canucks de Vancouver a manos de los Bruins de Boston en el séptimo y definitivo juego de la Copa Stanley, en junio de este año. Resulta que después del resultado, un buen numero de canadienses molestos se dedico a hacer disturbios que fueron contenidos a medias por la policía local, lo que solamente sirvió para arrojarle más leña al fuego. En medio del traka-traka (por favor léase con voz del Perro Bermúdez), Alex Thomas, al parecer (y lo digo porque ni ella misma sabe cómo termino en el suelo), fue derribada de un golpe por un policía antidisturbios. Su novio, Scott James, un australiano de 29 años que para entonces había residido en Canadá por 6 meses, simplemente estaba intentado calmarla, como el mismo ha dicho. Y entonces fue cuando se congeló el momento para la posteridad: la joven pareja besándose en medio del caos y rodeados de policías. Aquí pueden leer una nota sobre estos asuntos.
 
El caso es que la fotografía fue un suceso en redes sociales y periodísticas, especulándose por un buen tiempo que había sido puesta en escena. Pero ninguna de las acusaciones fructificó, la pareja disfrutó de una fama pasajera y el hockey sigue siendo pasado por el arco del triunfo en la mayoría de los países. Pero, igual, no podemos negar que es una gran, gran foto.   
 

El amo de los dos mundos

Historias de héroes que cruzan el umbral hacia otro mundo, hacia el otro lado. ¿Cuál es este lado y cuál el otro? ¿Arriba o abajo? ¿Adentro o afuera? ¿El pasado o el futuro? Los héroes acuden al llamado del otro lado porque tienen que hacerlo, pero la mayoría de las veces porque no les queda de otra. Es su destino, claro. Luke Skywalker se interna en la Estrella de la Muerte y sale victorioso. Alicia viaja al subterráneo y tiene todo tipo de aventuras demenciales –que conocemos porque vivió y volvió para contarlas. Eneas baja al infierno en búsqueda de su padre, Anquises. Coraline Jones accede a una puerta secreta y es seducida por una bruja ataviada como su “madre falsa”. Marty McFly viaja en el tiempo y al volver, por sus acciones, ha cambiado su mundo. El otro lado en Inception es el teatro de los sueños. En Pedro Páramo es un pueblo habitado por fantasmas. En Matrix es una simulación hecha por computadora que engaña la mente de los hombres. En Tron los hombres entran al mundo de las computadoras. Aquellos que alguna vez hayan leído este libro han visto que las grandes religiones están cimentadas en mitos de héroes que cumplen hazañas, van al otro lado y regresan con un “don”. Jesucristo, Buda, Mahoma, Krishna: dentro de sus respectivos mitos, todos ellos pasaron por un camino de pruebas, una iniciación. Volver con el don y gracias a este don cambiar al mundo es, en esencia, la promesa religiosa. Joseph Campbell lo ha diseccionado desde una perspectiva mitológica, pero la verdad es que millones de personas creen firmemente en esto. No se trata de simples cuentos, sino de verdades establecidas para mucha gente. Así, un creyente católico no llama a Jesús “héroe”, sino Mesías, redentor, dios hijo o el cordero de Dios. A mí me interesa observar cómo estos patrones se repiten en historias de todos los tiempos y todos los lugares del mundo, y la manera en que afectan nuestra vida personal. La novela en la que estoy trabajando incluye este tema –pasar de este lado al otro lado, y volver. El amo de los dos mundos: aquel que recorrió el camino de pruebas, pasó su iniciación y regresó con un don, con un elíxir que cambiará para siempre al mundo. Los mitos pueden ser emocionantes, pero sobre todo nunca pierden su carácter didáctico: nos enseñan a vivir. Las hazañas de Héctor y Aquiles, el ciclo artúrico, las aventuras de la comunidad del Anillo son moralejas con pautas de conducta. Los mitos nos enseñan a reconocer nuestra nobleza interior y poner manos a la obra: “Put aside the ranger, become who you were born to be”, le dice Elrond a Aragorn, y el héroe entiende que ha llegado el momento de marchar hacia el entendimiento de esas fuerzas que, sin el debido entrenamiento, no puede controlar. Yin y yang: el amo de los dos mundos conoce y controla los opuestos. Lo que somos por adentro y lo que somos por afuera. The higher you fly, the deeper you go. El pasado vs el futuro. Arriba vs abajo. Este lado vs el otro.

Quicksand, by David Bowie

(download)

Es muy dificil elegir una canción de Bowie como "mi canción favorita de Bowie". Pfff, es hasta estúpido, diría. Es como tratar de responder la pendeja pregunta sobre tú película favorita. Sin embargo, Quicksand tendría que estar en mi Top de canciones de David Bowie evá. Aunque en realidad todo el disco es una maravilla. Pero bueh, qué cosa que haya hecho Bowie en los 70 no es una maravilla? Como sea, solo disfruten...

 

I'm closer to the Golden Dawn
Immersed in Crowley's uniform
Of imagery
I'm living in a silent film
Portraying
Himmler's sacred realm
Of dream reality
I'm frightened by the total goal
Drawing to the ragged hole
And I ain't got the power anymore
No I ain't got the power anymore

 

I'm the twisted name
on Garbo's eyes
Living proof of
Churchill's lies
I'm destiny
I'm torn between the light and dark
Where others see their targets
Divine symmetry
Should I kiss the viper's fang
Or herald loud
the death of Man
I'm sinking in the quicksand
of my thought
And I ain't got the power anymore

[CHORUS]
Don't believe in yourself
Don't deceive with belief
Knowledge comes
with death's release

 

I'm not a prophet
or a stone age man
Just a mortal
with the potential of a superman
I'm living on
I'm tethered to the logic
of Homo Sapien
Can't take my eyes
from the great salvation
Of bullshit faith
If I don't explain what you ought to know
You can tell me all about it
On, the next Bardo
I'm sinking in the quicksand
of my thought
And I ain't got the power anymore

[CHORUS]

Tim Tebow me recuerda a Kaká

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O por lo menos al Kaká que jugaba en el Milán. Ya saben, aquél inolvidable 22 rossonero que los llevó a ganar la Serie A y a jugar dos veces la final de la Champions ambas contra el Liverpool, ganando la del 2007. Ese año, Kaká fue nombrado el mejor jugador del planeta por la FIFA y ganó el Balón de Oro. Y no era para menos: el tipo era elegante con el esférico, práctico, efectivo, pero también tenia momentos de inspiración para hacer la jugada inverosímil en el mejor momento posible. Kaká era el líder y el alma de su equipo, alguien sumamente carismático y tan recto que parecía irreal, en un tiempo de dopaje y escándalo en el futbol italiano (por aquello de los partidos arreglados, ya saben). Y también era un poco un líder espiritual. Siempre ha sido un cristiano consumado, para nada cerca de los escándalos, con una conducta intachable dentro y fuera de las canchas, debido a su fe. Solo pongamos en ejemplo de aquella final de la revancha en la cancha  del Estadio Olímpico de Atenas. Mientras todo el equipo celebraba como supongo se celebra al ganar una Champions, Kaká solamente se arrodillo, agradeciendo al cielo y portando una playera con el eslogan I belong to Jesus. Ese era Kaká en el Milán. Y bueh, supongo que ahora en el Real Madrid sigue siendo tan religioso como antes, pero es indudable que no es el líder de los Merengues.
 
Y ahora Tim Tebow. El otrora exitoso QB de los Gatos de la Universidad de Florida, ganador del Heisman y primera selección de draft de los Broncos de Denver en el 2010, es quién la está rompiendo en la NFL en este momento. No solo es el jugador que más jerseys vende en los Unites (de hecho, el jersey Nº 15 que luce se vendía como pan caliente desde que lo seleccionaron, a pesar de que pasó un buen rato en la banca), también es el más mediático. Digo, hasta los comentaristas de Televisa y los tipos de TV Azteca utilizan el Tebow Time cuando hablan de él. Y es que tampoco es para menos: Tebow obtuvo la titularidad cuando los Broncos daban pena ajena, solamente habían ganado un juego y no tenían alma ni ganas de nada. 7 semanas después, la Yeguada de Colorado es líder su División, tienen una defensiva eficiente y una ofensiva por demás enjundiosa que ya nos malacostumbro a los regresos cardiacos. Y si, ya sé que la mayoría puede decir que Tebow no juega a la defensiva, que el tipo no tiene madera de pasador, que solo es cuestión de tiempo para que los demás equipos se la aprendan y se le acabe la magia, que no ha jugado contra una defensiva 100% dominante (como la de los Ravens, aunque la de Chicago tampoco vende piñas). Y todos estos son comentarios validos, pero que se eclipsan solamente con decir: el tipo esta ganado. Y es indudable que es el líder y el alma de su equipo. Y hasta ha ligado juegos con más de 200 yardas por aire. De que tienen brazo, lo tiene, pero por ahora se las arregla con jugadas de gato salvaje y con formaciones de opción dignas de un equipo de los años de la Postguerra. Y mientras siga ganando, cual es el problema? Además, es carismático. Es el clásico tipo que le cae bien a todo el mundo, seas o no Bronco. Para nada cerca de escándalos o polémicas, en parte por ser bastante religioso (es un participante activo y entusiasta de la comunidad cristianan de Denver desde hace varios años), desde su familia cuyos padres fueron misioneros. Y eso le ha granjeado más simpatizantes que enemigos, algo por demás sorprendente en este mundo cínico y lleno de doping y accidentes con armas y escándalos sexuales en el que vivimos. El positivismo del Tebow Time es real. Y global, como se puede leer aquí.
 
Cuando se terminará? La verdad es que no pienso mucho en eso. Digo, es indudable que los Broncos tienen grandes posibilidades de ganar su División o ya de perdida meterse a la Postemporada como comodines. Y ya adentro puede pasar cualquier cosa, pero siendo realistas yo no le veo material al equipo para ganarle a los Steelers o a los Cuervos. El próximo fin de semana, sin ir más lejos, Tebow y compañía se enfrentarán a los Patriotas en casa. Ese será un buen examen, tanto para la defensiva (por primera vez se van a enfrentar a un ataque explosivo), como para la ofensiva (Tebow va a tratar de mantenerle el ritmo a Brady). Quién sabe lo que pueda pasar el domingo, pero eso definirá muchas cosas. Mientras tanto, es indudable que Tim Tebow tiene el carisma y la calidad suficiente para que todo los medios de comunicación deportivos hablen de él; incluso para aparecer en este blog. Y que tiene corazón. Mucho corazón. Y que ya es, pase lo que pase, el Captain Comeback de esta temporada, superando incluso al buen Fredo Maning. Solo el tiempo dirá hasta donde llegaran las similitudes y diferencias con el buen Kaká.      

 

Más apuntes sobre la realidad

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La realidad es una perra, pero es una perra maravillosa porque solo dice la verdad. Uff. La verdad se siente taaaan bien. “No hay nada que deteste más que la peste de las mentiras”, dice muy dramáticamente el locuaz coronel Walter E. Kurtz en Apocalypse Now (en la foto, el PBR en el que Willard se transporta para encontrarse con Kurtz –esta es particularmente la escena en la que le roban la tabla de surf a Kilgore). Pero no hay que tomarse tan en serio a Kurtz: tiende al melodrama, y eso no puede ser cosa buena.

   
La realidad es como es: terrible o maravillosa, aburrida, neutral, apesumbrada, liviana o eufórica. Pero nunca nos dice mentiras. Nuestra mente, al contrario, pasa mucho tiempo evadiendo las verdades de la realidad, elucubrando con fantasías, especulando, entreteniéndose, distrayéndose con cualquier ruido que escucha por ahí, revolviendo el pasado y el futuro como el agua de uno de esos escusados –que seguro han visto– que por más que le jalas nunca acaba de irse… Hay quien dice que esa es la naturaleza de la mente (distraerse y pedorrear con lo que sea menos con el aquí y el ahora), y hay quien dice que desde jóvenes aprendemos a distraernos y entreternos y especular incesantemente porque la realidad es, valga la expresión, demasiado real para ponerle atención. Si es así (soy más de la idea de que nuestra mente simplemente se ha malacostumbrado, al igual que uno pierde una buena postura al caminar o sentarse), esta mente de chango, esta Monkeymind® se convierte en un lastre invisible, en una chinga diaria. Olvidamos cosas. Tenemos 200 tabs abiertas en el Chrome o Firefox y no acabamos de leer ni ver nada. Perdemos la capacidad de poner verdadera atención. Siempre he dicho que la propia sociedad y los entornos laborales fomentan esta Monkeymind al proponer formas de trabajo en el que el multitasking es visto como algo “productivo”. Nuestro ego o nuestra idea fantasiosa de nuestro ego (esa “cosa” invisible que nos da “identidad”) enloquece elucubrando con un viaje próximo, con un auto nuevo, con un chisme del estúpido de tu jefe, con un pleito que, 72 horas después, nomás no se acaba. Uno puede planear su vida, sí (y tener metas, por qué no), pero sobre todo debe ejecutar su vida: comprar tiquetes para el viaje, decidir qué lugares visitar, dar un enganche y escoger el color del coche, escuchar el chisme y arrojarlo casi de inmediato al bote de basura de los chismes (porque los chismes deben tratarse como material radiactivo), resolver el pleito y usar más productivamente el tiempo con el ser amado, con actividades como a) comer noodles juntos, b) coger, c) ver películas spoonchareando en cama. El problema no es planear, sino sobreplanear al grado de que la especulación se vuelve un fin en sí mismo, una cosa insoportable que consume recursos, energía, tiempo mental, ciclos en nuestros delicados procesadores neuronales. La ejecución debería ser igual de importante que la planeación, pero muchas veces el 95% del tiempo se va en esta idea aberrante de planear (que es equivalente a fantasear… y para muchos en quejarse) y 5% en ejecutar. Y vuelvo a la realidad: cuando te conectas con el momento presente, tienes poco tiempo para pensar estupideces que no sirven absolutamente de nada >>> “Deberían pagarme tal cantidad”, “si tan solo me escribiera un mail disculpándose”, “si el Peje hubiera ganado en 2006…”, “how I wish you were here”. Cuando te conectas con la realidad, no hay grandes sorpresas. Lo que está siendo está siendo. Una persona adulta muy bien puede formularse las siguientes preguntas: dónde estoy sentado ahora, qué debo hacer hoy, cuáles son mis tareas, cuáles son mis pendientes, cómo se siente mi cuerpo, tengo comezón, frío, hambre, aburrimiento. Ese es tu spot. Reconoce tu spot. Lo demás es vivirle tantito. En tu spot.

   
La meditación te permite entrenar tu mente en la atención plena. Este momento, right fucking here, right fucking now. Estás sentado en tu spot. Y solo estás respirando. O escuchando. O viendo. A lo que decidas ponerle atención. Si la Monkeymind te lleva a otros lados, devuélvela gentilmente. Eso se llama mindfulness. Últimamente hago el siguiente ejercicio durante mi meditación: con toda amabilidad (no tengo por qué tratarme mal) me digo “no estás en una junta, aquí no están tus pendientes, ahora no vas a hacer un pago ni una llamada telefónica, ahora no estás con esa chica que tanto te gusta o enviándote gifs idiotas con tus amigos por Gtalk. Ahora estás aquí, sentado. Y nada más”. Después de 30 minutos, las cosas no son mejores ni peores. Solo son más reales. Repetir eso todos los malditos días me ha hecho avanzar en el conocimiento de cómo funcionan las cosas. Puedo empezar a evocar el mindfulness en el tráfico, en reuniones con personas estresadas o agresivas, mientras escribo mi novela, en la fila del banco, hasta en la regadera –que era mi némesis, el sitio donde más ensoñaba y perdía el tiempo fantaseando. Pero aún canto en el baño. Mejor: aún silbo en el baño. Soy un gran silbador.

Soy fan de The NowhereNauts

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The NowhereNauts son mi banda garage-indie-revelación favorita de este fin de año. Las dos caritas cumshoteras y los dos lepes que las acompañan (Sofie Kapur, Hunter Lombard, Anders Kapur, & Tony Franco), quienes hasta hace poco tocaban donde podian, tienen ya un estilo bien definido (que igual no es novedoso, pero eso al final tiende a no importar), buenas letras  y un sonido un tanto hiptercito que es espectacular para escuchar mientras no haces nada. O para escribir, que en muchos sentidos es lo mismo. Ya tengo su disco. Y estoy en el proceso de escribir escenas de una novela con su música de background: