In coral and gray In submarine chambers One day It swam for the light The jewels that lit The cities that float there Cities in circles drawn perfect, complete Holding the secrets on my street My street, my street So come in and play The song of the siren It's commonplace You hear the voice rise In one wave And crash on your doorstep Making the circle here perfect, complete These are the fables on my street Ten thousand dancing girls Kicking cans 'cross the sky No reason why Why ask to pay yourself For the call of the wild You found this child So raise him And wind your back Come back to the river The currents speed by And hope the men fear The hammer comes down So hard on the evening Cracking the dawn of your Days are repeat These are fables on my street My street, my street Heaven shook Hell And down from its pockets The ring in your bell It fell through your hands Hang at your feet The doors that won't open Marking the journey of our friends complete These are the fables of my street My street My street, my street Lay down in glory, you're not alone My street, my street Lay down in glory, you're not alone
Y sí, ya llegamos a esa parte de la temporada en la que solamente quedan los mejores. Esta vez sucede algo raro y es que por primera vez en mucho tiempo tenemos a puros Campeones Divisionales en esta instancia (que para que entiendan son como las Semifinales), algo sumamente raro, porque ya era tradición tener siempre a un Comodín que le echara a perder las cosas a los llamados grandes. Pero más allá de eso, los juegos divisionales lucen sumamente parejos y se esperan de todos ellos hazañas épicas como las del sexto juego de la pasada Serie Mundial. Bueh, quizá no para tanto. Y en el afán de ayudar a los lectores, les presento mi pequeña guía para el apostado compulsivo, por si tienen la necesidad de ponerle mayor sabor al juego. Y aquí vamos:
New Orleans Saints vs. San Francisco 49ers. Los Santos de Bress y compañía enfrentan el sábado no solamente a la segunda mejor defensiva de la temporada (quienes solo permitieron un touchdown por tierra hasta la última semana de juego), sino también a la mística: Nueva Orleans nunca ha ganado un juego de Playoffs fuera de casa. San Francisco, por otro lado, tiene ante sí el desafío más grande del año, pero creo que pueden pasarlo. Si los Cuarentaynueves montan buenas ofensivas terrestres, que consuman tiempo y sobretodo que generen puntos, y si la defensa logra presionar al 9 de los Santos para no tenerlo cómodo, entonces pueden dar la campanada. Lo que San Francisco menos tiene que hacer es meterse al tiroteo y, sobretodo, cometer errores. El margen es muy poco y seguramente será un juego reñido y cerrado, pero creo que San Francisco va a ganar aquí.
Denver Broncos vs. New England Patriots. Tim Tebow es sin duda el personaje del Año en la NFL, más allá de que es un corredor disfrazado de QB. Aunque ya nos demostró que si sabe lanzar. Sin embargo, tiene que hacer mucho más si quiere dejar en el camino a los Pats. Estoy seguro de que muchas de las jugadas aéreas de Tebow el pasado domingo se dieron en parte porque lo que menos esperaba el mundo era ver el juego por aire de los Broncos, y este fin de semana ya no existirá la sorpresa. Cierto, la defensiva de Patriotas es muy mala, pero a la ofensiva tienen el arsenal para dejar tendidos en la lona al que sea. Si el partido se convierte en un circo aéreo, Patriotas ganará seguro. Si por otro lado Denver apuesta por el lado conservado, Brady y compañía aún tienen lo que se necesita para montar ofensivas ganadoras en los últimos segundos. No será fácil, pero creo que el #tebowtime termina aquí.
Houston Texans vs. Baltimore Ravens. Dos defensivas muy buenas, dos de los mejores ataques terrestres y dos QB medianos se enfrentan el domingo a medio día. Este juego se definirá en la línea ofensiva: cualquier equipo que logre dominar la línea de golpeo va a generar buen ataque por tierra. Y esa es la clave, ya que ninguno de los mariscales es capaz por sí solo de ganar el juego. Esta vez creo que los que la tienen más "fácil" son los Texanos, ya que tienen 2 RB de primer nivel (Baltimore solo tiene a Rice), y un receptor que si sale en un buen día puede hacer maravillas. Claro que enfrente tiene a la defensa más agresiva de la Liga, pero si no cometen errores y si su propia defensiva logra frenar al segundo mejor corredor de la Liga, creo que los de Houston pueden jugar la próxima semana en Foxboro. New York Giants vs. Green Bay Packers. En mi humilde opinión este podría ser el mejor juego de los 4. Los Gigantes son el único equipo que queda en la Nacional que puede frenar a Rodgers y sus muchachos, ya que ellos están acostumbrados a jugar en climas gélidos y son especialistas en tumbar pronósticos. Además, si deciden meterse al tiroteo contra los Empacadores, tienen con qué defenderse (a diferencia de San Francisco). Sus receptores son muy buenos y llegan en un gran momento, además Eli está lanzando como Peyton en sus buenos años. Pero creo que optarán por la otra ruta: tratar de mantener en la banca a la temible ofensiva de la bahía verde el máximo tiempo posible. Tienen el ataque terrestre perfecto para eso, además de que la defensiva de Green Bay no es tan poderosa como el año pasado. Quizá sea mi corazón el que habla, pero creo que los Gigantes pueden salirse con la suya el domingo, aunque no es bueno apostar contra un QB que juega como lo ha estado haciendo el 12 de Green Bay. Pronostico un juego épico y victoria para Nueva York.
Y sin gana con mis consejos, se aceptan agradecimientos monetarios, jeje. Suerte!
A veces me entretiene trabajar contra reloj. La presión de saber que las horas y los minutos se esfuman, rumbo a una hora cero que marca una entrega ineludible o un cierre de actividades. No en vano he elegido trabajar en el mundo editorial, donde las publicaciones viven y mueren en pos de estirar al máximo los últimos segundos. En el fondo creo tener un gusto rayando en la adicción por las entregas bajo presión. Hay un ingrediente de incertidumbre, sí, que al parecer está ligado a las descargas de adrenalina. Pero me imagino que también nuestro cerebro entra en un estado de alerta y dispara las dendritas a todo gas una vez que se sabe en situación de urgencia. ¿Pero realmente trabajamos mejor bajo presión? Y lo que es más, ¿somos dueños de nuestro tiempo como para siquiera intentarlo como vía voluntaria para nuestro desempeño cotidiano? Ayer, por ejemplo, mi agenda lucía de lo más complicada: enviar unos presupuestos urgentes por e-mail, entrevista telefónica con tres ilustradores, editar ocho páginas de texto, pagar luz y gas natural, llenar unos formatos bancarios para Padre, comprar unos tenis nuevos, sacar dinero del cajero (esperen, creo que esto era antes que lo anterior), telefonema al doctor para pedirle copia de mi historial médico, ayudarle a mi sobrina con la tarea, visita rápida (prometida) al centro comercial, volver a casa, visita al nuevo doctor a las 9pm… Suena a muchas cosas, aunque en realidad no sean tantas. Pero a lo anterior hay que sumar traslados, telefonemas recibidos y devueltos en las horas pactadas, eficiencia de los servicios en linea, rapidez de los mismos. No creo que haga falta enumerar por enésima vez el caos en el que está sumida la ciudad, la informalidad de la gente a la hora de observar citas e itinerarios, o la “constancia” que ofrecen los servicios en nuestro país a la hora de la verdad. Esto, curiosamente, es lo que le añade el elemento de peligro a mis hábitos de trabajo. Cualquiera puede trabajar bajo presión cuando se sabe que los tiempos disponibles son, a fin de cuentas, uniformes. Si te quedan dos horas con veinticinco minutos para la entrega, sabemos por lo regular si somos capaces o no de entregar todo de nosotros para que esas dos horas con veinticinco minutos nos alcancen. ¿Pero qué pasa cuando entra el elemento de incertidumbre? ¿Cuando le persona que tiene que darnos un ‘sí’ o un ‘no’ definitivo no se reporta a tiempo? ¿O cuando el tráfico echar por la borda nuestras mejores intenciones de puntualidad inglesa? ¿Y si a la hora de la hora no hay Internet, o se va la luz? Miedo, terror o pánico, según lo que esté en juego, pero puedes dar por hecho de que alguien tendrá el elemento de presión adicional a lo que corresponde a la capacidad propia. Entonces, a sabiendas de que no podemos confiarnos a lo que dicta nuestra propia conciencia cuando se trata de observar una fecha de entrega, ¿porqué insistimos en trabajar al borde de la misma? ¿No nos damos un margencito, siquiera, para tener un breve respiro si todo se nos complica y se hace bolas el mítico barniz? Claro que no. Eso iría en contra del Manual del Buen Procrastinador. Es más, a mayor presión, mejor respuesta nos da nuestro atolondrado y acelerado cerebro. En fin, les dejo con esa pregunta: ¿cómo trabajan ustedes? ¿Se esperan a tener el tiempo encima y el aliento del jefe refrescándoles la progenitora por no estar anticipados a la fecha límite? ¿O son previsores como Boy Scouts? ¿Y qué resultados obtienen? En verdad me interesa saberlo, pues quiero estar seguro de que esto de trabajar contra reloj no es un pésimo vicio más para mi de por sí mancillada imagen, sino que es algo bastante más común de lo que podría pensarse.Aquí The Creations:
Y sí: is baaaaaaaaack! El Tebow Time, apagado por las tres derrotas en fila sufridas por Denver al cierre de la campaña, ha vuelto. Y ahora con más bríos, si cabe. Porque lo que hicieron los Broncos ayer convenció hasta a los no creyentes. Para un equivalente bíblico, digamos que ganarle a los Steelers fue para Tebow lo que la resurrección de Lázaro fue para Jesús.
Ya lo habíamos dicho antes: para pasar del juego de Comodines, Denver tenía que dar un juego perfecto. Y en muchos sentidos lo dio. La defensiva jugó con todos los huevos del mundo, haciendo lo que debía hacer. Y la ofensiva... bueh, Tebow destrozo a la supuesta mejor defensiva de la temporada. Y sí, él ahora lo hizo; lazando solo 10 pases, nada más y nada menos (no hay duda de que el pedo con este cabroncito es sobrenatural). Después de un primer cuarto desastroso, el QB de la Yeguada de Colorado colocó 20 puntos sin respuesta. Después, aguantando la acometida de Pittsburgh, anotó tres puntos valiosísimos. Y ya en tiempo extra, con un solo pase de 80 yardas, logró el touchdown que terminó con el drama. Y que inició el góspel. Los puritanos (y/o los ardidos) dicen que no gano Denver, sino que perdieron los Steelers. Y no están tan mal encaminados. Los Acereros llegaron hechos un hospital al partido, con un Roethlisberger jugando con una llanta ponchada, con un Centro que mandaba la pelota elevada en 2 de cada 3 jugadas, con el tercer RB como titular, con muchas lesiones de titulares en la defensiva e incluso con un entrenador de corredores en el hospital con quemaduras graves en el 15% de su cuerpo. Y eso si peso: digo, si el tercer RB de los Steelers les corrió para más de 100 yardas... Pero igual esos son imponderables del juego. Denver hizo lo que debía hacer y Tebow sorprendió a todo mundo. Tim Tebow lanzó ayer su mejor juego como profesional: Nada más y nada menos que 316 yardas (su pasaje favorito de la Biblia es, por cierto, Juan 3:16. ¿Coincidencia?), con dos pases de anotación y, lo más importante, sin intercepción. Además les corrió para 50 yardas, con una anotación. Nada mal para un tipo que ha sido atacado por todos los frentes, después de que lo habían alabado propios y extraños. Tebow jugó ayer como un verdadero QB de la NFL, un jugador de nivel profesional. Y sí, cometió errores estúpidos (como aquél último pase en la ofensiva de los dos minutos finales o sus optativas), pero le puso huevitos al asunto y al final se salió con la suya. Aquí quiero mencionar que, en mi opinión, la defensiva de Pittsburgh subestimó demasiado a Tebow; sospecho que durante la semana previa al partido sus profundos ni siquiera entrenaron. Y al final terminaron pagando. Y muy caro. Y sí: alabad al Creador. Celebrad y regocijaos, ahora que podéis. Porque la bendición de Tebow (o su pacto con Mefistófeles, la verdad es que ya ni estoy seguro de lo que sea) llega a su fin el próximo fin de semana en Foxboro. Sin embargo nadie niega lo positivo: ahora si hay argumentos para decir que los Broncos tienen un QB franquicia, que además es una máquina de publicidad. Le falta pulirse bastante, pero con esta exhibición demostró que hay materia. Y hay futuro. Que buen pinche juego. Y ya rápido, en los otros frentes no hubo sorpresas, aunque los juegos fueron más disparejos de lo que había imaginado. Bengalíes y Leones dieron pelea durante medio juego, pero después fueron masacrados por Texanos y Santos respectivamente. Y los Giants dieron un juegazo defensivo. Los Packers no la van a tener nada fácil en próximo fin. Pero de eso ya hablaremos en otro post. Fue un gran fin de semana. Aleluya!
Jules: Whoa, whoa, whoa, whoa… stop right there. Eatin’ a bitch out, and givin’ a bitch a foot massage ain’t even the same fuckin’ thing.
Vincent: It’s not. It’s the same ballpark.
Jules: Ain’t no fuckin’ ballpark neither. Now look, maybe your method of massage differs from mine, but, you know, touchin’ his wife’s feet, and stickin’ your tongue in her Holiest of Holies, ain’t the same fuckin’ ballpark, it ain’t the same league, it ain’t even the same fuckin’ sport. Look, foot massages don’t mean shit.
Vincent: Have you ever given a foot massage?
Jules: [scoffs] Don’t be tellin’ me about foot massages. I’m the foot fuckin’ master.
Vincent: Given a lot of ‘em?
Jules: Shit yeah. I got my technique down and everything, I don’t be ticklin’ or nothin’.
Vincent: Would you give a guy a foot massage?
[Jules gives Vincent a long look, realizing he’s been set up]
Jules: Fuck you.
Vincent: You give them a lot?
Jules: Fuck you.
Vincent: You know, I’m getting kinda tired. I could use a foot massage myself.
Jules: Man, you best back off, I’m gittin’ a little pissed here.
La canción que le da nombre al que es, en mi humilde opinión, el mejor disco del 2011. Y ya con esto terminamos la semana de la remembranza... o algo. Enjoy!
Spinning out, gracefully
Going nowhere, quickly
I'm older, day by day
But still going back to my childhood way
Circuital
Round and round patiently
Getting lost by the guide
And I'm all worked up over nothing
Circuits
All in and out
Connect my body
Deep into the ground
Circuits
Connect the earth to the moon
And link our heavenly bodies
And not a moment too soon
Well you can fling open the windows Or you can board them up
Satan's jeweled crownOr Christ's humble cup You think you'll find yourself out there
Los “periodistas” no siempre se portan decentemente en los junkets o viajes de prensa (el término proviene de los viajes promocionales de películas de Hollywood). Hay todo tipo de relatos, pero por lo general tienen que ver con abusos culinarios, alcohólicos, sexuales, accidentes, la anécdota chusca (preguntas idiotas que hacen enojar a Angelina Jolie) y la anécdota trágica (muerte de periodistas). El nivel del gag depende, también, del medio periodístico que tenga que ver con el junket: si es de viajes, de tecnología, de música, de cine, de videojuegos todos tienen sus particularidades. Ayer platiqué en la comida del tema con dos coleguillas, y literalmente nos cagábamos de la risa con las locas, locas historias de junkets de automóviles. Está el caso del recorrido en cuatrimotos de Suzuki que terminó con un importante funcionario de una importante asociación motociclista de México que cayó en una barranca de varios metros de profundidad, y no precisamente por ir conduciendo apropiadamente. Un amigo protagonizó una volcadura (sin albur) en un junket de General Motors en Los Cabos, BCS: una periodista de un diario cuyo nombre omitiremos, condujo tan, pero tan mal que terminaron ella y el maese con las llantas para arriba en la presentación de la Trail Blazer en nuestro país. ¿Y qué tal aquel redactor que casi se embarra contra un muro al manejar imprudentemente un BMW? ¿Y aquel que despistó una Meriva (sí una Meriva, leyeron bien) en la Pista Pegaso? ¿Y el periodista que dejó en pérdida total una Grand Cherokee, pero salió ileso del madrazo? De pilón, una joya del periodismo de tecnología de nuestro país: una chica periodista, empleada de un importante diario de México, está frente a frente con Michael Dell en las instalaciones de, ajá, Dell. Tiene derecho a una pregunta (porque hay otros 14 colegas esperando turno). La pregunta es la siguiente, y léase tal cual: “A ver Mr. Dell… Mecsicou is…?” Michael Dell se quedó como esperando una pregunta. Así es que la mujer repitió: “Yes, yes… Mecsicou is…?” Y el pobre Michael Dell nunca entendió que, al parecer, era una pregunta de esas de “fill in the blank”, de “agregue usted el adjetivo”. Y digo que nunca entendió porque no respondió a la pregunta e hizo un cortés “next”. Parte de estas locas, locas historias de junkets, cortesía de Herr Jentjens.